Manuel Arroyo, catedrático de fisioterapia: "El hammam tiene un efecto ansiolítico, como si tomaras diazepam"
2026-03-02 - 17:53
Aunque llevamos mucho tiempo sabiendo que los baños de aguas calientes, y también los masajes, provocan en el organismo un estado de relax y bienestar indiscutible, ahora la ciencia confirma los beneficios reales del hammam. gracias a un estudio pionero que demuestra mejoras en estrés y salud cardiovascular. La investigación, realizada por la Universidad de Granada confirma que los beneficios mencionados no proceden solo del masaje en sí, sino del conjunto de la experiencia hammam. Así pues, se confirma que el bienestar que sienten los usuarios no es solo una sensación sino es un efecto fisiológico respaldado por evidencia. ¿En qué ha consistido este estudio pionero? El estudio de la Universidad de Granada ha analizado los efectos de tres intervenciones: una experiencia hammam completa (75 minutos de baño y 15 minutos de masaje), una sesión de masaje sensorial de 45 minutos y un protocolo placebo diseñado exclusivamente para este proyecto. En este último caso, los participantes creían estar recibiendo una técnica de relajación con electroterapia, aunque el dispositivo permanecía apagado. La pregunta de la investigación era: "¿cómo reacciona el organismo ante experiencias de bienestar basadas en agua, temperatura, masaje y silencio? Los resultados muestran mejoras claras y acumuladas en cuatro áreas: regulación del sistema nervioso, con variabilidad de la frecuencia cardíaca; descenso significativo del cortisol; beneficios cardiovasculares; y mejoras en el estrés y el estado de ánimo. El doctor Manuel Arroyo Morales, catedrático del departamento de Fisioterapia de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Granada y asesor científico-médico de Hammam Al Ándalus, a quien hemos entrevistado, considera que "este estudio nos permite explicar con claridad algo que intuíamos: el hammam genera una respuesta real en el organismo. Vemos cómo disminuye el estrés, mejora la actividad del sistema nervioso y se refuerzan mecanismos esenciales de defensa. No hablamos solo de bienestar percibido, sino de cambios medibles que ocurren incluso después de una única sesión". Hammam y un equilibrio claro en la actividad cardiaca El doctor Arroyo comenta que "la experiencia del masaje en el hammam o la combinación de dicho masaje con el uso de la inmersión en el agua son dos estrategias capaces de producir un equilibrio en el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal". ¿Y qué significa esto? Que esta combinación ganadora entre aguas con temperatura y masaje, en sinergia, "actúan sobre el eje regulador de nuestro organismo, favoreciendo un estado de ánimo adecuado, un equilibrio en la actividad cardiaca y una reducción de los niveles de cortisol en saliva". La clave está, según el doctor, en "la llamada inversión vegetativa. Es algo parecido a lo que sentimos, por ejemplo, cuando nos damos un baño en el mar una mañana de verano, como que el contraste entre el agua a diferentes temperaturas junto con las manos del terapeuta son capaces de hacer que tu sistema nervioso se calme, que predomine lo que llamamos el tono vagal, la parte de nuestro sistema nervioso encargado de inducir la recuperación tras el estrés". Un excelente remedio para reducir el cortisol El estudio encontró que justo al finalizar el masaje o la experiencia completa del baño junto con el masaje, los viajeros experimentaron un descenso en los niveles de cortisol de su saliva, que fue más acusado en hombres y especialmente más acusado tras la combinación del baño junto con el masaje que con el masaje solo. La explicación "tiene que ver con la capacidad de los mecanoreceptores estimulados a través de la piel por la manos del terapeuta, que son capaces de enviar información a zonas de nuestro encéfalo como el sistema límbico o el hipotálamo encargados de desencadenar una respuesta de relajación en todo el organismo", dice Arroyo. Eso sí, todo tiene unos tiempos 'saludables' que, si los sobrepasamos, pueden ocasionar el efecto contrario. "Sabemos que la excesiva estimulación del sistema parasimpático en cuanto a duración (más de 40-50 minutos) podría producir desajustes cardiovasculares, que podrían dar lugar a una especie de 'rebote fisiológico' y a una respuesta totalmente contraria a la que queremos". "El hammam con masaje tiene un potente efecto ansiolítico" El estudio también demuestra que la combinación de hammam y masaje provoca cambios a nivel mental, con evidente mejoría del estado de ánimo. Pero lo más relevante es que tiene un efecto ansiolítico, como si tomaramos un diazepam o cualquier ansiolítico que habitualmente se usa para calmar la ansiedad clínica. Este detalle tiene una especial importancia "en el país con las tasas de consumo de benzodiacepinas (ansiolíticos) más altas de Europa". Pero añadiendo componente interesantes llegamos al tercer elemento involucrado en la salud física y emocional: el silencio. La liturgia del hammam, donde el silencio juega un rol fundamental, "es un efecto diferenciador, los espacios de belleza arquitectónica combinados con el silencio sin duda son parte relevante del efecto observado en el estudio", señala el experto. Baños calientes y masaje: del tono simpático al parasimpático Por lo que respecta a sus efectos en el sistema nervioso, el doctor señala que con esta combinación "conseguimos que cambie el predominio de un tono simpático (respuesta de huida o estres) a la que estamos acostumbrados en nuestro dia a dia, a un tono parasimpático (respuesta de recuperación o relajación), que es el tono que predomina por ejemplo cuando tenemos un sueño profundo". A modo de conclusión, el doctor Arroyo comparte que "tras un evento vital que curse con estrés o ansiedad, la práctica de hammam es un recurso terapéutico de primer nivel para reducir las secuelas negativas que el estrés o la ansiedad producen sobre nuestro organismo".