Nuestro regreso a la Luna se pospone a marzo: qué ha fallado para que la NASA retrase de nuevo Artemis II
2026-02-03 - 08:05
El sueño de regresar a la Luna se va desvaneciendo poco a poco. La NASA fijó este lunes 2 de febrero como inicio de la ventana de lanzamiento para la misión Artemis II, pero, debido al mal tiempo, la primera oportunidad de despegue se programó para el domingo 8 de febrero. Cumpliendo con el cronograma, la agencia estadounidense dio luz verde para empezar el ensayo general de la misión, pero, durante la prueba, los equipos se han topado con una una fuga de hidrógeno líquido en la interfaz de la etapa central, lo que ha provocado que la NASA tenga que volver a retrasar el lanzamiento de Artemis II a marzo. Jared Isaacman, el administrador de la NASA, afirma en una publicación de la red social X que este tipo de pruebas "están diseñadas para detectar problemas antes de vuelo y preparar el día del lanzamiento con la mayor probabilidad de éxito", por lo que, durante la prueba, "debido al aumento de fugas", se ha tomado la decisión de apuntar a marzo para el lanzamiento más temprano posible de Artemis II. Así fue el ensayo general de la misión Artemis II Concretamente, a las 17:25h en España, el director de lanzamiento del programa Artemis, en coordinación con el presidente del equipo de gestión de la misión, dio el visto bueno para empezar a cargar propelente líquido criogénico en el cohete SLS para efectuar el ensayo general en húmedo. Los equipos de la NASA finalizaron los preparativos y el cierre de los umbilicales que conectan el lanzador móvil al cohete y a la nave espacial Orion para proporcionar energía y combustible, mientras que los accesorios adicionales se encargan de otorgar estabilización. Posteriormente, comenzaron a enfriar las líneas de hidrógeno líquido y oxígeno líquido para la etapa central del cohete SLS, siendo un paso crucial para reducir el choque térmico y proteger la integridad del sistema. Tras el enfriamiento exitoso de las líneas de hidrógeno y oxígeno líquido, la NASA empezó a llenar lentamente la etapa central del cohete SLS con hidrógeno líquido superfrío para reducir el choque térmico y proteger la integridad del sistema, a pesar que la operación se detuvo dos veces debido a que “las tasas de fuga en la interfaz del umbilical del mástil de servicio de cola superaron los límites permitidos”, informa la NASA en su blog oficial. Pero independientemente del contratiempo y “una fuga en la interfaz del umbilical del mástil de servicio de cola”, al final, los equipos de la NASA completaron el llenado de la etapa central del cohete SLS con hidrógeno líquido y pasaron al modo de llenado de combustible, de esta manera, pudieron verificar que las válvulas de ventilación y alivio funcionaban correctamente para mantener seguros los niveles de presión. Tras el llenado, los equipos pasaron al modo de reabastecimiento, manteniendo el tanque ICPS listo para volar hasta el conteo terminal. Y después, en el momento de acabar el reabastecimiento de todas las etapas, los equipos de la NASA realizaron las comprobaciones finales del sistema y verificaron el funcionamiento de las válvulas y los sensores antes pasar a la secuencia de cuenta regresiva, que ha incluido simulacros de lanzamiento y verificaciones finales de preparación. Tras completar los procesos de llenado, se dio paso a la cuenta regresiva Como parte del ensayo general de Artemis II, el equipo de rescate se dirigieron a la plataforma de lanzamiento, mientras que la tripulación de cierre —es decir, los responsables de colocar a los astronautas en la nave espacial, realizar las conexiones, cerrar la escotilla y preparar a la nave Orion para el lanzamiento— se dirigió a la Sala Blanca para garantizar que todos los puntos de acceso esteban configurados antes de las operaciones simuladas de ingreso de la tripulación. Tal y como estaba previsto, los equipos de la NASA completaron los preparativos finales y cerraron la escotilla del módulo de tripulación de Orion, simulando los procesos del día de lanzamiento y asegurando que la nave espacial estaba sellada. Por lo tanto, tras completar el trabajo, el ensayo entró en la cuenta regresiva de diez minutos y los sistemas automatizados tomaron el control de las operaciones para efectuar los controles finales y los sistemas de purga del motor, de esta manera, se puede confirmar que todos los sistemas funcionan en las condiciones de lanzamiento. Sin embargo, debido a una fuga de hidrógeno líquido en la interfaz del umbilical del mástil de servicio de cola, la cuenta regresiva finalizó en el minuto cinco. Por lo tanto, ante dicho contratiempo, el equipo de control de lanzamiento empezó a trabajar para garantizar que el cohete SLS esté en una configuración segura. Cabe mencionar que los astronautas de Artemis II no participaron en el ensayo porque permanecen en cuadrante para evitar infecciones comunes —como resfriados o gripe—. ¿Y ahora qué pasa? La fuga de hidrógeno líquido y una válvula asociada con la presurización de la escotilla del módulo de tripulación Orion provocaron varias interrupciones durante el ensayo general en húmedo, por lo tanto, para que los equipos de la NASA puedan revisar los datos y completar un segundo ensayo general con éxito, ahora se prevé marzo como la fecha más temprana posible para el lanzamiento de la prueba de vuelo. Así lo afirma la agencia espacial estadounidense en una publicación de su blog oficial: “Con marzo como la posible ventana de lanzamiento, los equipos revisarán completamente los datos de la prueba, mitigarán cada problema y volverán a las pruebas antes de establecer una fecha de lanzamiento oficial”. Esto también significa que los astronautas de Artemis II saldrán de la cuarentena, ya que volverán a entrar otra vez en cuarentena aproximadamente dos semanas antes del próximo lanzamiento previsto. En la misma publicación de X, Jared Isaacman reafirma que, “como siempre, la seguridad sigue siendo la máxima prioridad”, por lo tanto, solo se efectuará esta misión cuando crean que están preparados para “emprender esta misión histórica”. Ahora, el equipo revisará a fondo los datos, solucionará cada problema detectado durante el ensayo general húmedo, realizará las reparaciones necesarias y reanudará las pruebas. Desde la NASA, esperan realizar un ensayo general adicional y, luego, centrarse en la ventana de marzo para marcar el inicio del programa Artemis, que evolucionará para apoyar misiones repetidas y asequibles a la Luna.