Marta Sánchez: «Me molesta que se diga que soy facha, es ridículo»
2026-03-15 - 04:03
Marta Sánchez no falla nunca en los Premios Cadena Dial. Tras cuarenta años de profesión —los que cumple precisamente este año— se ha ganado ser una de las artistas con mayor notoriedad del panorama musical. Por eso, en esta edición ha sido reconocida con el premio a toda su trayectoria en una noche en la que volvió a sus orígenes interpretando sobre el escenario 'Soy yo', con un derroche de voz que deja claro que queda Marta para muchos años más. Antes de subirse al escenario, la cantante atendió a la prensa. Orgullosa de haber llegado hasta aquí, no tuvo reparos en hablar con claridad sobre algunas de las cosas que más le molestan de lo que se dice sobre ella. Con las ideas muy claras y a punto de cumplir 60 años, Marta sigue despertando interés allá donde va. Tanto que acaba de viajar a Chile para protagonizar una campaña publicitaria de una compañía de telefonía móvil que ha empapelado la ciudad con imágenes suyas... en bañador. - ¿Sigue impactando que te den un premio o ya estás acostumbrada? - No, a eso no se acostumbra uno nunca. Me encanta y, sobre todo, cumplir 40 años y que te sigan reconociendo y animando con premios es siempre muy halagador. Es un gusto seguir sintiéndote alabada. - Y además de este reconocimiento y de tu fama en España, hemos sabido que Chile está empapelado con fotos tuyas... qué locura. - Sí, he estado hace poco haciendo una campaña de publicidad y estoy en todas las vallas del país, sí. - Pero además estás en bañador y se te ve espectacular. - ¿En bañador? ¿En las vallas? Eso no va por contrato... (bromea). - Pero, Marta, estás absolutamente estupenda. - Gracias, es que me cuido mucho. Soy muy disciplinada para eso. - ¿Alimentación, deporte o un poco de todo? - Alimentación: tomo de todo, pero poco. Para mí no es el qué, sino la cantidad. Es más el cuánto. - ¿Alguna vez has pensado que, por el resultado del pop, no se ha valorado tu capacidad de cantar? ¿Crees que algunos te han juzgado o te han desvalorado por haberte ido más al pop y después no haber querido cantar otra cosa? ¿Cómo te sientes con la creatividad? - Yo me dedico al pop y soy cantante pop melódica. Nunca he hecho lírica, aunque mi padre era cantante y mi padrino, Alfredo Kraus. Mi técnica no era propicia para impostar y me quedé en el pop muy contenta. Pero creo que sí se me ha valorado. Al principio fue más difícil porque mis temas eran más ingenuos y menos lucidos de voz. Pero creo que, a lo largo de estos 40 años, he sido lista eligiendo mi repertorio para lucir mis dotes vocales. Creo que sí me siento reconocida. - Dime qué crees que ha sido lo más injusto que se ha dicho de ti. - Por ejemplo, que soy una mujer antipática, que para nada: soy un encanto. Eso sí, soy muy exigente y con mi equipo lo soy también. Que soy facha, que es ridículo. No sé si quedan fachas en el mundo; si quedan, están un poco desubicados. Y no sé qué más... Han dicho un montón de cosas. - Cuando lees ese tipo de cosas, por ejemplo que eres antipática o que eres facha, ¿te enfadas? - No. Bueno, me molesta un poco porque me molesta que se piense eso de mí cuando no es verdad. Pero no se puede gustar a todo el mundo. Y, aparte, yo tampoco quiero gustar a todo el mundo, porque a mí tampoco me gusta todo el mundo. - ¿Es más difícil ser artista ahora, en plena época de redes sociales y de tantísima información, que cuando tú empezaste, cuando los artistas erais más inalcanzables? - No, antes los artistas no eran más inalcanzables. Pero era más difícil que te insultaran, por ejemplo, como ahora en las redes sociales, que lo tienes todo en la mano. También era más difícil decir algo que se sacara de contexto, que es lo que pasa mucho ahora. Antes estábamos más tranquilos. Ahora hay mucho ruido. Los años 80 y 90 fueron épocas maravillosas porque se vivía más en libertad. Ahora somos más esclavos de las redes y de todo eso. - ¿Te trata mejor la prensa ahora que antes? - Ahora la prensa está menos presente porque está más presente la gente en las redes. Pero no, me trata... El que es bueno es bueno siempre y el que es malo es malo siempre. - Marta, el año que viene cumples 60. ¿Cómo lo llevas? ¿Con alegría o con pesar? - Lo llevo bien. Además, me siento estupenda. - ¿Vas a hacer un fiestón? - No lo sé. Puede que sí.