Marta Flich vuelve a ser la única vestida en 'Naked Attraction', el programa de citas donde se va desnudo
2026-03-20 - 12:50
En una cita normal primero vemos a la otra persona vestida y si se tercia y van bien las cosas, quizá más tarde descubramos cómo es desnuda. Pero en el formato Naked Attraction es al revés: el soltero o soltera que busca el amor ve a sus pretendientes desnudos, y además, de abajo arriba, siendo la cara lo último de que descubren, tras verles como se les trajo al mundo. DKISS estrena el próximo domingo 22 de marzo a las 23.00 horas Naked Attraction, el formato adaptado por Freemantle para Warner Bros. Discovery que "da la vuelta por completo a las reglas de la seducción y propone una experiencia tan radical como adictiva: buscar el amor sin ropa, sin disfraces y sin posibilidad de esconderse tras una biografía perfecta o una pose ensayada", según anuncia la cadena. Esta temporada de Naked Attraction muestra por primera vez en la TDT en abierto en España este formato, que fue lo más visto en su estreno en la plataforma Max, cuando se pudo ver por primera vez. La mecánica es la siguiente: La persona que busca pareja comienza completamente vestida y es quien tiene la capacidad de elegir entre seis candidatos o candidatas, que están desnudos dentro de unas cabinas de colores. El programa va revelando sus cuerpos por fases. Primero se ven solo los pies y las piernas, luego se va subiendo poco a poco hasta mostrar el cuerpo completo, (de forma explícita y sin pixelar), siendo la cara lo último que se ve. En cada ronda, la persona que elige elimina a uno de los candidatos basándose únicamente en lo que ve y en la mínima charla que intercambian. Cuando quedan dos finalistas la persona que está eligiendo también se desnuda. Esto provoca una suerte de igualdad, ya que ambos finalistas pueden verla del mismo modo en que ella los ha visto a ellos y también pueden decidir si les gusta o no, y por tanto, si la cosa va más allá. Si es así, ambos se vuelven a encontrar más tarde en una cita, ya vestidos, para ver si la conexión va más allá de lo físico. Los participantes Entre los primeros rostros de esta edición estarán Valeria, una croupier madrileña de 29 años que asegura no haberse enamorado nunca, y José Miguel, un barbero murciano aficionado a la cocina. Ambos llegan al programa dispuestos a encontrar el amor y a poner a prueba esta incógnita universal: si, al conocerse vestidos, la llama del deseo crece o si la chispa inicial termina convertida en cenizas. En las siguientes entregas aparecerán también Ricardo, un joven homosexual italiano, y Susana, una santera heterosexual afincada en Málaga, impacientes por comprobar si la fórmula del desnudo esconde de verdad el secreto del enamoramiento. Su programa, además, aportará un punto extra de conversación al abordar cuestiones íntimas y corporales poco habituales en la televisión en abierto, como las distintas formas del pene y su influencia en el placer durante el acto sexual. La tercera entrega pone el foco en dos perfiles especialmente rompedores por contrapuestos: Rocío, una modelo de 27 años que se confiesa bisexual y habla sin tapujos sobre sus gustos sexuales, y Paco, un ingeniero de 43 años, amante de las relaciones tradicionales, que busca encontrar el amor después de dos historias fallidas. Ambos deberán enfrentarse al recuentro con sus pretendientes para decidir si quieren seguir construyendo un futuro juntos o si toda la atracción física se queda, finalmente, en las cabinas de Naked Attraction. La galería de buscadores seguirá creciendo con Anabel, mallorquina heterosexual de 52 años, y Elicia, canaria de 34 que se define como lesbiana, obligadas a eliminar a los pretendientes guiándose exclusivamente por la pura atracción sexual; con Emilio, periodista homosexual de 33 años, y Marcelo, afrogallego bisexual de 28, que comprobarán hasta qué punto un pequeño detalle puede cambiar por completo una elección; y con Ricky, relaciones públicas de 31 años, o Steffany, camarera de 24, que se sorprenderán fantaseando con las posibilidades que se abren al levantarse las cabinas.