'Marshals'
2026-03-12 - 16:43
La serie es buena, sin más ni tampoco menos claro, pero al ser de Taylor Sheridan, el último genio de la televisión, es de obligada reseña. Le debemos la magnífica 'Yellowstone', y las estupendísimas 'Tulsa King' y 'Mayor of Kingstown', entre otras. El universo creado por Taylor Sheridan continúa expandiéndose con 'Marshals: Una historia de Yellowstone', la que nos ocupa, que se ve en SkyShowtime. La serie retoma la historia de Kayce Dutton, interpretada nuevamente por Luke Grimes, quien abandonó su vida en el rancho para integrarse en una unidad de élite de los US Marshals en Montana Este giro transforma el tono de la franquicia, cuando la gran serie de vaqueros modernos se centraba en la familia y las peleas por los territorios, a tiros de ser preciso, ésta, sin renunciar a los conflictos morales de la saga, adopta un a estructura y una cadencia más procesal, más típica del gran experimento americano. El actor nunca me acabó de enganchar, es demasiado guapo y demasiado bueno, un poco blando a mi entender, pero tiene, y eso funciona muy bien, un hijo mestizo de una mujer nativa que murió en la serie anterior, así que engancha de maravilla con la espiritualidad de los indios americanos. En la serie los capítulos son autoconclusivos, uno por malote, en el último una pandilla de supremacistas arios. La ficción combina acción, dilemas éticos y el imponente paisaje de Montana. Además de Grimes, el reparto incluye a Logan Marshall-Green, Arielle Kebbel y el regreso de rostros conocidos como Gil Birmingham y Mo Brings Plenty, todos ellos buenos actores, y ellas, que además están como un queso. Muy bien elaborado por cierto el conflicto que se respira en la unidad, ya que nuestro joven Dutton, debido a su paso por los Navy Seals en Irak, es de gatillo fácil. Bien es sabido para los aficionados a series de este corte que Kevin Costner se fue de la serie para rodar la hipnótica película Horizonte, y en especial porque se llevaba a leche limpia con Sheridan. Pasarán un buen rato de sofá y manta, siempre el mejor de los planes.