Muere Antonio Tejero, autor del intento de golpe de Estado del 23-F
2026-02-26 - 05:13
El ex teniente coronel de la Guardia Civil y principal autor del intento de golpe de Estado del 23-F, Antonio Tejero Molina, ha muerto este miércoles a los 93 años. Tejero ha fallecido en Alzira (Valencia), rodeado de su familia, según ha explicado la familia en un comunicado: "Ha fallecido en compañía de todos sus hijos, habiendo recibido los últimos sacramentos y la Bendición de Su Santidad León XIV". Su muerte ha ocurrido el mismo día en el que el Gobierno ha desclasificado más de un centenar de documentos sobre el golpe de Estado fallido, del que se cumplieron 45 años este mismo lunes. Nacido en Alhaurín El Grande (Málaga) en 1932, Tejero ingresó en la Guardia Civil en 1951. Como teniente coronel del Instituto Armado, fue el principal ejecutor y cara visible de la toma del Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981, al irrumpir armado en el hemiciclo durante la votación de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. Antes de eso, Tejero fue jefe de comandancia de la Guardia Civil en Guipúzcoa, de donde se vio obligado a pedir el traslado tras manifestarse públicamente en contra de la legalización de la ikurriña. Fue destinado entonces a Málaga, donde fue polémica su actuación al desautorizar una manifestación legal aludiendo al luto oficial por un atentado en Vizcaya. Fue arrestado entonces por orden de la Dirección de la Guardia Civil. No sería el último desencuentro de Tejero con los mandos civiles y militares del Estado: en 1978, fue expedientado tras dirigir una carta al Rey, a través del diario El Imparcial, en la que rechazaba la nueva Constitución española que se aprobaría en diciembre. Precisamente, en noviembre de ese mismo año, fue arrestado y procesado por conspirar contra el Gobierno en la llamada Operación Galaxia, por la que fue condenado a siete meses de cárcel en 1980. "Quieto todo el mundo" El 23 de febrero de 1981, durante la votación de investidura de Calvo-Sotelo, Tejero encabezó el intento de golpe de Estado al irrumpir en el Congreso al mando de fuerzas de la Guardia Civil. El teniente coronel lideró una intentona que duró más de 17 horas, en las que mantuvo secuestrados a los 350 diputados, entre ellos el presidente del Gobierno, entonces en funciones, Adolfo Suárez. En el hemiciclo protagonizó uno de los momentos clave de la historia de la recién instaurada democracia en España. Su "Quieto todo el mundo", las ráfagas de disparos al techo del hemiciclo, su forcejeo con el general y vicepresidente del Gobierno, Manuel Gutiérrez Mellado, y su rendición final tras desmoronarse la asonada marcaron la consolidación del orden constitucional. En el transcurso de aquella intentona, diversas autoridades militares —como el general Aramburu Topete y el general y jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo— intentaron convencerle para que depusiera su actitud. Algunos de los documentos desclasificados este miércoles sugieren que el nerviosismo de Tejero crecía a medida que el golpe fracasaba fuera de la Cámara Baja, como acredita su conversación con el diputado Juan García Carrés. En otra conversación desclasificada se revela que su esposa, Carmen Díez Pereira, trató de ponerse en contacto con él. Díez Pereira sostuvo entonces que su marido no tenía el apoyo de unos mandos militares que lo habían "dejado solo" y tirado "como a una colilla". Finalmente, y tras hablar con el teniente coronel Fuentes Gómez de Salazar, que le comunicó que la acción golpista había sido abortada en el exterior, Tejero firmó su rendición, saliendo del Congreso a las doce de la mañana del 24 de febrero. Condenado a 30 años de cárcel Tras el fracaso del golpe de Estado, Tejero fue condenado por su participación a 30 años de cárcel por rebelión militar, además de ser expulsado de la Guardia Civil. De esa pena, el ex teniente coronel cumplió 15 años y nueve meses. La primera parte de su condena la pasó en Alcalá de Henares (Madrid), pero a los pocos meses fue trasladado, tras destapar el CESID otra intentona golpista. Fue entonces aislado en el Castillo de la Palma, en Ferrol, hasta que en 1983 fue trasladado a la prisión del Castillo de San Fernando, en Figueras (Girona), donde era el único recluso. Tejero solicitó su absolución en 1987, y en 1991 la libertad condicional, siéndole denegada en ambas ocasiones. En 1991 fue trasladado nuevamente a Alcalá de Henares, donde comenzó a disfrutar del tercer grado en 1993. En 1996, salió de prisión en libertad condicional, siendo el último de los condenados por el 23-F en salir de la cárcel. A partir de entonces, el ex teniente coronel rechazó hablar del 23-F, negando haber sido una figura principal en la intentona. "Yo no fui protagonista de aquello, tan solo un actuante", afirmaba. Sus apariciones públicas tras aquella puesta en libertad fueron escasas. La última de ellas, el 24 de octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de Mingorrubio (Madrid) después de la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco. Tejero ha fallecido siendo el último condenado por el 23-F que seguía con vida, pasando gran parte de sus últimos años en un apartamento de Torre del Mar, en el municipio malagueño de Vélez-Málaga. Sus últimos días los pasaba en el domicilio de una de sus hijas, en Alzira, donde ha fallecido este miércoles a los 93 años.