Natalia de Santiago, experta en finanzas: "La criptonita del ahorro es la inflación"
2026-02-01 - 10:15
El dinero ya no rinde como antes y muchos hogares lo notan cada vez que pasan por caja o revisan las facturas a final de mes. Lo que antes parecía asumible hoy se ha convertido en una fuente constante de preocupación porque llenar la nevera cuesta más, encender la calefacción se piensa dos veces y cualquier imprevisto descoloca el presupuesto. En este clima de incertidumbre y precios disparados, la sensación de ir siempre a contrarreloj con las finanzas se ha instalado en la vida cotidiana de miles de familias y jóvenes en España. Frente a esa realidad, De Santiago defiende que ahorrar no es una cuestión de grandes sacrificios, sino de método. "El control hay que hacerlo a un año, no solo mes a mes", explica en el podcast de Tenía la duda de Judith Tiral, para evitar sustos previsibles como el IBI, la renta o los gastos estivales. Para ella, el primer paso es sencillo: saber qué entra y qué sale y tener claros los gastos fijos. "Cuanto más planifiques, menos sustos te llevas", resume, subrayando que la organización es la base de una buena salud financiera. La experta insiste en que el ahorro debe tratarse como un compromiso consigo mismo y no como lo que sobra a final de mes. "Esperar a ahorrar si queda algo es la fórmula para que no quede nunca, advierte. Su recomendación es clara: reservar el dinero al principio, de forma automática. "En cuanto cobras, que una transferencia se lleve ese ahorro a otra cuenta en la que no tengas tarjeta. Dinero que no ves, dinero que no gastas". El objetivo mínimo, añade, debería ser ahorrar de media un 10% de los ingresos anuales, aunque sea poco a poco: "Da igual que sean 30 o 50 euros, lo importante es crear el hábito". Poner el ojo en los gastos fijos Uno de los errores más habituales, según Natalia de Santiago, es empezar a recortar por lo que hace la vida más llevadera. “Esto no es una dieta, no hay que quitarse el chocolate lo primero”, afirma. La experta cuestiona la obsesión con los llamados gastos hormiga y defiende poner el foco en la estructura del presupuesto. "Lo importante es revisar los gastos fijos, los que se repiten todos los meses, porque son los que reducen tu capacidad de ahorro siempre y te quitan flexibilidad", explica. Una hipoteca demasiado alta, suscripciones olvidadas o comisiones bancarias pueden pesar mucho más que un café ocasional. En contra de algunas ideas muy extendidas, la experta también desmonta el mito de que alquilar sea “tirar el dinero”. "El alquiler es un gasto, pero ¿qué gasto más noble que poner un techo sobre tu cabeza?", plantea. Comprar una vivienda, explica, solo compensa claramente a largo plazo, ya que en los primeros años la mayor parte de la cuota hipotecaria se destina a intereses y gastos. "Si te vas a mudar en pocos años, muchas veces alquilar es la opción más sensata", sostiene. Ahorrar es 'tirar' el dinero: hay que invertir Más allá de guardar dinero, De Santiago alerta del riesgo de dejar los ahorros inmóviles. "La criptonita del ahorro es la inflación", señala. Según explica, el dinero pierde valor con el paso del tiempo si no se invierte, un efecto que se acumula año tras año. "Si ahorraste 1.000 euros hace veinte años, hoy equivaldrían a unos 500", ejemplifica. Por eso, anima a invertir incluso pequeñas cantidades y hacerlo cuanto antes, aprovechando el interés compuesto: "Puedes ganar mucho dinero ahorrando poco, pero necesitas tiempo". Invertir, aclara, no es un casino ni algo reservado a expertos. "La regla de oro es no invertir en nada que no entiendas", afirma, y recomienda especialmente los fondos de gestión pasiva por su sencillez, diversificación y bajas comisiones. "No vas a ir mejor que la bolsa, pero vas con la bolsa", resume. Además, recuerda que hoy existen productos accesibles "con aportaciones desde 50 euros al mes", lo que democratiza el acceso a la inversión. De Santiago subraya además que la relación con el dinero no es igual para todo el mundo y apunta a una brecha de género todavía muy presente. "Las mujeres, de media, tenemos menos educación financiera y participamos menos en inversión", explica. Esta menor presencia, añade, no se debe a una mayor irresponsabilidad, sino a una prudencia excesiva: "En finanzas, muchas veces vemos el riesgo solo en negativo, mientras que los hombres lo ven también como oportunidad". Una diferencia que, según recuerda, acaba traduciéndose en menos patrimonio y menos seguridad económica a largo plazo. Por último, De Santiago lanza un mensaje especialmente dirigido a quienes creen que, con salarios ajustados, no merece la pena intentarlo. "Esto es como el deporte: no hace falta correr una maratón para que sea bueno", compara. Cada pequeño paso cuenta. "Por poquito que hagas, ya mejoras", afirma, insistiendo en que el ahorro y la inversión son hábitos que se construyen con constancia y pensando, sobre todo, en la tranquilidad futura.