Muere a los 77 años Bud Cort, protagonista del título de culto 'Harold y Maude'
2026-02-11 - 22:15
El actor estadounidense Bud Cort ha fallecido a los 77 años este miércoles 11 de febrero en Connecticut tras una larga enfermedad, según han podido confirmar medios como Deadline. Y a pesar de que en su carrera figura el haber participado en unas ochenta producciones, entre largometrajes, cortos, series o poniendo su voz a personajes de animación, será recordado por la película de humor negro Harold y Maude dirigida por Hal Ashby y estrenada en 1971 y en la que interpretaba a un joven obsesionado por la muerte, simulando incluso varios intentos de suicidio o intentado recrear su funeral. También, entre lo más chocante era que se enamoraba de una mujer que prácticamente cuadriplicaba su edad, una anciana de 79 superviviente del Holocausto y que interpretó también de manera magistral Ruth Gordon, Oscar a la mejor actriz de reparto por La semilla del diablo de Polanski. Una película definitivamente curiosa y extraña que no fue demasiado bien recibida en su momento y comercialmente en cines pasó desapercibida, pero con el paso del tiempo ha ido reivindicándose y convirtiéndose en un título de culto redondeado por la música y canciones de Cat Stevens. Incluso llegaría a generar beneficios y a estar en la lista de las 100 mejores comedias románticas del American Film Institute ocupando el lugar 69. De nombre completo Walter Edward Cox, nació el 29 de marzo de 1948 en Rye, Nueva York, y contaba con 22 años durante el rodaje de Harold y Maude. Con su peculiar aspecto delgado y rostro anguloso, y tras unos trabajos sin acreditar en series, fue el director Robert Altman quien le ofreció sus primeros papeles relevantes en El volar es para los pájaros y la aclamada M*A*S*H, las dos de 1970. Posteriormente a Harold y Maude participaría como actor de reparto en títulos como el telefilme Un mundo feliz (1980), también poniendo voz a Edgar, el ordenador personal acosador de Sueños eléctricos (1984) y estuvo en Invasores de Marte de Tobe Hooper (1986), Heat de Michael Mann (1995), Dogma de Kevin Smith (1999), El bar Coyote (2000) y The Life Aquatic With Steve Zissou (2004) de Wes Anderson. Pero, por buena o mala fortuna, Bud Cort quedaría encasillado en ese personaje torpe, raro y marginado de Harold y Maude. Un artículo de Los Los Angeles Times de 1996 lo describía como "un icono generacional" y "una especie de chico de los carteles de las sesiones de medianoche". Así que el mismo Cort aseguró que ese estatus de culto era a la vez "una bendición y una maldición". Por un lado le otorgó renombre y un papel por el que sería siempre recordado, pero por el otro le etiquetó demasiado deprisa. “Me encasillaron hasta el punto de no hacer una película durante cinco años después de Harold y Maude”. Ello le condujo a rechazar varios papeles similares, como uno en una película que acabaría siendo tremendamente popular, triunfadora en los Oscar y considerada como una de las mejores películas norteamericanas de la historia, y esta era Alguien voló sobre el nido del cuco. "No quería hacerme el loco. Rechacé ciertas oportunidades porque no estaba listo para ser una marca. En retrospectiva, debería haberlo hecho todo”. En cuanto al filme por el que será recordado, llegó a decir: “He tenido momentos en los que simplemente la maldije y deseé no haberla hecho nunca”. Sin embargo, es importante destacar que en 1979, Cort escapó por los pelos de la muerte en un aparatoso accidente de coche, pero requirió numerosas cirugías y también afectó su carrera.