Muere el director Jamie Blanks ('Leyenda urbana') a los 54 años
2026-03-22 - 15:00
Este viernes fallecía a los 54 años el cineasta y compositor Jamie Blanks, según supimos por parte de un comunicado de su familia. Sucedía repentinamente, en su domicilio de Melbourne (Australia), ante la sorpresa de sus allegados. “A pesar de algunos problemas de salud en los últimos años su muerte fue inesperada, y se produce en un momento en el que Jamie se estaba preparando para dirigir otra película. Seguía muy activo apoyando a otros cineastas y desarrollando sus propios proyectos”. “Cualquiera que tuviera la suerte de conocer a Jamie quedaba inmediatamente impresionado por su talento, amabilidad, humanidad, generosidad de espíritu y entusiasmo sin límites por lo que hacía en la vida, pero también (y esto es muy importante) por las personas que le rodeaban. Su gran y hermoso corazón acabó cediendo”. “Ahora lo imaginamos en un lugar mejor, charlando animadamente sobre películas de terror y música con muchas otras personas a las que quería y admiraba y que le han precedido en el más allá”, continuaba el mensaje. “Honrad su memoria viendo una de sus películas o La niebla de John Carpenter (la película que le inspiró a convertirse en cineasta), o escuchando una de sus bandas sonoras”. Blanks, en efecto, era un apasionado del cine de terror, y era aquello a lo que quería dedicarse cuando estudió en la Escuela de Cine de Swinburne firmando varios cortos. Su salto al cine de Hollywood tuvo lugar a finales de los 90, en pleno renacimiento del slasher gracias a Kevin Williamson y los guiones de Scream y Sé lo que hicisteis el último verano. Blanks, por su parte, estrenó en 1998 Leyenda urbana manteniendo algunos de sus ingredientes, sobre todo por el reparto joven y atractivo: Tara Reid, Michael Rosenbaum o el mismísimo Jared Leto eran los acechados por el psicópata de turno. Leyenda urbana ganó 72 millones de dólares y es considerado un título de culto, al punto de que Screen Gems (el año pasado y en vísperas del relanzamiento de Sé lo que hicisteis el último verano) anunciara un reboot del que no se ha vuelto a saber nada. Blanks, antes de todo esto, se mantuvo cerca de Hollywood y firmó un nuevo slasher tras su éxito inicial, titulado Un San Valentín de muerte. Se estrenó en 2001, con Denise Richards y Katherine Heigl haciendo frente a un asesino envuelto en una máscara de Cupido. Sería el último proyecto de alto perfil de Blanks, pues poco después volvió a Australia para firmar un film mucho más humilde (Aviso de tormenta) y dedicarse a la composición de bandas sonoras para producciones independientes australianas.