Marc Giró, en 'Lo de Évole': "Como sé lo que es la buena vida, esa vida la quiero para el resto, es ser de izquierdas"
2026-03-20 - 13:30
El periodista Jordi Évole regresa este domingo a Lo de Évole con una entrega doble centrada en la figura de Marc Giró, uno de los rostros más singulares de la televisión actual. La entrevista, que se emitirá en La Sexta a partir de las 21.30, recorre tanto la trayectoria profesional como el universo personal del comunicador catalán. Lejos del tono promocional habitual en este tipo de formatos, el programa se construye a partir de una conversación larga y en movimiento. Évole acompaña a Giró durante una jornada en Barcelona, atravesando espacios que ayudan a entender su personaje público y privado: desde entornos culturales hasta escenarios cotidianos, en un recorrido que termina en su barrio de origen, Sant Ildefons, en Cornellà. A lo largo del diálogo, Giró aborda su relación con la fama, que describe como tardía y observada con cierta distancia. También reflexiona sobre el lenguaje como herramienta de identidad, reivindicando el uso del femenino como parte de su expresión, y sobre la incomodidad, pero también la libertad, de no encajar en categorías rígidas. El programa se adentra además en cuestiones políticas y sociales. "Como sé lo que es la buena vida, esa buena vida la quiero para el resto, eso es ser de izquierdas", afirma. Giró plantea una crítica a la simplificación del debate público y al aumento de la polarización, defendiendo la complejidad frente a los discursos extremos. Sus intervenciones combinan ironía y escepticismo, en una línea coherente con su estilo habitual. Uno de los momentos más inesperados llega con una llamada telefónica al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Lo que comienza como un gesto improvisado acaba derivando en una conversación a tres bandas en la que se menciona, entre otras cosas, la salida de Giró de la televisión pública y su nueva etapa profesional. El recorrido por Cornellà introduce un tono distinto. Allí, entre vecinos y pequeños comercios, la conversación se desplaza hacia cuestiones más concretas: vivienda, trabajo o migración. El contraste entre estos escenarios y los espacios más sofisticados que aparecen al inicio del programa subraya una de las claves del retrato: la tensión entre personaje y origen. El resultado es una entrevista que, más allá del perfil televisivo, intenta dibujar a un comunicador atravesado por contradicciones. Entre el humor y la reflexión, el programa evita las conclusiones cerradas y apuesta por una conversación que deja más preguntas que respuestas.