Moreno alerta sobre la abstención y el "exceso de confianza", rechaza "perder el tiempo" con Vox y ve al PSOE "nervioso"
2026-03-24 - 18:00
La maquinaria electoral ya está en marcha en Andalucía. Las urnas se abrirán el próximo 17 de mayo y, aunque la campaña oficial no comenzará hasta la noche del día 1 de ese mes, todos los partidos han empezado ya a dejar clara cuál será su hoja de ruta a seguir en las próximas semanas. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, confía en revalidar su mayoría absoluta, pero teme que sus votantes se queden en casa al percibir que el PP "no tiene adversario" en la comunidad. Al PSOE lo ve "nervioso", pero los socialistas afrontan el proceso "con ilusión" y convencidos de que "torres más altas han caído". Los andaluces, ha asegurado este martes Moreno tras convocar los comicios la noche del lunes, se jugarán en las urnas "algo muy importante", o "una mayoría sensata y que genera confianza o meternos en un lío", ha dicho, y se ha referido tanto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como a sus "compañeros" de partido en otras comunidades, donde a pesar de ganar las elecciones en Extremadura, Aragón y Castilla y León, no tienen los apoyos suficientes para gobernar en solitario y dependen en todos los casos de Vox. Precisamente sobre el partido de Santiago Abascal, el líder del PP andaluz ha manifestado en una entrevista en Onda Cero que la campaña "no puede ser un permanente ojeo a qué hace Vox, qué propone o por dónde va". Cada uno, ha dicho, hará lo suyo y los populares descartan "mirar por el retrovisor" a una fuerza política, ha admitido, que es "fuerte" y a la que "hay que tener en cuenta", pero sin "perder el tiempo". Además, se ha mostrado convencido de que "muchos votantes" de Vox "van a confiar en la estabilidad y en la serenidad que puede generar un Gobierno" como el que él representa. Su gran oponente, por tanto, no son los de Abascal, ni tampoco el PSOE andaluz, ha afirmado el presidente, sino "la abstención y el exceso de confianza" de su electorado, ya que Moreno "percibe en la calle" el clima de que "no hay adversario" porque la candidata socialista, María Jesús Montero, "no genera ilusión" ni "representa el cambio". Al contrario, ha afirmado en la Cadena COPE, es una "extensión" de Sánchez y el PSOE, en estos momentos, está en una fase de "decaimiento de sus posibilidades" y en "una etapa un poco perdidos". Montero centra su precampaña en la sanidad La todavía vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda ha comparecido esta tarde desde la sede del PSOE andaluz, en Sevilla, donde ha asegurado que en estas elecciones "nos jugamos la salud y la vida", toda vez que se trata, a su juicio, de elegir entre "sanidad pública o Moreno Bonilla". Montero, que ha insistido en que dejará sus cargos nacionales de manera "inminente", pero sin concretar fecha ni quién la sustituirá, y que ha asegurado que no deja su escaño en el Congreso para no perder su plaza de médico en el hospital Virgen del Rocío, ha dejado claro que el principal eje de su campaña será la sanidad, no en vano, ha prometido que si es presidenta, en sus primeros días aprobará un "plan de urgencia" para "salvar" el sistema público andaluz. Además, ha insistido en que el presidente de la Junta trabaja para implantar el copago en el SAS. "Me consta y él sabe que me consta, porque sabe a quién le consultó y a quién se lo dijo, y él sabe que yo lo sé", ha aseverado de manera enigmática. Montero ha hablado también de la "privatización" en otros servicios, como las universidades o la Formación Profesional, al tiempo que ha confirmado que Pedro Sánchez "se va a volcar en la campaña andaluza", tanto por la "importancia" de esta cita como por lo "personal". Horas antes de esta comparecencia, la portavoz parlamentaria de la formación, María Márquez, había asegurado que el partido afronta las elecciones "desde la ilusión y el convencimiento" de que representan "el mejor proyecto que merece y necesita Andalucía"; además de critica la "soberbia" y el "desprecio" de Moreno, al que acusó de dar "todo por hecho". Y, tras alertar de que "torres más altas han caído", Márquez aseveró que las urnas "están vacías" y el "folio en blanco" y que "no hay ningún candidato para Andalucía que atesore mayor experiencia en la gestión" que Montero. Mientras, en Vox aún continúan sin candidato oficial a la Presidencia de la Junta, pero su portavoz en Andalucía, Manuel Gavira, le ha restado importancia afirmando que "lo que importa es el mensaje, no el mensajero". La dirección nacional será quien tome la decisión desde Madrid "en unos días", pero sin concretar fecha. Gavira, que ya en 2022 era portavoz en la comunidad, pero Abascal eligió a Macarena Olona como candidata, ha reiterado que la comunidad "no será ajena a la ola de sentido común que está recorriendo España" y que los andaluces "ya estamos cansados de las mafias, las corruptelas y la estafa del bipartidismo del PP y el PSOE". Las otras tres izquierdas Tampoco han aclarado aún su futuro dos de las izquierdas a la izquierda del PSOE. Por el momento, Podemos no ha desvelado si definitivamente acudirá por separado a las urnas, con Juan Antonio Delgado como candidato de la formación morada. El partido no ha cerrado aún el debate de la unidad, pero su líder nacional, Ione Belarra, sí ha afirmado que estarían dispuestos a concurrir con IU, pero no con Sumar, siguiendo así el "modelo de Extremadura". Delgado ha sostenido que el partido está "preparado" y que cuenta con un "programa valiente" basado en "el trabajo de estos cuatro años y de escucha activa". Desde Por Andalucía, IU ha dejado en manos de Podemos su continuidad en la coalición y su candidato, Antonio Maíllo, ha mantenido su mano tendida, si bien fuentes de la formación advierten que no van a apurar los plazos y que "espectáculos, los justos". Quien ya está lanzado para una campaña "cañera" y hasta "divertida" es el candidato de Adelante Andalucía, José Ignacio García, que ha afirmado este martes que en su formación, ahora con dos diputados pero con perspectivas de crecimiento, según las encuestas, "no se va a olvidar de los andaluces y andaluzas que ha dejado tirados Moreno Bonilla". Su campaña, ha dicho, consistirá en "confrontar" su modelo de defensa de los servicios públicos frente a la "privatización" del PP, al tiempo que ha vuelto a confirmar que, en caso de ganar Montero las elecciones, ellos no entrarán a formar parte de ese Gobierno.