Nacho Córdoba, experto en calidad del agua: «El agua que bebes en la oficina te está deshidratando»
2026-03-22 - 14:40
Pasamos gran parte del día en el trabajo y, si algo no falta en casi ninguna oficina moderna, es el clásico dispensador de agua con esos bidones gigantes de plástico. Tenemos interiorizado que beber dos litros al día es clave para la salud, y por eso rellenamos el vaso una y otra vez mientras estamos frente al ordenador. Sin embargo, puede que ese gesto tan cotidiano esté teniendo el efecto contrario al que buscas. Recientemente, el experto en calidad del agua Nacho Córdoba ha pasado por el podcast de elitefitness.es y no ha dejado en muy buen lugar a estas típicas garrafas que vemos en la oficina. Para él, el agua que contienen no solo no te hidrata correctamente, sino que podría estar provocando que te desmineralices . Una de las cosas que más llama la atención en cualquier oficina es ver a la gente bebiendo constantemente. Parece que nunca es suficiente. Según Nacho Córdoba, esto no es casualidad, sino que tiene una explicación técnica y, en el fondo, comercial. «Cuando tú tienes un agua que está sin energía, que está carente de minerales , no transporta la energía», explica el experto. Pero lo más grave no es que sea un agua «muerta», sino su efecto en nuestro cuerpo. Córdoba afirma que este tipo de aguas tienen un efecto diurético . Es decir, cuanto más bebes, más ganas tienes de ir al baño, lo que te obliga a beber todavía más para calmar la sed. «Es un invento a nivel de negocio brutal: bebes mucha más agua, vendes mucha más agua y repones mucho más el almacén», señala. Al final, la empresa que suministra los bidones es la gran beneficiada de que nunca sientas que tu sed se apaga del todo. El principal problema que destaca el experto es la composición química de estas aguas de dispensador. Muchas de ellas se venden bajo la etiqueta de mineralización muy débil, algo que solemos asociar con «calidad» o «pureza», pero que para nuestro organismo es un problema. «Ese agua es para planchar la camisa cuando se arruga. Eso no sirve para hidratarte», afirma Córdoba. El cuerpo humano necesita electrolitos para absorber el líquido, y estas aguas suelen ser carentes de sodio, calcio y magnesio . Al entrar en el cuerpo un agua tan «vacía», el organismo intenta compensar esa falta de minerales arrastrando los que ya tienes para poder procesar el líquido. El resultado es curioso y engañoso: «La gente está contenta porque orina muy clarito, cuando en realidad se está desmineralizando ». Esa orina transparente no es siempre señal de una hidratación perfecta, sino de que el agua está pasando por tu cuerpo «de largo», llevándose minerales esenciales por el camino y dejándote, técnicamente, más deshidratado que antes. Más allá de la química del agua, Nacho Córdoba pone el foco en el envase . Esos garrafones son de plástico y, aunque se venden como una opción ecológica porque son reutilizables, esconden una cara B que no suele mencionarse: la contaminación por microplásticos y la pérdida de carga energética del agua. El experto es crítico con el marketing verde de estas empresas: «Lo venden como muy healthy para el medio ambiente porque reciclan el envase. Pues házmelos de cristal, como antiguamente». Al reutilizar el plástico una y otra vez, el riesgo de que el material se degrade y suelte sustancias al agua es mayor que en un envase de un solo uso o, por supuesto, que en el vidrio.