TheSpaineTime

"No estoy embarazada, solo un poco más gorda": Heidi Klum se sincera sobre los efectos de la menopausia

2026-02-25 - 12:03

En cada aparición pública, Heidi Klum no deja de acaparar titulares gracias a sus looks y la espectacular figura que mantiene a sus 52 años. El ejercicio y la alimentación sana son uno de los principales pilares de su vida, lo que han permitido que siga manteniendo el físico atlético que tenía en su juventud. Sin embargo, durante la menopausia, el cuerpo experimenta unos cambios que ni siquiera las más disciplinadas pueden controlar, marcando un antes y un después en la salud de la mujer. Estos cambios llevaron a que muchos especularan durante su posado en la alfombra roja del Festival de Venecia del 2025 si la exmodelo de Victoria's Secret estaba embaraza. Estas especulaciones no pasaron desapercibidas para Klum y en la serie documental alemana On & Off the Catwalk, que se estrenó el pasado 22 de febrero en ProSieben y Joyn. "Muchos dicen que estoy demasiado gorda, demasiado delgada o embarazada, pero no estoy embarazada. Solo estoy un poco más gorda. Es la menopausia", comentó Heidi tras surgir el tema del interés que despertó su físico cuando se enfundó en el espectacular vestido lencero que Intimissimi hizo en exclusiva para que ella lo llevase al festival. La top model llevó un vestido en color rosa empolvado que se caracteriza por un corset de escote de corazón de palabra de honor. Se trata de un diseño confeccionado en satén y tul, con el que conseguía esas transparencias estratégicas que le daban un punto provocador y sensual al estilismo. Asimismo, la parte inferior del diseño se completa con una falda drapeada de tiro asimétrico y largo hasta los pies. Heidi Klum y el aumento de peso en la menopausia Esta confesión de la modelo rompe con el tabú de la menopausia que durante generaciones han ido arrastrando las mujeres, porque de lo que no se habla, no existe, pero la lucha de Heidi Klum es la misma para todas cuando llegan a ese mismo momento vital. En este periodo, el metabolismo se hace mucho más lento, haciendo que una parte de las mujeres experimenten un aumento de peso, especialmente en la zona abdominal, y que no responde a los mismos esfuerzos habituales que se hacían para controlarlo. Este cambio en el cuerpo no se debe a una falta de disciplina, comer mal o no hacer el suficiente ejercicio, sino que se produce por la caída del estradiol, una hormona clave en la regulación del gasto energético, la glucosa y la distribución de la grasa corporal. Tal y como cuenta el doctor Fernando Nebrera Navarro, la menopausia también afecta a la sensibilidad a la insulina y la distribución de la grasa, haciendo que se produzca una "disminución de la masa muscular (menos gasto basal), una mayor resistencia a la insulina y una redistribución de la grasa hacia el abdomen. El resultado es que el cuerpo necesita menos calorías, quema peor la glucosa y almacena más grasa, incluso manteniendo los mismos hábitos". Sin embargo, más allá de lo estético, el aumento de peso también conlleva riesgos para la salud, puesto que el aumento de perímetro abdominal "es un marcador de inflamación crónica, resistencia a la insulina y riesgo cardiovascular. Cansancio, grasa abdominal y alteraciones analíticas suelen ser la punta del iceberg de un problema metabólico más amplio". Por este motivo, nutricionistas como Salena Sainz, fundadora de Naturae Nutrición, recomiendan hacer ejercicios de fuerza y llevar una alimentación que no solo nos guste sino que también trabaje a favor de nuestro cuerpo: "Aquí se priorizará una alimentación antiinflamatoria, el consumo de proteína suficiente para conservar la masa muscular, el control del azúcar y el cuidado de la microbiota y el sueño". Finalmente, el doctor Navarro nos advierte que no nos tenemos que centrar en comer menos, sino no ignorar el contexto hormonal, recomendando el Método Pluma, de Days of Confidence, aborda el problema desde la fisiología, regulando el apetito, mejorando la respuesta metabólica, reduciendo la inflamación, preservando la masa muscular y sin efecto rebote, ya que normaliza señales de hambre y saciedad y estabiliza glucosa e insulina: "Así, el cuerpo no interpreta la pérdida de peso como una amenaza".

Share this post: