Metro de Madrid intensifica la inspección con ultrasonidos de sus 297 km de vías en busca de fisuras
2026-02-13 - 05:35
Metro de Madrid acaba de licitar un contrato para adquirir dos equipos remolcados de inspección de carril. Esta es la tecnología que utiliza desde hace más de 20 años la empresa pública para examinar las vías en busca de fisuras y defectos que pudieran comprometer la integridad estructural de los casi 297 kilómetros de red comercial. Esta maquinaria se considera "esencial" para el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria porque llega donde no alcanzan las inspecciones visuales de los técnicos. La compra de nuevos equipos coincide en el tiempo con la crisis abierta en la red ferroviaria estatal tras los graves accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), que en conjunto provocaron la muerte de 47 personas, pero de acuerdo con fuentes de la compañía no hay relación alguna entre ambos extremos. "Esta licitación no se ha lanzado con motivo del accidente de Adamuz, Metro la está preparando desde hace varios meses y responde a un objetivo fijado anteriormente de renovación de los equipos ya existentes", trasladan desde la empresa a 20minutos. Los propios pliegos del contrato reconocen que la renovación viene motivada porque los equipos de auscultación manual que Metro tiene en propiedad están "obsoletos". Estas máquinas se compraron en 2014 y su uso intensivo y prolongado en el tiempo, además de los 12 años de antigüedad de sus componentes de hardware y software, ha desembocado en limitaciones operativas, a las que hay que añadir una complejidad cada vez mayor de encontrar repuestos ante averías. De ahí que Metro haya optado por la sustitución, pero también por reforzar la labor de inspección, ya que se contempla la compra de dos equipos, cuando en 2014 solo se adquirió uno. Las nuevas máquinas, gracias a los avances de los últimos años, incluirán tecnología más puntera que la actual, lo que redundará en la eficacia de las inspecciones. "El buen estado de los carriles que componen la red constituye un factor crítico para la seguridad de la circulación", apuntan desde la compañía. Los equipos que se quieren comprar, y a los que se prevé destinar un millón de euros, están dotados con "sistemas tecnológicamente más complejos y altamente especializados", que suponen una mejora en parámetros como la sensibilidad de detección, la velocidad de auscultación, la fiabilidad del software de análisis y la correcta gestión de la trazabilidad de los datos obtenidos. Porque además de la detección de anomalías por ultrasonidos que ya tenía el equipo anterior, las nuevas adquisiciones contarían con un sistema de detección de defectos superficiales a través de corrientes inducidas. De acuerdo con la información publicada por Metro, esta tecnología posibilita la detección de defectos superficiales de carril que no pueden ser hallados con ultrasonidos por cuestiones físicas y cuya localización temprana es importante porque pueden desembocar en posibles fisuras y roturas si no son eliminados. "Estas características inciden de forma directa en la calidad de la inspección, la fiabilidad de los resultados y la capacidad de toma de decisiones en materia de mantenimiento de la infraestructura", valora la empresa pública, que admitirá ofertas para el procedimiento hasta el 11 de marzo. ¿Cómo ausculta Metro su red? Metro de Madrid incorporó la auscultación de vía mediante ultrasonidos hace más de una década y se hace un 'barrido' de los casi 297 kilómetros de red comercial cada seis meses. Esta labor de inspección de la vía es "continua", según la empresa, ya que el sistema de ultrasonidos se complementa como otras tareas como las inspecciones a pie. Los profesionales de Metro hacen estas vigilancias para comprobar que el estado de la superestructura de vía es el correcto. Los recorridos se hacen cada mes y medio (90 días) en paralelo a trabajos como el reperfilado de carriles, que persigue optimizar la rodadura y eliminar los defectos en superficie. Igualmente se llevan realizan revisiones periódicas en los aparatos de vía y de los engrases de las mismas. "Para llevar a cabo estas tareas, se dispone de una flota diversas de vehículos auxiliares especializados, como el tren amolador, y vehículos auxiliares que realizan las vigilancias de vía", explican desde Metro, fuentes que recalcan que todas estas tareas se realizan durante el horario de cierre nocturno de la red.