Mónica Gil, abogada penalista, sobre el caso un hombre absuelto tras dar positivo en alcohol: "Estamos ante una tentativa no punible"
2026-03-14 - 08:13
La abogada penalista Mónica Gil (@monica.gil.rodriguez en Instagram) ha compartido en sus redes sociales un caso en el que consiguió la absolución de un conductor acusado de circular con tasa de alcoholemia de 0,94 mg/l en aire espirado. Es decir, 0,34 mg/l por encima de la tasa que el Código Penal registra en su artículo 379, 0,6 mg/l en aire espirado. El motivo por el que ha logrado librar de la cárcel a su cliente puede parecer surrealista, pero, según la defensa y la interpretación del juez de la ley, el individuo trataba de conducir y, sin embargo, no lo consiguió. Ante esta situación, la abogada plantea las siguientes dos cuestiones: "¿Maniobrar para intentar desaparcar es conducir? y, ¿esto provoca un riesgo para la seguridad vial?". Como explica Mónica durante la defensa en el juicio: "No ha habido una conducción porque, del propio relato acusatorio, lo que dice es que se está intentando conducir. Es decir, estamos ante una tentativa no punible". En otras palabras, intentar desaparcar el coche no es circular y, por lo tanto, no se ha aplicado dicho artículo del reglamento penal en este caso. ¿Qué condena podría haberle caído a este individuo si hubiese conseguido conducir? El artículo 379 del Código Penal establece "pena de prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años" para "el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro". Teniendo en cuenta que este hombre reflejó en el alcoholímetro 0,94 mg/l, si hubiese desaparcado su automóvil, presumiblemente, habría sido condenado a varios meses de prisión y a perder su licencia de conducir durante más de un año. Por otro lado, no se especifica la multa económica que se le ha impuesto a este individuo pese a sortear la cárcel, que podría ir de la mano de subsanar los desperfectos causados al vehículo delantero y trasero a los que, según explica ante el juez un testigo, golpeó "como un coche de choque". ¿A qué habrían obligado a este conductor ebrio en Italia? De haber ocurrido en Italia, este conductor ebrio habría sido probablemente obligado a instalar en su vehículo un sistema 'alcolock', un dispositivo que impide arrancar el coche si el conductor no supera previamente una prueba de alcoholemia. El mecanismo exige soplar antes de iniciar la marcha y, en caso de dar positivo, bloquea el encendido del motor hasta que el resultado sea negativo. Esta medida no solo se ha implementado en Italia, sino que en Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Lituania, Polonia y Suecia también, y en España su uso también es obligatorio para ponerse a los mandos de determinados vehículos profesionales.