TheSpaineTime

Muere un mítico actor que salía en todos los wéstern y que dejó huella en Clint Eastwood

2026-03-17 - 12:00

El pasado domingo falleció Matt Clark a los 89 años, rostro habitual del western entre los años 70 y 80. Especializándose como actor de carácter que sabía brillar de forma discreta como secundario, Clark pudo labrarse entonces una carrera bastante contundente, con algunos de los títulos más icónicos de la época en Hollywood. Y no solo en westerns, sino también en thrillers policíacos donde aparecía con la mejor compañía. Tras militar en el ejército y estudiar administración de empresas, Clark empezó a trabajar en el teatro durante los años 60, no tardando en debutar en el cine. Fue parte del elenco de En el calor de la noche, clásico policíaco de 1967 con Sidney Poitier y Rod Steiger, que dio el pistoletazo de salida para una carrera sólida sin que fueran necesarios grandes focos. A inicios de la década siguiente apareció junto a Clint Eastwood en el thriller El seductor de Don Siegel, que varios años después tendría un remake a manos de Sofia Coppola. Llegado 1972 apareció junto a Robert Redford en otro éxito de crítica y público, Las aventuras de Jeremiah Johnson, colaborando con la estrella de nuevo años más tarde (y con un personaje algo más prominente) en Brubaker, de 1980. Antes de eso alternaría con Paul Newman en El juez de la horca, otro célebre western de John Huston, y se uniría a otra estrella del género. como Lee Marvin en un drama de época, El emperador del norte. Esto en el mismo año, 1973, que tenía un papel secundario en Pat Garrett y Billy el Niño de Sam Peckinpah. Por entonces también se haría con un personaje en la serie La casa de la pradera. Clint Eastwood se acuerda Eastwood le recordaba de El seductor así que quiso darle un papel a Clark cuando ya estaba despuntando como director, en su exitoso western El fuera de la ley de 1976, al que le seguiría otro personaje en una película posterior del mismo Eastwood en El aventurero de medianoche, ya entrados los 80. Clark se puso a las órdenes de Walter Hill en Driver (1978) y más tarde intervino en La leyenda del llanero solitario. Durante esta década, los 80, Clark empezó a reducir sus apariciones en el western, que no obstante siempre recordó con gran cariño. “Fue como siempre quise hacer de niño, ponerme polainas y botas, y atarme espuelas que tintineaban al caminar”. Así que Clark también se dejó ver en dos títulos de culto como Las aventuras de Buckaroo Banzai y Oz, un mundo fantástico, debutando en 1988 como director para Da: un drama fantástico paterno-filial que protagonizó un amigo de toda la vida, Martin Sheen, y que ganó el premio a Mejor guion en nuestro Festival de Sitges. Tanta afición le tuvo Clark al western, como para no poder resistirse a intervenir en Regreso al futuro III aprovechando que aquí viajaban al Salvaje Oeste. Durante los años 90, sin embargo, Clark dejó de lado el género y se limitó a aparecer en producciones de terror de bajo presupuesto, estilo Candyman 2.

Share this post: