Netanyahu reaparece, aclara la polémica de sus dedos y bromea sobre su salud: "Me muero... por un café"
2026-03-15 - 17:33
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha reaparecido en público este domingo después de una inusual ausencia desde su rueda de prensa del jueves. Apenas un tuit el viernes y, por primera vez en muchas semanas, ningún mensaje público de sábado han provocado que los rumores sobre su estado de salud se hayan multiplicado en las últimas horas, llegándose incluso a especular con su muerte. Algo que el propio Netanyahu no ha dejado pasar, así como las especulaciones sobre sus supuestos seis dedos en el vídeo del pasado jueves. El primer ministro ha publicado un vídeo en su cuenta de X donde aparece dentro de una cafetería, escoltado por su guardia personal. El clip, de 1 minuto de duración, ha sido acompañado por la leyenda: "¿Dicen que soy qué? ¡Miren!". En él, se puede ver al mandatario disfrutando de un café, con una actitud divertida y haciendo burlas sobre los rumores de su supuesta muerte. Se le escucha bromear haciendo referencia a que 'se muere por algo': "Me muero...por un café. ¿Sabes qué? Me muero por mi gente. La forma en la que se están comportando es fantástica", aseguraba. Durante el vídeo, Netanyahu también alzaba las dos manos y enseñaba sus dedos a la cámara. Acabando así con las sospechas de que el vídeo que publicó el pasado jueves 12 en una rueda de prensa, estaba generado por Inteligencia Artificial. Una rueda de prensa que muchos usuarios de redes sociales pusieron en duda. Aseguraban que había seis dedos en la mano del mandatario, a lo que Netanyahu respondía: "¿Queréis contar el número de dedos? Podéis verlos aquí...y aquí. ¿Veis?", asegura a la cámara. Mientras esperaba en la barra de la cafetería, Netanyahu ha enviado un mensaje de resiliencia a los ciudadanos israelíes. Les pide que se queden cerca de un sitio seguro, asegura que le dan fuerza a él, al gobierno y al Mossad. "Estamos haciendo cosas que no... en este momento, pero estamos atacando a Irán muy fuerte, incluso hoy." El primer ministro de Israel termina así su discurso y acaba con las teorías conspirativas, no sin antes agradecer a los camareros por un café delicioso.