Álvaro Colmenero: "La UFC vendrá a España el próximo año, pero no al Santiago Bernabéu"
2026-03-26 - 19:10
Hace una década, las siglas MMA no aparecían en la prensa española. Tampoco UFC, la mayor liga de artes marciales mixtas. Sin embargo, un periodista, muy jovencito, tuvo la visión, o la "obesión", de ayudar a crecer al deporte de sus amores. Al mismo tiempo, un tal Ilia Topuria llegaba a España desde Georgia con solo 15 años. Hoy, Álvaro Colmenero (Madrid, 1992) es el mayor referente periodístico de esta disciplina en nuestro país, mientras que 'El Matador' va camino de defender su bicampeonato y convertirse, a la postre, en el mejor luchador que haya existido. El último invitado al pódcast Leyendo el periódico 20minutos acaba de publicar 'Asalto al octágono', un libro que repasa a través de 20 combates legendarios la historia de la UFC. El primero, tuvo lugar en noviembre de 1993, en Colorado, como parte de un torneo con 8 peleadores que trataba de buscar el arte marcial más eficaz. Enfrentó a un luchador de sumo de más de 300 lbs de peso con un experto en kickboxing. Y apenas duró unos segundos. Bastó una patada para noquear al gigante, romperle tres dientes y demostrar al mundo que aquello no era un videojuego, era la vida real. Actualmente, las MMA son el deporte de "mayor crecimiento" de EE. UU., explica el narrador deportivo. "Quieren competir prácticamente con la NBA". Aunque esto no fue siempre así. "Estuvo a punto de desaparecer, pero en 2001 lo compraron los hermanos Fertitta y Dana White [presidente de la compañía], lo reflotaron y lo vendieron, 15 años más tarde, por 4.000 millones de dólares". Hoy, calcula Colmenero, su valor podría haberse triplicado hasta los 12.500 millones de dólares. Trump salvo a la UFC. Y ahora la UFC le hará "un regalo de 60 millones de dólares" En sus momentos más bajos, a principios del siglo, cuando ningún recinto quería albergar sus peleas, Donald Trump fue clave en su supervivencia al ofrecer su Taj Mahal como coliseo. Por eso, la UFC va a agradecérselo el 14 de junio, en el 80.o cumpleaños del presidente, con la organización de una velada en la Casa Blanca. "Un regalo de 60 millones de dólares", bromea el periodista madrileño. "Es una inversión, ya que aunque no pueden meter publicidad y todos los asistentes sean invitados, los ojos del mundo estarán puestos allí". Tanto que Francia va a retrasar la cumbre del G7. El evento, que coincide con el 250.o aniversario de la independencia de Estados Unidos, brinda como pelea estelar la lucha por el título de peso ligero entre Ilia Topuria y el norteamericano Justin Gaethje. Ilia, doble campeón, con tres nocauts consecutivos en sus últimas peleas, parte como favorito, si bien nuestro invitado prefiere ser prudente. "Me fastidia esa percepción. A Justin le apodan 'El hombre bono' porque solo hace acciones brillantes", advierte. "El tipo es espectacular en su manera de pelear: siempre va al choque, pega como un cañón y tiene aura de estrella", explica. Eso sí, como mantenga su esencia y quiera ir al cruce, caerá en el primer asalto, admite. "Nadie puede ganarle así a Ilia". ¿El futuro de las MMA en España sin Ilia? Si Topuria vence a Gaethje, su próximo rival será Islam Makhachev. El hispano-georgiano tendría que subir de peso para entrar en la categoría welter y así conquistar su tercer cinturón, coronándose como el mejor luchador de la historia. ¿Y después? "Depende. A Ilia le interesan las peleas de legado, como la de Islam, pero cuando llegas a estos niveles, las bolsas son altísimas. Estiras dos peleas más y son 30 millones", apunta Álvaro. Otra opción es que la UFC le prometa ser embajador de un evento en España. En 2026 ya no da tiempo. "Con la desaparición del pay per view a un modelo de suscripción por Paramount, este ha sido un año de transición de los derechos televisivos estadounidenses, algo muy importante para la flexibilidad de las MMA". "La gran pregunta es si vendrá con Ilia o con Joel Álvarez, nuestra segunda punta de lanza. Es decir, que sea un evento numerado, que solo hay 14 al año, porque se disputan cinturones o un 'fight night', que son más moldeables", adelanta. ¿El estadio? "El Santiago Bernabéu es muy complicado porque la UFC le da mucha importancia a la experiencia en directo y desde el gallinero se vería a los luchadores como hormiguitas. Un Movistar Arena, de 20.000 personas, ya se les ve pequeñitos", responde Colmenero. Sea como sea, "España es un ecosistema suficientemente consolidado". Ya no es un espectador, sino parte del movimiento. Incluso "sin Ilia", confía. "Las nuevas generaciones son nativas digitales y dentro de unos años, aunque no esté Topuria, esos que ahora tienen 15 o 20 y siguen las MMA por redes, tendrán dinero para llenar estadios. Yo estaría contento si en 5 años las MMA están entre los cinco deportes más grandes en España". A buen seguro, ese chico, ya no tan jovencito, y 20minutos os lo contarán.