María Blesa, farmacéutica: "No basta con desconectar, el cuerpo tiene que recuperar su equilibrio"
2026-02-05 - 06:15
En la sociedad de la hiperestimulación y la ansiedad, recuperar el equilibrio del organismo se convierte en una ardua tarea de difícil ejecución, especialmente porque no basta con intentar desconectar, sino que hay que resetear el cuerpo y la mente recuperando el equilibrio original. En este contexto, la farmacéutica titular de Farmacia Blesa Guadix para Naturadika, María Blesa, confirma que "para descansar y recuperar el equilibrio desconectar no es suficiente, hay que encontrar el equilibrio, teniendo en cuenta que el organismo está diseñado para alternar activación y recuperación en una sociedad en activación permanente". "El cuerpo puede dormir, pero no bajar revoluciones" Vivimos en una época en la que el cansancio se ha convertido casi en una seña de identidad. "Es como si ese agotamiento vital fuera el precio obligatorio a pagar, inevitable en la vida adulta que hemos construido. Sin embargo, desde un punto de vista sanitario, estar cansados de forma habitual no es normal, aunque sea frecuente", explica la experta. Lo primero que deberíamos tener en cuenta, según Blesa, es que "el cuerpo humano está diseñado para alternar la activación y la recuperación. Cuando esa recuperación no se produce de forma adecuada, la fatiga deja de ser una señal puntual y pasa a convertirse en un estado de fondo. Y eso siempre indica que algo no está funcionando como debería". El gran problema de que no encontremos el equilibrio "es que vivimos en activación constante. No solo trabajamos más horas mentales, sino que estamos expuestos de forma continua a estímulos: pantallas, notificaciones, exigencia cognitiva, estrés emocional y poco descanso real. El cuerpo puede dormir, pero no siempre consigue bajar revoluciones. El sistema nervioso sigue activo y eso impide una recuperación profunda, tanto a nivel físico como mental". "Estar cansados es un síntoma, una señal" La razón por la que hemos normalizado el cansancio vital que afecta a una gran mayoría de ciudadanos es que intentamos camuflarlo, en vez de ir al origen, a la causa. "La trampa está en confundir cansancio con estilo de vida. Como todo el mundo está cansado, dejamos de escucharlo como señal". A cambio, lo que hacemos es intentar compensar ese agotamiento a base de café, azúcar o estimulantes. "Esto va a ofrecernos una sensación momentánea de energía, pero empeora el problema de fondo. El cuerpo se mantiene despierto, sí, pero no va a conseguir recuperarse". El cansancio persistente indica que los mecanismos de recuperación naturales no están funcionando de forma correcta. "La causa puede ser el estrés mantenido, una mala calidad del descanso, sobrecarga muscular, déficits nutricionales o una combinación de todo ello". Cuando el cansancio no es sólo 'falta de energía' En el caso de que detectemos que la fatiga vital se mantiene durante varias semanas, "deja de ser falta de energía para convertirse en una seria dificultad del cuerpo para recuperar su equilibrio, el que mantiene al organismo saludable". Entre los síntomas más evidentes de que el cansancio se está cronificando, y es necesario actuar, está el hecho de "que durmamos 7 o más horas pero nos despertemos cansados, sentir tensión muscular permanente, y no controlar la irritabilidad". Como ha explicado Blesa al principio, el cuerpo está programado para rendir y ser productivo, pero también para recuperarse por sí mismo. Por esta razón, "es importante tener muy claro que sentirse fatigado no debería ser el punto de partida normal, ni tampoco un estado permanente". ¿Cómo podemos encontrar el equilibrio perdido? María Blesa, antes de compartir la hoja de ruta eficaz para revertir el cansancio, explica que "el objetivo no debería ser tener más energía, sino volver a dotar al cuerpo de la capacidad de recuperación. El problema es que muchas personas se limitan a buscar estimulantes, y lo disfrazan, no lo tratan". Lo que realmente funciona, por ejemplo, no es tomar cafeína, "sino apoyar los mecanismos que permiten al cuerpo relajarse, soltar la tensión muscular y regular el sistema nervioso. También es clave cuidar el aporte de nutrientes implicados, e introducir rutinas reales de pausa: no solo acostarse antes, sino reducir estímulos y permitir que el cuerpo baje el nivel de activación". En este sentido, "el magnesio juega un papel fundamental, pero no todas las formas actúan igual ni cubren las mismas necesidades". ¿Lo mejor? "Combinar bisglicinato, malato y citrato de magnesio, tres formas biodisponibles que actúan de manera complementaria".