Los vaivenes de Trump dejan dudas sobre el final de la guerra: "Seguirá con los ataques en busca de desmilitarizar a Irán"
2026-03-14 - 07:13
Donald Trump no se aclara: el final de la guerra depende de él, como ha asumido recientemente, y al mismo tiempo deja claro en entrevistas que "ya no quedan objetivos por atacar" en Irán. Pero el conflicto en Oriente Medio sigue y Teherán mantiene la ofensiva con misiles por ejemplo como el que se dio contra una base italiana en Irak este jueves. El reloj corre y no solo acecha la crisis económica, con el precio del petróleo disparado, sino que además en la Casa Blanca tienen el factor de las elecciones de medio mandato en noviembre. Son la primera prueba para el MAGA y para un presidente que no termina de dejar claro si en Irán quiere un cambio de régimen o simplemente el mismo pero que no moleste a los intereses de Washington. "Ha resultado ser más fácil de lo que pensábamos", dijo el presidente estadounidense sobre la guerra esta misma semana, y tildó su ofensiva de "excursión" sobre Teherán. "Tenían miles de misiles, 7.000, 8.000 misiles. Conseguimos muchos de ellos antes de que pudieran lanzarlos. Drones por todas partes. Conseguimos muchos. Ahora estamos destruyendo las plantas de drones a gran velocidad", terminó, sin poner una fecha clara para el cese de las hostilidades. Mientras, este viernes anunció que volverá a comprar petróleo a Rusia para paliar la crisis. Entonces, ¿hacia dónde vamos? Daniel Bashandeh, analista político especializado en Oriente Próximo, explica a 20minutos que Trump "todavía no está dando una salida al régimen iraní". Incluso, en caso de darse una interlocución entre las parte, "Israel no respetará una negociación entre Washington y Teherán", asume, igual que el hecho de que ahora mismo la Casa Blanca "necesita vender el relato de victoria a su nación y al mundo". "De momento, todo apunta a que seguirá con los ataques para intentar cumplir el objetivo de desmilitarización del régimen. Pero esa desmilitarización va acompañada de un objetivo: la desestabilización de Irán, que busca Israel". Para Bashandeh, Tel Aviv seguirá los ataques independientemente de lo que se implique Estados Unidos. Así, el analista cree que EEUU "tiene que buscar una alternativa a la desmilitarización" del régimen. Esa opción se ha alejado con la elección de Mujtaba Jamenei como líder supremo. Un escenario de guerra más cronificada cree Bashandeh que va en contra de los intereses de Washington. "Los costes económicos y políticos están siendo asumidos por Trump, no por Netanyahu. Cuanto más se implique en Irán y no logre su objetivo de desmilitarización, más recursos podrá utilizar como en su momento durante la guerra de Irak. El coste de salida es muy alto si no logra una victoria contundente y repercutirá en las elecciones de medio mandato", resume. Si no encuentra una solución el problema para EEUU será mayor: "Que Trump esté en implicado en Irán beneficia a Rusia y China ya que pueden avanzar posiciones en Europa y Asia respectivamente". Ahora mismo a ojos de Bashandeh Teherán ha encontrado una vía con Mujtaba Jamenei. "La elección de Mujtaba es una estratégica para la militarización del régimen. Sin aparición pública, la incertidumbre favorece a las Guardias Revolucionarias", sostiene, y el régimen en ese punto puede 'rearmarse' al mismo tiempo que Estados Unidos ve cómo se cierra la posible vía de contacto con Irán. "El régimen ha cerrado filas y se encamina hacia la militarización. Ahora se vuelve más difícil lograr el diálogo que Donald Trump buscó inicialmente con el ataque a Alí Jamenei que pudiera desbloquear la política interna. El sector más tecnocrático del régimen iraní queda relegado a un segundo plano". Dos semanas más y un escenario incierto Por su parte, Daniel Gil, de The Political Room, añade que todo son dudas ahora mismo en el caso de Trump. "La inteligencia iraní dice que podría haber otras dos semanas de guerra", asume. "A partir de ahí entramos en un escenario incierto también por acontecimientos que todavía no se han producido. Por ejemplo, si en estas dos semanas de bombardeos se confirma la muerte de Mujtaba Jamenei, el nuevo líder supremo, estaríamos en otro escenario", avisa, consciente de que todo puede cambiar porque si algo está marcando este conflicto, sostiene el analista, es la volatilidad. Sí tiene claro que en el caso de EEUU hay mucho de 'clave interna' a la hora de hablar de esta guerra. "Estados Unidos tiene elecciones en noviembre y obviamente Trump [en las presidenciales] se presentó con una plataforma que resultó ganadora atacando el coste de la vida, centrándose en las cosas de comer, en la inflación, en el precio de la energía, en la poca subida salarial en comparación con el coste de vida, la pérdida de poder adquisitivo de la población", recuerda un Gil que ahora ve a Washington inmiscuida en ofensivas no solo como la de Irán, sino también Venezuela o el órdago a Groenlandia. Trump necesita definir sus objetivos Esas elecciones de medio mandato para Trump estarán muy condicionadas a lo que consiga sobre Teherán, pero Daniel Gil no tiene claro qué es una victoria para la Casa Blanca. "Necesita definir los objetivos", siendo consciente, eso sí, de que "un conflicto prolongado es impopular porque, por ejemplo, subiría el coste de la vida" en un marco ya de por sí complicado a nivel global. "¿Contra qué objetivos se está luchando ahora? ¿Y qué supondría la victoria? ¿Volver a atacar a la Guardia Revolucionaria? ¿Volver a acabar con el nuevo ministro de defensa? Eso lo tendrán que definir". "¿Se están atacando también infraestructuras civiles? ¿Cuál es el objetivo? ¿Destruir la industria petrolera de Irán? ¿Puede hacerse eso sin soldados sobre el terreno? ¿Puede hacerse eso sin tomar de alguna manera o paliar las capacidades refineras de Irán de la dejar? ¿Es posible? ¿Cómo se va a definir respecto al programa nuclear?", se pregunta Gil, que de momento por ejemplo no ve factible, de nuevo por impopular,