Madrid intensifica la revisión de sus árboles ante el riesgo de caídas por lluvias y fuertes vientos
2026-02-10 - 12:25
Las constantes lluvias y las fuertes rachas de viento que registra Madrid desde inicios de año han provocado la caída de varios árboles de grandes dimensiones en los últimos días. Uno de ellos, cayó frente la glorieta de Carlos V de Atocha de forma inesperada y cortando tres carriles de tráfico. En un suceso similar, otro árbol cayó el mismo día en Hortaleza. Por suerte, no hubo que lamentar heridos en ninguno de los dos. Para evitar esos incidentes, el Ayuntamiento intensifica la revisión de los árboles más antiguos o débiles y cierra preventivamente los parques históricos de la ciudad, como El Retiro, cuando las condiciones meteorológicas lo requieren. Estas inspecciones del arbolado las realiza el Server (el servicio de inspección, evaluación y actuación en el arbolado de riesgo de Madrid), puesto en marcha en 2015. "Hay 150.000 árboles que requieren un seguimiento permanente. Y eso es lo que estamos haciendo. Ese seguimiento tiene que ir acompañado de una buena conservación y mantenimiento para que los árboles no se deterioren y, por tanto, no lleguen a la situación de caída", detalla el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante. La otra medida municipal para evitar daños personales por la posible caída de árboles es el cierre preventivo de parques, acción que se ha activado también este martes por la previsión de vientos de hasta 57 km/h. Desde el inicio de 2026 se han cerrado más de una decena de veces el Retiro, el Capricho, la Rosaleda del parque del Oeste, el Juan Carlos I, Juan Pablo II, la Quinta de Fuente del Berro, la Quinta de los Molinos, la Quinta Torre Arias y el parque Lineal del Manzanares. Una vez ejecutado el cierre, la reapertura no se realizará hasta que se "evalúe y actúe sobre los posibles daños en los árboles". Inspecciones en árboles "maduros, decrépitos y degradados" Carabante ha advertido que se debe tener "especial cuidado cuando llueve y hay viento" y señala que el cierre de parques reduce "notablemente" el riesgo junto con las inspecciones. Estas revisiones del Server se centran "en los ejemplares maduros, decrépitos y con alto grado de degradación", según exponen en su contrato. Desde 2018, revisa de forma programada 545.000 ejemplares de los dos millones repartidos entre los 21 distritos de la capital. Además de inspeccionar los ejemplares, son los encargados de acudir al lugar de los hechos cuando ocurren situaciones de emergencia en el patrimonio arbóreo como caídas de ramas o de árboles, siempre coordinados con el Centro Integrado de Seguridad y Emergencias de Madrid (Cisem). Una vez allí, analizan y diagnostican las causas y recogen "un gran número de datos, tanto del ejemplar como de su entorno" para dilucidar qué ha ocurrido. Entre esos datos, está el tipo de defecto, la parte del árbol donde se produce el fallo (base, tronco, copa), la interacción con otras infraestructuras, la superficie de plantación (zona verde, terrizo, alcorque..), la inclinación, meteorología, estacionalidad... Todo ello, para identificar "patrones de comportamiento de las especies" e intentar "actuar antes de la caída".