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Álvaro Cervantes, rendido ante Luis Tosar: "Esos ojos, con toda su humanidad, me permitieron acceder a otro lugar"

2026-02-25 - 11:53

Álvaro Cervantes atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. El actor está nominado al Goya a mejor actor de reparto por Sorda, la ópera prima de Eva Libertad, que ha logrado siete nominaciones en la 40a edición de los premios, que se celebrarán el 28 de febrero en Barcelona. Un reconocimiento que llega en plena promoción y que coincide con su paso por el podcast Mi vida en películas, una colaboración entre Ámbito Cultural, AISGE y CINEMANÍA, grabado, como siempre, en la cuarta planta de El Corte Inglés de Callao. Durante nuestra amena y divertida conversación, Cervantes habló de lo que ha supuesto Sorda en su trayectoria. "Gracias a este proyecto he aprendido que las personas sordas escuchan mejor que las oyentes", confesó sobre una película que le ha permitido asomarse a "la discapacidad más invisible de todas". También destacó el talento de su compañera Miriam Garlo, nominada a mejor actriz revelación, y recordó cómo algunos signos de la lengua de signos aún forman parte de su día a día. Pero uno de los momentos más reveladores llegó al evocar el rodaje de 1898. Los últimos de Filipinas, dirigida por Salvador Calvo, donde compartió escenas con actores como Javier Gutiérrez, Karra Elejalde y Luis Tosar. Allí entendió algo esencial sobre el oficio. "La humanidad de Luis es expansiva, es tan buen compañero...", explicó. Sin embargo, al alcanzar cierto punto del desarrollo de la producción, su trabajo afrontó un momento delicado: "Yo estaba muy nervioso porque era un arco muy grande el de mi personaje, había un momento en el que tenía que llegar a sitios que... y yo estaba muy inseguro, porque no sabía si iba a llegar". Un dedo del pie En una de las escenas clave, su personaje, herido y tumbado en una cama, recibía la noticia de que iban a fusilar a varios compañeros. "Yo tenía que romperme cuando me decían eso, y era el personaje de Luis el que me lo decía". Cervantes sabía que necesitaba cruzar un umbral emocional y Tosar también lo intuía. "Luis sabía cómo estaba yo, lo había compartido con él". Entonces, tuvo lugar el gesto que Cervantes todavía no ha olvidado: "Yo estaba con una sábana, y recuerdo a Luis cogerme el dedo del pie y decirme: 'Estoy contigo'". Y remata, todavía conmovido: "Qué cuidado, qué compañero". Para Cervantes, ese instante resume la importancia de la confianza entre actores, ya que sentirse sostenido permite arriesgar e ir más allá. "Rodando con Luis, mirándole, sentí que hacía un click. "Esos ojos, con toda su humanidad, me permitieron acceder a otro lugar". De hecho, recuerda que el clímax de la película, otra de las secuencias que más orgullo le generan, nació también de esa conexión silenciosa entre ambos. Así, en plena carrera hacia el Goya, el actor reivindica un aprendizaje que va más allá de premios y nominaciones: el de la importancia del trabajo en equipo en el mundo del cine, donde pequeños gestos pueden ser el germen de una emoción capaz de traspasar la pantalla grande. Si quieres saber, más no dejes de escuchar la entrevista completa en formato podcast en las plataformas Spotify, Amazon Music, Apple Podcast, Google Podcast y Podimo.

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