Luisa Roldán, insólita mujer en una corte sin talento
2026-03-19 - 04:00
Luisa Roldán fue escultora por inercia , como otros nacen en el ruido o en la fiesta. Lo suyo no fue elección, sino atmósfera. Creció donde la madera hablaba y el silencio se llenaba de virutas, en el taller de Pedro Roldán, su padre, donde las imágenes salían al mundo con más fe que convicción. Allí aprendió que las manos también podían mandar. Sevilla era entonces un lugar de encargos y devociones, de santos que lloraban y vírgenes que miraban como si supieran algo más, algo que ahora está entredicho con tanta restauración inapropiada. Pero también supuso para ella un lugar de límites. Y los fue cruzando sin hacer ruido, con el pico y el martillo, con las manos manchadas... Ver Más
Share this post: