Nipah, el virus con potencial pandémico: "Si el brote se saliera de control, habría que evitar la llegada de enfermos a España"
2026-01-31 - 07:15
Un nuevo brote de virus Nipah en Bengala Occidental (India) ha hecho saltar todas las alarmas epidemiológicas. Por el momento, se han confirmado dos casos de la enfermedad y se han identificado 196 contactos con estas personas; el incidente marca la cuarta vez en cinco años que el país surasiático tiene que tomar medidas como el cierre de oficinas y escuelas para prevenir la propagación de una enfermedad que la Organización Mundial de la Salud (OMS) vigila por su potencial pandémico. El epicentro es un hospital privado cercano a Calcuta, la tercera ciudad más poblada del país. Aunque las autoridades sanitarias han asegurado que la situación está siendo monitorizada estrechamente y que se están tomando medidas para controlar el brote (e, incluso, que todos los contactos detectados ya han sido testados y han arrojado negativo), son muchos los países del entorno que están decretando controles adicionales a los viajeros procedentes de la India. Hay buenas razones para ello. Luis Buzón, especialista en enfermedades infecciosas y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) explica a 20minutos que, "en el entorno de la India, es posible que un primer caso genere muchos secundarios, y estos a su vez más. Y si se saliera de control, habría que intentar evitar por todos los medios la llegada de personas enfermas o en fase de incubación". Sin embargo, matiza: "El virus halla confinado a sus nichos geográficos. Para una persona en el mundo occidental, el riesgo es prácticamente nulo". "Brotes locales y controlados" Hay que recordar que el virus Nipah, de acuerdo con los datos que maneja la OMS es una infección con una letalidad de entre el 40 y el 75%, muy virulenta y con un elevado potencial epidémico. De hecho, el organismo lo mantiene en su lista de patógenos prioritarios (junto con otros henipavirus relacionados) por su amplia distribución geográfica, lo variado de las especies a las que es capaz de infectar, su "propensión a saltar a los seres humanos", su alta tasa de mortalidad y la falta de medicamentos autorizados específicos o vacunas. No obstante, hasta ahora todos los brotes de las que hay constancia (que en conjunto han afectado a apenas 750 personas, un número muy reducido) se registran en la Bangladesh, India y países de la región del Sudeste Asiático, regiones densamente pobladas y con amplias zonas en las que la infraestructura sanitaria e higiénica es deficiente. Y no han salido de esa zona específica del mundo. En ello incide también la doctora Sílvia Roure, directora de Salud Internacional de la Fundación Lucha contra las Infecciones, respondiendo a 20minutos: "Desde su identificación en 1999, los brotes han sido locales y controlados mediante aislamiento de casos, seguimiento de contactos y medidas de salud pública", expone. “Su principal reservorio son los murciélagos frugívoros [Pteropodidae, una familia cuya distribución geográfica se limita a áreas tropicales de África, Asia y Oceanía] y aunque puede transmitirse entre personas enfermas, se da en contextos muy estrechos, por ejemplo en cuidados directos o dentro del hogar”, desarrolla esta experta. “En los brotes previos la fuente probable fue el consumo de frutas contaminadas con orina o saliva de murciélagos infectados. La transmisión de persona a persona, aunque existió, fue limitada”. "Los primeros casos pasan desapercibidos" Esto no implica que la enfermedad no plantee una serie de retos epidemiológicos: "El problema fundamental es que, hasta que se diagnostica, pasan días. Los pacientes estarán sin aislamiento seguro porque el cuadro inicial es inespecífico: puede confundirse con un proceso febril, con tos, hasta que aparece la clínica neurológica”, comenta Buzón. Este lapso es el que permite que se desencadene la transmisión en hospitales. “Los primeros casos pasan desapercibidos, están varios días en contacto con celadores, enfermeras, médicos... y generan casos secundarios, como ha pasado en el brote de la India”, alerta el especialista. "Si la situación en la India se saliera de control y en un área geográfica extensa hubiera un volumen de casos elevado, habría que intentar evitar, como fuera, la llegada de una persona enferma aquí en fase prodrómica o de incubación para evitar que se desatara una cadena de transmisión secundaria en nuestro territorio", advierte, si bien matiza que este escenario es hipotético. "Para eso tendría que haber una cantidad de casos muy relevante en un área concreta. La India es enorme, son más de 1.400 millones de habitantes, y en ese contexto este brote es minúsculo. Por ahora, el Nipah no obliga a tomar este tipo de decisiones". Roure es tajante en este sentido. "Hasta el momento ningún brote previo ha requerido restricciones de movilidad internacional; y la OMS no recomienda