'Más que rivales' y su influencia en el mundo del deporte: ¿ha cambiado la serie realmente algo?
2026-03-02 - 06:13
Aunque parezca increíble, en pleno siglo XXI, la salida del armario de deportistas masculinos de élite continúa resultando insólita. La maquinaria que rodea a los grandes equipos obliga a muchos jugadores LGTBI a ocultar su orientación hasta su retirada. Un asunto que, aunque parezca ficción, recogía magistralmente la serie Más que rivales (Heated Rivalry), lo que explica su éxito internacional y que ya esté preparando su segunda temporada. La serie protagonizada por los jugadores de hockey Shane Hollander e Ilya Rozanov visibilizaba esta problemática y daba alas a muchos deportistas para que en las últimas semanas alzaran la voz. Las escenas de la producción original de Crave se han viralizado, al igual que numerosos momentos de afecto entre deportistas de élite en redes sociales. Su influencia es, sin duda, evidente. La liga de hockey: ¿marketing o diversidad real? La influencia más directa de la serie era el aumento de las entradas y el interés en los partidos de hockey, especialmente en países como Australia y Reino Unido. La National Hockey League (NHL), la liga profesional en la que participan 32 equipos de Estados Unidos y Canadá, aprovechaba el tirón en sus redes sociales para ganar nuevos adeptos y vender una imagen de diversidad e inclusividad. A priori, un mensaje de aceptación totalmente tácito, si no fuera porque sobre la pista de hielo ningún jugador se ha atrevido realmente a visibilizar su homosexualidad en esta liga. Algo que no parece que vaya a cambiar. El único jugador de hockey que se ha atrevido a romper lo establecido es Jesse Kortuem, aunque en realidad solo ha jugado a nivel semiprofesional y nunca en la NHL. "Sé que muchos hombres homosexuales y que no han salido del armario en el mundo del hockey están sintiendo fuertemente el impacto del éxito de esta serie", confesaba en su cuenta de Instagram. "De adolescente, llevaba una carga que no parecía encajar en ese mundo y vivía en un estado constante de dicotomía. Amaba el juego, pero vivía con un miedo persistente. Me preguntaba cómo podía ser gay y aun así jugar un deporte tan duro y masculino", agregaba. Un acto repleto de coraje para animar a que otros sigan sus pasos, así como lo que ya sucede en el hockey femenino, donde sí que hay muchas mujeres que se declaran abiertamente lesbianas. De hecho, una de las imágenes más tiernas de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 nos lo dejaba la jugadora de hockey Hilary Knight, quien pedía matrimonio a su novia, la patinadora de velocidad Brittany Bowe. Y es que la propia Knight ya se pronunciaba sobre la serie en su momento, señalando cómo se sintió identificada con la historia de Más que rivales y "lo realmente único que es ver una forma de arte que provoca esas emociones". Fútbol, F1, tenis, baloncesto... ¿homofobia sobre el tablero de juego? Los casos de las salidas del armario del jugador de fútbol australiano Josh Cavallo y del árbitro alemán Pascal Kaiser parecían poner luz a tanta oscuridad estos meses. Un oasis en mitad del desierto que posteriormente nos mostraba lo que queda por avanzar y la necesidad de la lucha por los derechos LGTBI. El futbolista confesaba estos días que su revelación en 2021 le obligaba a abandonar su puesto en el Adelaide United de Australia ("No se me quería en el campo debido a la homofobia interna del club"). Cavallo denunciaba las posiciones de poder dentro del fútbol que bloquearon sus oportunidades como deportista profesional. "Quedó claro que no se me permitía estar en el campo por cuestiones políticas. Fue difícil de aceptar cuando me di cuenta de que mi propio club era homófobo. Me enfadaba que la gente pensara que estaba apartado por lesiones. Este era exactamente el miedo que tenía al hacer pública mi orientación", explicaba en un extenso mensaje. Por su parte, el árbitro, que se declaraba a su novio ante 50.000 espectadores en la Bundesliga y era comparado con el personaje de Scott Hunter, terminaba recibiendo amenazas y era agredido físicamente. Aunque en distintos deportes ya se conoce algún jugador homosexual en activo -João Lucas Reis da Silva (tenis), Jake Daniels (fútbol), Sebastián Vega (baloncesto)-, lo cierto es que la cifra continúa siendo paupérrima, y no porque no haya deportistas gays... Esto ya lo revelaba el actor Hudson Williams, Shane Hollander en Más que rivales. "Muchas personas se comunican de forma anónima y me dicen: 'Soy jugador profesional y sigo en el armario". Esto no deja de ser curioso, ya que en los deportes femeninos, las mujeres han normalizado el hablar libremente y sin tapujos de su sexualidad, como el caso de grandísimas jugadoras de fútbol españolas como Mapi León o Irene Paredes. El Día Internacional contra la LGTBIfobia en el Deporte, celebrado en España el pasado 19 de febrero, ejemplificaba la falta del apoyo a la diversidad, con tan solo una decena de equipos de fútbol españoles celebrándolo y apoyando a todos sus jugadores y sus hinchas. Un hecho que demostraba la importancia de seguir visibilizando la homosexualidad en el deporte a través de series como Más que rivales, que ayudan a muchos a que se sientan identificados con sus tramas y a ser valientes y luchar contra el establishment.