Malena Alterio y Carmen Ruiz representan 'La vida extraordinaria': "La amistad bien cimentada es para siempre"
2026-03-27 - 08:50
Las actrices Malena Alterio y Carmen Ruiz se meten en el papel de Aurora y Blanca, dos amigas de toda la vida que llevan una existencial de lo más normal. Bajo la dirección de Mariano Tenconi Blanco, la obra La vida extraordinaria llega a los Teatros del Canal de Madrid hasta el 19 de abril. Aurora y Blanca son dos amigas de toda la vida. Aurora es maestra y Blanca es modista. Son dos vidas corrientes, como las de cualquiera. Los avatares de la vida las golpean y las separan, pero ellas siguen en contacto. Frente a lo ordinario, la amistad y la literatura ocupan el lugar de lo extraordinario, un milagro, como la vida misma. Este es el argumento de la obra de teatro La vida extraordinaria, que se presenta en los Teatros del Canal a partir del 26 de marzo y que se mantendrá en cartel hasta el 19 de abril. Tenconi Blanco, el directo de la pieza Mariano Tenconi Blanco escribe y dirige esta obra. En un arranque de sinceridad nos explica a qué se debe el título: "En realidad, me gustaba La vida normal, porque en el fondo, estas dos mujeres tienen una vida muy normal. Las vidas ordinarias están llenas de momentos asombrosos, conmovedores, tristes y alegres. Pero me dije, ¿quién va a querer ver una obra titulada Una vida normal? Y me decidí por todo lo contrario. La actriz Malena Alterio, que interpreta a una maestra que vive en un pueblo de la costa española y viaja a Madrid, se identifica mucho con su personaje. "Lo bonito de este texto es que me reconozco mucho en Aurora, pero también me reconozco en Blanca, mi amiga del alma. Hay algo de la ingenuidad de Blanca que también resuena en mí. Como ella, también a veces me siento extravagante o melodramática. Creo que cualquiera que vea la función se va a reconocer, porque a lo largo de la obra lo que les pasa a los personajes es la vida. El primer amor, la primera relación sexual, el embarazo, los miedos, los deseos, las angustias, las carencias, el duelo por la pérdida de los padres... en todas esas me reconozco". Al igual que su personaje, Malena pasa el duelo por su padre fallecido. Héctor Alterio, uno de los grandes de la escena española, murió el pasado mes de diciembre a los 96 años. Asegura la actriz de origen argentino que su padre era tan pudoroso que no se atrevía a dar consejos para la vida. Pero "simplemente lo que hice fue observarlo cómo era, cómo sabía estar, cómo se manejaba en su oficio y cómo se movía en la vida. Su actitud era como para ir tomando nota y todo eso es lo que me dejó". Literatura y amistad duradera Esta obra pone el foco en las personas anónimas, cuya existencia discurre de una manera ‘normal’. Asegura Alterio que, en los momentos de mayor popularidad, sí que le hubiera gustado ser como su personaje, "porque todo era un poco apabullante y no me apetecía que me miraran tanto. Ahora ya lo he incorporado en mi día a día y no me provoca problemas. Al contrario, el cariño de la gente me hace la vida, a veces, más fácil". También trata de literatura y de amistad duradera, la que perdura toda la vida. "Si la amistad está bien cimentada es para siempre. Ellas se conocen desde muy chiquititas. Es muy común que las amigas pasen muchos años sin verse y luego se vuelvan a encontrar. A los dos minutos ya te reconoces. Mi amiga Cristina Aparicio, por ejemplo, que pasamos la infancia juntas, ahora ella vive en Valencia y no nos vemos nunca. De repente, nos juntamos y hay algo, no sé, lo vivido o el humor, que hace que perdure...", confirma Alterio. "Yo también tengo amigas de toda la vida, que no tienen nada que ver con la profesión y que me conectan mucho con la realidad. Mi amiga Gema vive en Bruselas y nos conocemos desde los tres años. Nos llamamos ‘Las eternas’. Luego tengo otra amiga del alma que trabaja en UGT, que defiende los derechos de los trabajadores, pero además es artista y poeta, es increíble. No soy millonaria en cantidad de amistades, pero sí en mucha calidad", asegura la actriz Carmen Ruiz, que comparte espacio y duelo interpretativo con Alterio en las tablas de los Teatros del Canal. Carmen se mete en el papel de Blanca, amiga de Aurora, modista que vive con su madre. La actriz madrileña acaba de estrenar en el Festival de Málaga la película Pioneras. Una cinta sobre las primeras mujeres futbolistas de la selección española y allí se ha alzado con el premio del público. También estrena series en diferentes plataformas. "Estoy recogiendo lo sembrado", confirma. Y añade: "En el audiovisual no tienes el feedback inmediato que tienes en el teatro. Aquí sabes desde el primer día qué gusta al público, qué les hace gracia o qué les conmueve". Ruiz se ha movido como pez en el agua en la comedia. En esta ocasión, su personaje atraviesa momentos de dificultad y sufrimiento. "Quizá la gente no está acostumbrada a verme en este registro, pero también estoy en clave de comedia en la función. Es como la vida misma. Ambos personajes tienen humor, conmueven, se vuelven locas, aman y están perdidas. Mi personaje tiene un corazón enorme y es muy sentida. Me vais a ver en circunstancias que no estáis acostumbrados a verme en teatro. Este proceso por el que hemos atravesado en los ensayos ha sido un regalo de la vida", expresa la actriz. Sororidad entre mujeres Hay algo de poder y mucha complicidad en la amistad entre mujeres. "La sororidad que hay entre vosotras es bastante poderosa. Siento que mis amigas se cuentan muchas más cosas y también, claro, se confrontan más directamente. Por ejemplo, nosotros, puede haber algo de un amigo tuyo que te molestó y puedes estar cuatro años sin decir nada al respecto. Las amigas enseguida se lo dicen todo, lloran un rato, pero se lo dicen. Además, me parece que en el cine ha habido históricamente más películas de la amistad entre hombres, por el machismo existente, y creo que hay menos películas de amigas", confirma Mariano. Los personajes de este texto consiguen una vida extraordinaria gracias a la poesía y la literatura. "En mi caso, me salvaron la vida la literatura como lector y el teatro como artista. Yo era un joven porteño buscando mi destino; estudié otra carrera porque mis padres son de clase trabajadora y para nosotros ser artista era un lujo que no nos podíamos permitir. Entré en un taller de teatro en Buenos Aires y me cambió la vida. Los libros me permitieron imaginar mundos posibles en uno en el que está el imperio de la realidad y de las noticias. A mí siempre me gusta recuperar el lugar de la ficción. Eso es extraordinario", concluye el director de la obra.