Moncloa busca ganar tiempo y demora las medidas ante la crisis de Irán con una ronda de contactos con los grupos sin fecha
2026-03-11 - 05:04
La escalada de precios que se advierte en el horizonte por la escalada bélica de Estados Unidos e Israel contra Irán no ha hecho, de momento, moverse al Gobierno de Pedro Sánchez a la hora de empezar a aplicar medidas para intentar paliar los efectos. Pese a que el Ejecutivo lleva desde que estalló la crisis sosteniendo que están trabajando en un plan concreto, lo cierto es que de momento se limita a asegurar que ahora lo que toca es "monitorizar" la evolución de los precios y que aún no se dan las circunstancias. Ante la presión de sus propios socios y también del PP, que ha tomado la delantera proponiendo rebajas fiscales, de momento en Moncloa han optado por anunciar una ronda de contactos con los partidos y los agentes sociales a las que aún no ha puesto fecha. Desde el Gobierno no dejan de mandar "mensajes de tranquilidad", en palabras de este martes de la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, puesto que, según dice, la "situación dista mucho" de la que planteó la guerra en Ucrania en 2022, pese a la subida ya del 28% del precio del petróleo, de un 80% del gas y con la luz en récord anual. "Todas las medidas están sobre la mesa", afirmó Aagesen. Y ahora, diez días después del inicio de la guerra, el Gobierno anuncia una ronda de contactos con los grupos parlamentarios, de la que, según argumentan desde el Ejecutivo, buscan sacar propuestas para el momento en que se decidan a aplicar medidas concretas. Se trata de buscar "propuestas para que completen, para que mejoren, para que hagan aportaciones al plan en que el Gobierno ya trabaja", dijo el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. Con ello, Sánchez gana algo de tiempo y además, según recuerdan fuentes gubernamentales, la próxima semana hay previsto un Consejo Europeo en el que esperan concretar algo más sobre la evolución de la crisis. También está pendiente de comparecer ante el Congreso, lo que no ocurrirá hasta el 25 de marzo. Además, desde el Gobierno recuerdan que en la crisis abierta por la guerra de Ucrania se tardó algo más de un mes en aprobar medidas para paliar la escalada de precios y que el primer decreto se aprobó cuando ya se tenía una visión definida de las consecuencias del conflicto para el bolsillo de los ciudadanos. De momento, el Ejecutivo no ha concretado qué incluiría en un posible decreto con medidas que ya dice tener trabajadas. En caso de que el Consejo de Ministros diera el paso, se enfrentaría de nuevo a la tesitura de por qué políticas apostar para tratar de reunir los apoyos parlamentarios necesarios para convalidar la norma. Desde la izquierda, Sumar y Podemos presionan para aprobar ayudas y recuperar aquellas medidas del escudo social que ya tumbó Junts hace pocas semanas, como la prohibición de desahuciar a familias vulnerables. Desde el arco de la derecha, como el PP, apuestan por rebajas fiscales. A tenor de lo aprobado con la crisis de Ucrania, no sería de extrañar que Moncloa se inclinara más por la primera opción. A última hora de este martes, el PP, principal partido de la oposición, aún no había recibido llamada de Moncloa para fijar día y hora para la reunión, en la que no va a estar el presidente del Gobierno, sino que será el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, quien se encargue de bajar al detalle, pero otras fuentes parlamentarias admiten que ya ha habido algún contacto con el Ejecutivo en los últimos días. Los populares, por su parte, han reaccionado con desconfianza hacia las intenciones reales del Gobierno con esta ronda de contactos. Sospechan que se trata de un acto de propaganda "para tapar todos los escándalos que tiene", tal y como ha afirmado la portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, y aunque todavía no confirman ni descartan su participación en la misma, deslizan que si el objetivo es el que creen, no van a contribuir a ello. Para el PP, el día elegido por el Ejecutivo para anunciar estos acercamientos tampoco es casualidad y señalan, además, que se han enterado de la iniciativa por la prensa, lo que ahonda aún más en sus recelos. Coincide además con el duodécimo día de campaña electoral en Castilla y León y las últimas encuestas apuntan a la victoria del PP y un crecimiento de Vox, por lo que los de Alberto Núñez Feijóo creen que Sánchez busca hacerle la 'pinza' con el partido de Santiago Abascal. "Quieren que Vox les diga que no va, que el PP sí vaya y de esa forma ayudar a Vox en el final de campaña", apuntan fuentes populares. Los precedentes tampoco ayudan a calmar las suspicacias, y es que aseguran que rara es la ocasión en la que el Gobierno llama al principal grupo de la oposición. Ponen como ejemplo la decisión de enviar la fragata 'Cristóbal Colón' a Chipre sin consultar al Congreso: "Si tuviera interés real en informarnos de algo, nos habría contado lo de la fragata, pero nos enteramos por la televisión", recuerdan desde el PP, e insisten en que "si fuese algo serio y realmente estuvieran preocupados" por la situación del conflicto en Oriente Medio, "descolgarían el teléfono y llamarían directamente a Feijóo".