«No era ninguna manía del juez pedir el jurado para juzgar el caso de Begoña Gómez»
2026-03-08 - 06:13
Luis Revilla nació en Lerma, un pueblo de Burgos, y estudió Derecho en Valladolid. Allí aprobó las oposiciones a secretario judicial pero el destino lo acabó trayendo a Sevilla, en principio, para uno o dos años que acabaron siendo cuarenta. «Estoy muy a gusto en Andalucía y, especialmente, en Sevilla, amo a esta tierra», confiesa el director del Servicio Común de Tramitación de la Audiencia Provincial de Sevilla, a la que llegó en 2002 y desde la que ha impulsado la figura, entre otras cosas, del jurado popular. Supongo que el caso de la supuesta malversación de caudales públicos de Begoña Gómez, mujer de Pedro Sánchez, y la petición del juez Peinado de que la juzgara un jurado habrá puesto de moda esta institución... -Sí, la puso de moda. Ese día pasaron por aquí todos los medios de comunicación para preguntarme. -¿Y qué le preguntaban exactamente? -Pues el criterio que había seguido el juez para pedir el jurado para este caso y si le tenía manía a la mujer del presidente del Gobierno. -¿Y qué les dijo? -Que no era ninguna manía del juez sino el artículo 1, párrafos primero y segundo de la ley del jurado, que dice que las conductas de malversación de caudales públicos tienen que ir por jurado. Imagínate que dependieras de la administración y que tienes un teléfono para trabajar y lo utilizas para llamar a tu novia. Pues ya estás malversando. Y eso es jurado. -O sea, que no hará ninguna barbaridad que él lo propusiera... -No, no era ninguna barbaridad. En mi opinión, si el juez objetivamente le atribuía esa conducta, tendría que ir por jurado. El Tribunal Supremo ha dictaminado que con que hubiera un delito de los del artículo 1 de la ley orgánica del jurado todos los demás delitos que vayan relacionados con ese deben ir por el jurado. Recurrieron y la Audiencia consideró que no era así y ya está. Hay que asumirlo deportividad. Los recursos son como una segunda opinión médica y es la que vale. -¿Le hubiera gustado ser juez en lugar de secretario judicial? -No. Nunca ha tenido vocación. Llegué a tener aprobados los ejercicios de jueces, fiscales y secretarios. Y estaba trabajando en mi pueblo, preparando la oposición. A lo mejor ahora por currículum podría pasar a magistrado pero no. Mi mi trabajo es muy bonito. Y tengo la gran suerte de que después de 41 año trabajando, casi 42, nunca me ha costado ningún día venir al trabajo. Podría estar jubilado desde hace 6 y tampoco. Sigo ilusionado porque me gusta mucho el perfil de servicio público de la justicia. Intento tratar a todo el mundo lo mejor que puedo, dentro de la objetividad y la imparcialidad que tengo que mantener, tanto a los profesionales como a los ciudadanos de pie y eso te da mucha satisfacción. Y de los ciudadanos jurados puedo presumir de que algunos ya incluso son amigos. -Muchos jueces y fiscales se quejan de la sobrecarga de trabajo que tienen y que el estrés ha mermado su salud y obligado a pedir bajas laborales. Y que algunos jueces habían solicitado incluso la jubilación anticipada, algo que nunca se había visto antes en la Audiencia de Sevilla, donde lo normal era retrasarla y trabajar hasta los 70 o 72 . -Sí, hay sobrecarga y también está la adaptación a las nuevas tecnologías. Es verdad que hay mucho estrés y que antiguamente se suponía que la gente, cuando cumplía más años en la carrera, pues iba a destinos más tranquilos. Pero es que ahora no. En la Audiencia Provincial hay ahora muchísimo trabajo y no tiene nada que envidiar al trabajo que tienen los órganos unipersonales o al de los jueces de un pueblo. Hay materias que se pueden tomar con más calma, por ejemplo, una cuestión civil y una reclamación del dinero de un banco, y otras como los temas de familia que necesariamente se tienen que dar una prisa, porque no puedes tener a un padre o una madre sin ver a su niño 2 años. Pero es que casi todo es sensible, como un desahucio por la falta de pago o el caso de un acusado que esté preso. Todo es preferente y los casos normales y corrientes se van quedando a la cola. Nosotros afortunadamente vamos al día en los casos que llevan los jurados.