Marta Trillo, experta en terapias avanzadas: "Un tatuaje activa tu sistema inmunitario, y otras curiosidades"
2026-02-04 - 17:25
Muchas de las situaciones cotidianas a las que hacemos frente tienen que ver con la biología, la neurociencia y la psicología: "desde el primer café y sus efectos en tu metabolismo, hasta la química del deseo, la microbiota que intercambias en un beso, o las hormonas que deciden si te enamoras o sales corriendo, cada capítulo del libro que he escrito desvela qué está pasando realmente bajo tu piel", comienza exponiendo Marta Trillo. La divulgadora científica experta en terapias avanzadas, y autora del libro 'Cómo decide tu cerebro' (ed. Pinola) desmonta algunos mitos extendidos en la sociedad, y nos explica en esta entrevista algunas curiosidades como por qué nuestro cerebro toma decisiones absurdas, cómo funcionan las emociones por dentro, qué libera nuestro sistema nervioso cuando nos reímos, por qué un tatuaje activa tu sistema inmunitario o qué ocurre con las neuronas cuando alguien nos gusta 'demasiado'. "Todo lo que respecta a nuestro comportamiento tiene una explicación científica" Siempre se ha dicho que el amor es algo irracional, que no tiene lógica ni sentido. "Para nada es así. Te guste más o te guste menos, todo tiene su explicación científica detrás. Desde por qué nos entra sueño después de comer hasta por qué cotilleas las redes sociales a tu ex pareja", dice Trillo. Y añade: "Nos llevan diciendo toda la vida que la ciencia no sirve en la vida real. Hay ciencia detrás de cada faceta de nuestra vida, pero eso no significa que la ciencia sea aburrida; entenderla es útil para nuestro día a día. En mi libro hago un recorrido por datos curiosos científicos que nos ayudarán a conocernos mejor a nosotros mismos". Así pues, "nada de lo que nos pasa es magia, sino ciencia. Si la aplicas, entenderás por qué tomas determinadas decisiones (por qué le gritas a tu madre después de un día estresante), percepciones (por qué hay días que nos vemos más guapos que otros) y vínculos (qué hay detrás de la chispa de un beso)". "La clave para entenderlo todo es abandonar el modo automático" La tecnología y la inteligencia artificial han llegado a nuestra vida para quedarse. "Ya no podemos dar marcha atrás. Cada vez más estudios científicos demuestran cómo nuestro nuevo estilo de vida está cambiando las conexiones neuronales de nuestro cerebro. Ante esta situación podemos hacer dos cosas: quejarnos y creernos superiores o adaptarnos a la nueva realidad. A veces lo malo no es estar pegado a la pantalla, sino lo que no hacemos por estar pegados a la pantalla". Para abandonar el modo automático "tenemos que empezar a ser conscientes de nuestros actos, darnos cuenta de por qué hacemos las cosas. Si estoy trabajando en una tarea, centrarme en ella en vez de ponerme de fondo una serie y hacer dos cosas a la vez (ambas de mala manera). Si he tenido un día horrible, llego a casa y lo primero que me apetece es comerme una hamburguesa; darme cuenta que mi cerebro lo que me está pidiendo mediante esa comida hipercalórica es una recompensa rápida". Ojo, que esto "no quiere decir que no puedas comerte esa forma de dopamina instantánea (eso sí, no muy a menudo por la salud de tus arterias), pero sí ser consciente de por qué tu cuerpo te la está pidiendo e intentar buscar alternativas, otras formas de recompensarte. Tarda un poco más en llegar la molécula de felicidad, pero tiene una duración más prolongada". "Aburrirse es normal, sano, y necesario" ¿Cuántas veces te han hecho la pregunta de 'qué has hecho el fin de semana' y respondes cabizbajo que no has hecho nada? "Hemos normalizado ser productivos todo el rato (ni ir al baño puedes sin el teléfono en tu mano). Entramos en redes sociales y todo el mundo está haciendo planes espectaculares... tenemos que aprovechar todo nuestro tiempo al máximo. No dejamos a nuestro cerebro estar un segundo sin hacer nada". Es importante hacer ejercicio, tener vida social, trabajar para ganar dinero... pero aunque una persona puede con todo, a veces no se puede con todo a la vez. "Nuestro sistema nervioso nunca descansa, incluso durmiendo está trabajando en consolidar recuerdos, mantener las funciones vitales, eliminar deshechos que puedan dar lugar a enfermedades neurodegenerativas, etc. Mientras descansamos, nuestro ADN se repara de las posibles mutaciones que ha podido sufrir durante el día (naturales o inducidas)". En este contexto, algo especialmente relevante es que "el estrés constante acaba somatizando en síntomas físicos y mentales: depresión, llagas, tics nerviosos... Es importante dormir bien, pero también descansar durante el día. No hacer nada también es hacer algo: ponerle a tu cuerpo todas las herramientas para poder repararse completamente", recomienda la experta. "Si nos hacemos un tatuaje, activamos el sistema inmunitario" Otra de las curiosidades de las que habla Marta Trillo es que si nos hacemos un tatuaje, activamos el sistema inmunitario. Con respecto a esta afirmación, explica que "un tatuaje no es más que un cementerio de células de nuestro sistema inmunitario muertas, en concreto, macrófagos. No deja de ser una herida (al fin de al cabo es una aguja que se clava en tu piel para inyectar tinta). Las dos semanas de curación del tatuaje son para que la herida no se te infecte y se cure adecuadamente". Ante una herida, ya sea por un corte o por un tatuaje, "se mandará una señal a los monocitos de la sangre para que vayan a la zona lesionada y se diferencien en macrófagos. Esto forma parte de la respuesta del sistema inmunitario innato, es decir, una respuesta rápida e igual para todos los estímulos. El macrófago no sabe qué se va a encontrar, si será una bacteria, una célula muerta o una astilla clavada". A continuación, "los macrófagos van a engullir la tinta del tatuaje. Esta tinta formada por pigmentos es tóxica para los macrófagos, por lo que se van a quedar fijados en esta posición. A medida que pasa el tiempo, estos macrófagos morirán y soltarán los pigmentos de los tatuajes, razón por la que la calidad del tatuaje (color menos potente, líneas más difuminadas...) se va perdiendo a lo largo del tiempo". "La capacidad del cerebro de adaptarse a los cambios" La neuroplasticidad es la capacidad que tiene nuestro cerebro de adaptarse ante los cambios, generando y eliminando conexiones neuronales. "Me gusta pensar en la neuroplasticidad como el gimnasio del cerebro. Es la clave para tener una mente joven. Permite que nuestro cerebro se reajuste en respuesta a experiencias, aprendizaje y ambiente: memorizar recetas de cocina, olvidar aquella caída estrepitosa... ninguna de estas sería posible sin esta característica". También es la explicación de por qué tras una lesión grave como un ictus otras zonas del cerebro pueden adaptarse y realizar la función de las dañadas. "Por este motivo es tan importante fortalecer tu cerebro, ya que nunca sabes cuándo lo puedas necesitar. Estimula la neuroplasticidad tocar algún instrumento, aprender un idioma, hacer deporte... Actividades que involucren destreza, memoria, atención, práctica y emoción para ayudar a retenerlos (acompañados siempre de una buena higiene del sueño)". De todas las posibilidades, el baile es una de las más completas. "La danza estimula zonas diferentes del cerebro sincronizadas y coordinadas. Estimula la memoria al aprender la pieza (hipocampo) y su repetición (ganglios basales), la coordinación de movimientos (corteza motora, tálamo y cerebelo), la emoción (sistema límbico), el sistema de recompensa liberando dopamina, endorfinas y serotonina... Por si fuera poco, también es una actividad completa en cuanto al ejercicio porque haces cardio a la vez que fuerza".