No a la guerra, sí al asesinato
2026-03-27 - 18:20
La moral de este presidente llega hasta donde alcanzan sus intereses personales. Sus principios son como los de Groucho Marx, mutables en función de la conveniencia inmediata. Su código de conducta se resume en ese 'manual de resistencia' centrado en garantizarle la conservación del poder. Solo así se explica que enarbole su pancarta antibelicista mientras ordena liberar a los peores asesinos etarras, sin que hayan cumplido sus condenas ni mostrado el menor arrepentimiento o proporcionado a la justicia la información necesaria para resolver alguno de los casi cuatrocientos crímenes que permanecen impunes, con el consiguiente sufrimiento añadido a los familiares de esas víctimas. O sea, sin cumplir ninguno de los requisitos mínimos necesarios para acogerse a las medidas de gracia... Ver Más