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Migraña por borrasca: así detectan algunas personas el cambio climático antes de que vaya a producirse

2026-03-26 - 17:10

¿Puede el clima ser un desencadenante de la migraña? La respuesta es afirmativa. Muchas personas notan cómo, cuando llueve o se producen cambios bruscos en el tiempo, aparece el dolor. A veces, incluso antes de que ocurra, ya sienten malestar. No es que tengan una bola de cristal que les revele el futuro, es que su organismo es especialmente sensible a las variaciones ambientales. Los ataques de migraña pueden desencadenarse tanto por una combinación de factores genéticos y externos. La genética, o la predisposición hereditaria a padecer migraña, puede aumentar la probabilidad de sufrirla pero no es el único elemento a tener en cuenta. Los factores externos -como el estrés, los cambios hormonales o las variaciones climáticas- también pueden influir y actuar como detonantes en personas especialmente sensibles. Personas sensibles a los cambios climáticos Las personas con migraña suelen ser especialmente sensibles a los cambios. Así que sí, es normal que muchas personas tengan migraña por borrasca o por tormenta. "Llueve y te duele la cabeza. ¿Puede ser? Pues sí, puede ser". Con esta afirmación, la farmacéutica Emma Camarasa explica una sensación que muchas personas han experimentado alguna vez. Cuando llueve, se producen cambios en la presión atmosférica que, según señala, "se cree que pueden desencadenar dolores de cabeza en algunas personas". Qué ocurre en el cerebro La clave está en cómo reacciona el cuerpo ante estas variaciones. Tal y como detalla, "la presión atmosférica puede afectar la forma en la que el líquido cefalorraquídeo fluye alrededor del cerebro", un fluido esencial que protege el cerebro y la médula espinal. Pero no es el único mecanismo implicado: "en algunas personas, los cambios de presión pueden hacer que haya una dilatación en los vasos sanguíneos del cerebro", lo que también puede provocar dolor de cabeza. Además, estos cambios no se quedan ahí. "También afectan a la oxigenación de los tejidos y a la liberación de neurotransmisores en nuestro cerebro", explica Camarasa, lo que puede contribuir aún más a la aparición del dolor. En conjunto, todos estos factores ayudan a entender por qué algunas personas son especialmente sensibles al clima y notan cómo su cuerpo se adelanta a la lluvia. La migraña rara vez se debe a un único factor. Lo más habitual es que aparezca por la combinación de varios desencadenantes, tanto internos como externos. Entre los factores internos destacan la deshidratación o los cambios hormonales. Entre los externos, el clima puede desempeñar un papel importante en personas predispuestas. Factores climáticos más influyentes No todos los elementos del clima afectan por igual. Los más relevantes son el descenso de la presión atmosférica, especialmente antes de tormentas, la humedad alta, los cambios bruscos de temperatura, vientos intensos o cambios estacionales. Muchas personas con migraña identifican patrones relacionados con estas condiciones. Controlar las migrañas relacionadas con el clima No existe un tratamiento específico para las migrañas provocadas por el clima, pero sí algunas estrategias útiles como mantener rutinas de descanso adecuadas o tener a mano medicación para el dolor agudo. Además, es importante no sobreestimar el papel del clima. Dado que las condiciones meteorológicas cambian constantemente y no se pueden controlar, centrarse demasiado en ellas puede generar ansiedad y, en algunos casos, empeorar la migraña. Lo más recomendable es observar patrones personales con el tiempo, tomar medidas cuando sea posible y evitar caer en un estado de preocupación constante.

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