Martín Berasategui comparte el secreto de sus torrijas: bañar el pan en leche, nata y huevo "durante ocho, diez o doce horas"
2026-03-22 - 08:20
Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, muchas casas de España tienen claro que en las mesas de comida debe haber un hueco para las torrijas, la clásica receta de repostería que tanto triunfa en fechas tan señaladas. La receta de este dulce tan consagrado de nuestra gastronomía es muy sencilla, pero cada maestro tiene sus trucos para potenciar aún más su sabor inconfundible, como Martín Berasategui. El chef vasco que es actualmente el que más Estrellas Michelin posee en España compartió en un episodio para el programa Robin Food su receta de torrijas con crema de almendras. De hecho, como curiosidad, su compañero de profesión y presentador del espacio, David de Jorge, asegura ante la cámara que Berasategui fue el primero que introdujo este dulce popular en la Alta Cocina del País Vasco. 3 trucos para hacer las torrijas de Martín Berasategui A lo largo del proceso, Berasategui detalla algunos trucos que son clave para sus torrijas. En primer lugar, la elección del pan. En su caso, se decanta por uno de la variedad brioche de mantequilla de masa compacta. No obstante, menciona que se puede sustituir por un bollo suizo "bueno". Lo siguiente es bañar los trozos en una mezcla de huevo batido, nata y leche. Es importante el reposo, pues Berasategui recomienda dejar que el pan absorba el líquido durante "ocho, diez o doce horas". Otro consejo importante que da Berasategui es que las torrijas estén bien empapadas de la mezcla y vayan caramelizando y tostando lentamente en la sartén. Si no, cogen un "regusto amargo" que no es del agrado del chef vasco. "La cocina es paciencia y la pastelería también", remarca. Ingredientes para las torrijas de Martín Berasategui Pan brioche de mantequilla de masa compacta o bollo suizo 240 g de huevo batido 500 g de nata 500 g de leche Azucar Mantequilla Ingredientes para la crema de almendras 100 g de crema pastelera 80 g de mantequilla pomada 1 huevo entero 80 g de almendra en polvo 80 g de azúcar glass 15 g de ron Ingredientes para el chantilly de pomelo Peladura de 6 pomelos 75 g de nata semimontada 30 g de pomelo confitado escurrido y picado Receta de las torrijas de pan brioche con crema de almendras de Martín Berasategui Troceamos la rebanada de pan brioche y, a su vez, extraemos de los trozos los bordes exteriores y los cortamos por la mitad. Mezclamos en un recipiente el huevo batido, la nata y la leche y bañamos los trozos de pan. Dejamos que absorban el líquido durante ocho, diez o doce horas. Mientras, comenzamos con la elaboración de la crema de almendras. Lo primero será mezclar la crema pastelera con la mantequilla pomada. Agregamos un huevo a la mezcla. Mientras seguimos batiendo, añadimos la almendra en polvo y el azúcar glass. Hay que batir con movimientos envolventes. Por último, añadimos el ron y continuamos batiendo hasta obtener una masa lisa y homogénea. Enfriamos la mezcla en el frigorífico. Escurrimos las torrijas y las pasamos por azúcar. En una sartén antiadherente, calentamos un poco de mantequilla y doramos por los dos lados las torrijas. Deben ir tostando y caramelizando lentamente. Continuamos con la preparación del chantilly de pomelo. Sacamos de los pomelos unas rodajas de sus pieles y las ponemos en una cazuela con agua fría para blanquearlas. Llevamos la cazuela a hervir. En cuanto esté en ese punto, quitamos el agua con las pieles de pomelo y echamos agua fría. Repetimos el proceso tres veces. Una vez hecho, echamos agua, azúcar y las rodajas de pomelo blanqueadas en una cazuela y dejamos cocinar a fuego lento durante varios minutos. Mezclamos la nata con el pomelo confitado escurrido y picado. Terminamos con la presentación. Colocamos dos torrijas y, encima, extendemos una capa de 1 mm de grosor de la crema de almendras y un poco de azúcar. Caramelizamos. Emplatamos las torrijas y ponemos una cucharilla del chantilly de pomelo al lado. Beneficios y propiedades del huevo Según un artículo publicado por la Universidad de Utah (Estados Unidos), el huevo tiene cuatro beneficios principales. Por un lado, su contenido en proteínas favorece el aumento de la masa muscular, sacia más rápido al organismo y reduce la tensión arterial, entre otras cosas. Por otro, el huevo cuenta con antioxidantes como la luteína y zeaxantina y vitamina A, que son buenos para la salud visual. Además, posee ácido fólico al igual que otros alimentos como el calabacín. Es beneficioso para las embarazadas y que su feto se desarrolle en óptimas condiciones. Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), por cada 100 gramos de porción comestible, el huevo puede contener: Energía: 150 kcal Proteínas: 12,5 g Potasio: 130 mg Magnesio: 12 mg Fósforo: 200 mg