limitar viajes debido al virus Nipah". Si autoridades como la OMS ponen tanto énfasis en el perfil epidemiológico del virus es porque, como recuerdan estos expertos, son la principal herramienta que tenemos para combatirlo. "Sólo hay una vacuna ensayándose en fase 2, a años vista", precisa Buzón. "Lo único que queda es el diagnóstico y aislamiento muy precoz". Los nichos geográficos del virus La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) refleja que la enfermedad del virus Nipah se detectó por primera vez en cerdos domésticos en Malasia y Singapur. En este sentido, existen evidencias de que el virus Nipah puede infectar varias especies de animales domésticos, que incluyen cerdos, caballos, perros y gatos. Al respecto, el Centro de Seguridad Alimentaria y Sanidad Alimentaria de la Universidad Estatal de Iowa (Estados Unidos) recoge que en torno a los años 1998 y 1999 saltó a granjeros porcinos y trabajadores de mataderos en estos países Posteriormente, Bangladesh se ha convertido en un epicentro importante de la enfermedad, y periódicamente registra brotes desde el año 2001 que en ocasiones se extienden a regiones cercanas de la India, como el estado de Bengala Occidental (en el que se está produciendo el brote actual) Precisamente, es en esta zona donde se registró por primera vez la transmisión entre seres humanos en el año 2001, como corrobora una revisión de la literatura científica centrada en la transmisión del virus entre seres humanos publicada como parte del taller Improving Food Safety Through a One Health Approach. En aquel caso se produjo un brote que afectó a 66 personas (es decir, de mucha mayor magnitud que el actual) y la mayor parte de los contagios se produjeron en el entorno sanitario. También se ha detectado la transmisión entre personas en Bangladesh en otras instancias, con altas tasas de letalidad. Igualmente, sobre todo desde 2018, se han producido brotes en áreas del sur de la India muy lejanas a Bangladesh y muy turísticas, como en el caso del estado de Kerala; en 2014, se produjo un brote de virus Nipah de alta letalidad (hasta el 53%) en Filipinas, según indica el medio científico IJID Regions. En esta ocasión, se cree que el virus dio el salto a las personas desde ejemplares infectados de ganado equino. Por último, existe evidencia de caos aislados en otros países de la región, que no se enmarcaban en brotes y probablemente importados de zonas en las que si se producen estos eventos epidemiológicos. Además, se han detectado anticuerpos del virus en murciélagos dentro de un área geográfica mucho más amplia (alcanzando zonas de África y Oceanía), por lo que en estas áreas se considera una amenaza potencial, otro motivo por el que organismo como la OMS recomiendan vigilarlo de cerca. Otras enfermedades que podrían instalarse en España A priori, no parece que el virus Nipah tenga grandes probabilidades en el corto plazo de extenderse fuera de sus zonas endémicas. Por el contrario, Buzón opina que hay otras amenazas más presentes en países como España: "Está el Mpox, que puede llegar a transmitirse por vía respiratoria; coronavirus diferentes al SARS-CoV-2 y, por supuesto, la gripe aviar". El experto aconseja mirar más allá del concepto de pandemia para poner el foco en el de endemicidad, dado que en los últimos años varias enfermedades tropicales han dado señales de que podrían instalarse como tales en el territorio español y europeo: "Se están desplazando patologías que antes no teníamos, como el dengue, el zika o el chikungunya. Todos se transmiten por el mismo vector, los mosquitos del género Aedes, ya presente en muchas partes de España; probablemente pronto tengamos zonas con transmisión estable y enfermedad endémica de los tres virus, como ya tenemos el de la encefalitis del oeste del Nilo en partes de la provincia de Sevilla". Referencias OMS. Virus de Nipah. Consultado online en https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/nipah-virus el 30 de enero de 2026. OMSA. ¿Qué es la enfermedad del virus Nipah? Consultado online en https://www.woah.org/es/enfermedad/virus-nipah/ el 27 de enero de 2026. The Center for Food Security & Public Health. Infección por el virus Nipah. Consultado online en https://www.cfsph.iastate.edu/Factsheets/es/nipah.pdf el 27 de enero de 2026. Stephen P. Luby, Emily S. Gurley & M. Jahangir Hossain. Transmission of human infection with Nipah virus. Improving Food Safety Through a One Health Approach: Workshop Summary (2012). Consultado online en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK114486/ el 27 de enero de 2026. Sakirul Khan, Sheikh Mohammad Fazle Akbar, Mamun Al Mahtab, Nasir Uddin, Mamunur Rashid, Takaaki Yahiro, Takehiro Hashimoto, Kazunori Kimitsuki, Akira Nishizono. Twenty-five years of Nipah outbreaks in Southeast Asia: A persistent threat to global health. IJID Regions (2025). DOI: https://doi.org/10.1016/j.ijregi.2024.100434