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Muyahidines, kurdos, baluchíes, monárquicos... así es la desorganizada oposición iraní

2026-03-02 - 08:23

EEUU e Israel han asestado este fin de semana un duro golpe a la cúpula de gobierno de Irán en una serie de ataques masivos por todo el territorio que han acabado con la vida del ayatolá Alí Jamenei, quien ostentaba el cargo de líder supremo desde 1989. Esta operación militar ha obligado al régimen de Teherán a abrir un escenario de transición en el que ha nombrado un consejo interino para liderar el país, formado por el ayatolá Alireza Arafi —que pasa a ser el líder supremo de forma provisional—, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el jefe del Poder Judicial iraní, Golamhosein Mohseni Eyei. En todo ello intenta tener papel la oposición política al régimen de los ayatolás. Sin embargo, lograrlo no es fácil porque está seriamente dividida en facciones y grupos rivales. Desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979, Irán está gobernado por un régimen teocrático. La disidencia interna Sin siglas y deficientemente organizados, las disidencia interna resiste a duras penas y no ha dejado de combatir contra el régimen, lo que les ha supuesto persecuciones, detenciones y encarcelamientos. Para ellos es habitual verse ante un proceso judicial, con la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del país. Son decenas de activistas que vienen enfrentándose a las autoridades de la República Islámica, especialmente desde 2022, cuando la ola de protestas de 'Mujer, vida y Libertad'. En 2023, Marjane Satrapi, autora de Persépolis, publicó junto a otras autoras una novela gráfica que recopilaba historias de mujeres iraníes inspirada por la muerte de Mahsa Amini a manos de la policía religiosa islámica en 2022. Las caras más conocidas de esta oposición interna son la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, o el director de cine Jafar Panahi, ganador en 2025 de la Palma de Oro del Festival de Cannes. Los muyahidines La Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK, en persa) era un poderoso grupo en la década de los 70. Llegó a organizar bombardeos contra el gobierno del Sha y objetivos estadounidenses. Presuntamente de izquierdas, se distanciaron de otras facciones y se escindieron tras la revolución islámica. De hecho, en la guerra con Irak de 1980-1988, se pusieron del lado iraquí. Hoy, el MEK es una facción de la oposición con sede en el extranjero. En 2002, fueron los primeros en revelar públicamente que Irán tenía un programa secreto de enriquecimiento de uranio. Luego vino un periodo en que casi desaparecieron. Nada se supo en años de Massoud Rajavi, su líder en el exilio, y de hecho, su esposa, Maryam Rajavi, tomó el control. Ella es la líder del MEK y también del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), coalición de partidos opositores al régimen islámico. Sin embargo, tanto el MEK como el CNRI fueron catalogados como organizaciones terroristas por la Unión Europea, EEUU, Canadá, Reino Unido y Japón, en varios periodos entre 1997 y 2013. Los monárquicos de Pahlaví Reza Pahlaví es el heredero del último sha de Persia, Mohammed Reza Pahlavi, que huyó en 1979 al triunfar la Revolución Islámica. Tiene 65 años, pero lleva casi 50 en el exilio en EEUU, desde que marchó en 1978, cuando tenía 17. Pese a ello intenta presentarse como una figura clave en el futuro de su país. En realidad, se desconoce cuánto apoyo tiene en su país. Como subrayan algunos analistas, puede que estos días Pahlaví sea más conocido en Occidente que en las ciudades y pueblos de Irán. En estos años, los monárquicos han mostrado poca coherencia política, bastantes divisiones y mucha intransigencia. Entre sus seguidores en el exilio hay incluso ultraderechistas. Pero Pahlaví tiene a su favor que es una de las pocas caras visibles de la oposición. El heredero ha pedido un cambio de régimen a través de la desobediencia civil no violenta, protestas continuas y un referéndum para un nuevo gobierno. Su perfil resurgió ya antes, durante el primer mandato de Trump. Aun así, el de inquilino de la Casa Blanca se ha mostrado reticente a apoyarlo. Pahlaví se ha ofrecido no para gobernar Irán sino para liderar la transición del país persa hacia la democracia. Minorías kurdas y baluchis Irán es un país de mayoría chií y con un 60% de población persa. El 40% restante está conformado por azeríes —también chiíes—, kurdos y baluchíes. Las protestas siempre han sido más intensas en Kurdistán (noroeste) y Sistán y Baluchistán (sureste). Sin embargo, no existe un movimiento de oposición unificado entre las minorías kurdas y baluchis, mayoritariamente musulmanas sunitas (y no chiitas como el actual régimen de los ayatolás). Varios grupos kurdos han organizado desde hace tiempo la oposición a la República Islámica en las zonas occidentales del país, donde constituyen la mayoría. De hecho, ha habido períodos de insurgencia activa contra las fuerzas gubernamentales. En Baluchistán tampoco hay unidad. La oposición va desde partidarios de clérigos sunitas que sólo quieren más poder dentro de la República Islámica a yihadistas armados vinculados a Al Qaeda.

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