Ni Orduña ni el norte de España, las exmonjas de Belorado se refugian con sus perros en un pueblo de Toledo
2026-03-10 - 19:23
Ni Orduña ni el norte de España. Mientras siguen esquivando las preguntas sobre cuál será su destino tras abandonar el monasterio de Belorado, varias de las exclarisas protagonistas del cisma ya se han instalado en la provincia de Toledo junto a los perros de su criadero. En concreto, en la comarca de Torrijos, desde donde continúan ofreciendo cachorros de distintas razas a través de portales de venta especializados, mientras solicitan donaciones en internet para «pagar deudas y comenzar desde cero». El movimiento se produce apenas unos días antes de que expire el plazo judicial para abandonar el monasterio burgalés. Las exreligiosas han intentado retrasar el lanzamiento solicitando una prórroga adicional de un mes que el juzgado no les ha concedido. Sostienen que el monasterio de Orduña solo será un paso intermedio –porque no quieren revivir allí la carrera judicial del desahucio que también pesa sobre ese inmueble– mientras deciden entre «los cuatro finalistas» del casting inmobiliario que aseguran haber realizado en la España vacía. La Puebla de Montalbán, en Toledo, es la residencia desde hace unas semanas de varias de las exclarisas de Belorado, que sin embargo se han trasladado estos días hasta el monasterio para ayudar en la mudanza. Es también el lugar en el que han instalado el Centro Canino San Melchor de Quirós, con el que continúan con la venta de perros de raza . Pese a que la nueva ubicación se encuentra en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, las exreligiosas siguen operando con la autorización del Principado de Asturias, donde hace poco más de un año compraron un núcleo zoológico para legalizar la actividad de cría y venta de perros, por la que habían sido denunciadas por la Junta de Castilla y León en Belorado. Pese a la denuncia –que finalmente no asumieron ellas sino la Federación de Clarisas puesto que cuando se hizo efectiva el representante legal de la comunidad ya era el comisario pontificio– las exmonjas continuaron con la venta de perros, aunque a través de mensajes en redes sociales y sin desvelar el origen del lugar de cría, ya que no estaban autorizadas. La cría y venta de cachorros de raza (buena parte de ellos con precios por encima de los mil euros) ha sido una de las pocas actividades que les ha reportado beneficios en los últimos años. Por esa razón, a través de un portal de intercambio agropecuario, localizaron un núcleo zoológico ya autorizado que se encontraba a la venta en la zona de Cangas de Onís (Asturias). Con su compra, trasladaron allí a los perros y legalizaron la actividad a través de una asociación protectora de animales, Pardés de la Bretonera, que habían creado unos años antes. La llegada a Asturias estuvo emparejada con el alquiler de un pequeño hotel de montaña en la localidad de Arriondas, en el que pudieran alojarse las exmonjas que se desplazaran a cuidar a los perros. Allí fue donde después instalarían el restaurante de clausura , que cobraría cierta fama mediática. Sin embargo, este restaurante cerró por sorpresa el 23 de diciembre, cuando no llevaba ni un año de funcionamiento, supuestamente por descanso navideño. En la práctica, como se supo después, la exmonja cocinera, que abandonaba la comunidad, se haría cargo tanto del restaurante como del hotel. En la actualidad, junto a su familia (su madre y su hermana ya trabajaban en el restaurante) están haciendo reformas para reabrir de cara a Semana Santa. Esa circunstancia, unida al deterioro de la relación entre la exmonja cocinera y sus antiguas hermanas de comunidad tras su salida, han dificultado el alojamiento de las cuidadoras de los perros. La solución parece haber pasado por trasladar a los perros a unas instalaciones ubicadas en La Puebla de Montalbán (Toledo) según ellas mismas indican en el portal de venta de perros en el que en este momento ofrecen cachorros de husky, border collie y teckel entre 300 y 700 euros. La llegada ha estado favorecida por la relación con la población de la familia de Isabel Jiménez Moratilla, conocida en su etapa como religiosa como sor Israel. Su madre, que era trabajadora en la Conferencia Episcopal cuando comenzó el cisma, está vinculada con La Puebla de Montalbán. De esta forma, cobra sentido la afirmación de su jefe de prensa de que se instalarán provisionalmente en viviendas de sus familiares, en espera de encontrar un lugar definitivo. Ambas ya estuvieron implicadas en otro episodio con el que pretendían conseguir fondos: la venta de ornamentos litúrgicos a través de aplicaciones de segunda mano. Aunque las exreligiosas nunca reconocieron aquel hecho, lo cierto es que las casullas que pretendían vender a un precio muy por debajo del mercado, desaparecieron de los portales cuando se hizo público que detrás de la venta se encontraba Isabel Jiménez Moratilla y su madre. Mientras, a lo largo de este martes, que parece será su último día en Belorado , las exmonjas se han afanado en ordenar y dejar limpias «las más de 30 habitaciones y 3.500 metros cuadrados» del monasterio de Belorado, de lo que han querido dejar constancia a través de unas fotos y vídeos que han enviado a la prensa . Según han informado, por la noche celebrarán «la que será su última misa en su actual casa religiosa». A ello han unido otra ceremonia «privada y de carácter íntimo» en la que la exabadesa ha subido al altar mayor para «apagar una vela», en un gesto con el que han querido simbolizar « el final de la etapa en el monasterio». Su salida definitiva «se producirá en un momento secreto y reservado» y antes de abandonar el recinto «se procederá al apagado de los interruptores eléctricos del monasterio», según ha informado su responsable de prensa. «La luz se apagará en Belorado», concluye el comunicado.