No es imaginación tuya, a tu perro le gusta la serie infantil 'Bluey'
2026-02-16 - 22:05
Quien convive con un perro es muy posible que lo ha visto alguna vez: la televisión encendida, una escena de Bluey en pantalla y, de pronto, el animal sentado frente al televisor, con las orejas atentas y la mirada fija. Lejos de ser una simple anécdota viral, el interés que muchos perros muestran por esta popular serie infantil tiene una explicación relacionada con cómo ven, oyen y procesan los estímulos. Bluey, protagonizada por una familia de perros antropomorfos, no fue creada pensando en un público canino. Sin embargo, su estética y su ritmo coinciden con varios elementos que, según los expertos en comportamiento animal, resultan especialmente llamativos para los perros. Amanda Farah, experta en comportamiento canino y coordinadora nacional de entrenamiento en Best Friends Animal Society, señalaba en la revista People que el color es uno de los factores clave. Los perros no perciben el espectro cromático como los humanos, pero distinguen bien ciertos tonos. "Tal vez no ven el azul como el azul que vemos nosotros o el amarillo como el amarillo que vemos, pero pueden distinguir entre ellos”, explica. No es casualidad que Bluey esté dominada precisamente por esos colores, combinados además con contrastes muy marcados. "Ven el contraste de otros colores", añade Farah, lo que facilita que las figuras destaquen en la pantalla. El movimiento es otro elemento decisivo. A diferencia de las personas, los perros pierden rápidamente el interés cuando una imagen permanece estática. "Sabemos por estudios que muchos perros simplemente dejarán de prestar atención al vídeo si no hay movimiento", afirma la experta. En Bluey, la animación es constante y clara, con contornos bien definidos. "Cuando veo Bluey, todo lo que veo es movimiento", apunta la experta. "Es movimiento de alto contraste, así que las líneas son nítidas y claras, lo que probablemente ayuda porque la agudeza visual del perro no es tan aguda como la nuestra". A esto se suma la capacidad de los perros para detectar patrones visuales. La repetición de acciones y secuencias previsibles puede resultar especialmente estimulante. "Hay un estudio realmente interesante que muestra que los perros aprenden a detectar patrones en vídeos", explica Farah. Sabemos por estudios que muchos perros simplemente dejarán de prestar atención al vídeo si no hay movimiento Como ejemplo, señala que si un objeto se lanza repetidamente en una dirección, el perro aprende a anticipar su trayectoria. "Si pueden predecir cómo va a suceder un movimiento, realmente les gusta eso", agrega la experta en conducta canina. El sonido también juega un papel fundamental. Las voces de la serie, en muchos casos agudas y expresivas, encajan con lo que sabemos sobre la audición canina. "Hay mucha investigación que muestra que los perros están más inclinados a sintonizar con voces agudas", señala Farah, recordando además que ese tipo de tono suele asociarse a interacciones positivas. Finalmente, está el factor más obvio: los protagonistas son perros. Aunque no entienden la historia, muchos perros reconocen formas similares a las suyas. "Hay investigación que dice que los perros parecen discriminar a otros perros en vídeo", explica Farah. En el caso de Bluey, la silueta es clara y fácilmente identificable. "A menudo confunden siluetas de perros con perros reales", asegura la experta. "La forma en que Bluey está dibujada es una silueta de un perro, con esas orejas erguidastan fáciles de distinguir". Todo esto no significa que los perros sigan la trama ni que puedan "ver la serie" como lo haría un niño. Su atención es breve y fragmentaria. "Cuando hacemos entrenamiento con perros, normalmente recomiendo que las sesiones no duren más de un par de minutos", recuerda Farah. "Sabemos que los perros parecen olvidar cosas que han pasado si han pasado más de tres o cuatro minutos", recuerda Farah. Aun así, durante esos momentos fugaces, Bluey logra algo poco común: hablar, sin proponérselo, el idioma sensorial de los perros.