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Omar Montes se reinventa como empresario tras dejar la música: el 'rey de los kebab'

2026-03-24 - 09:00

De la madrileña barriada de Pan Bendito, en las lindes de Carabanchel, a ser celebridad televisiva y el 'reguetonero' de moda. A Omar Montes (37 años) se le podría describir de varias maneras: chico de barrio ; cantante; concursante de realities; ex de Chabelita Pantoja; amigo de famosos como Ilia Topuria, Fabbio, Lola índigo, Kiko Rivera, Lola Lolita... Una amalgama que se resume en una única palabra: famoso, tal y como ese término se entiende hoy en día. Pero hay tres momentos que dispararon su popularidad , dos de ellos con Mediaset como escenario: su fichaje en la sexta edición de 'Gran Hermano VIP', donde su ruptura en directo con Chabelita reventó las audiencias; su paso por 'Supervivientes', que cimentó una estupenda relación con la madre de su exnovia, Isabel Pantoja , y de paso se llevó un maletín de 200.000 euros en su condición de ganador; y el inesperado éxito en Spotify de su canción 'Alocao', donde contó con la colaboración de una de las estrellas del trap, la barcelonesa Bad Gyal. Aunque siempre se le ha caracterizado por ser una persona humilde , un tipo claro como el agua y simpático como pocos. Ayer por la noche, Omar Montes acudió como invitado al programa de televisión 'El Hormiguero' como parte de su gira promocional para presentar el remix de 'Ayer la vi', uno de los himnos de Juan Magán. Allí desveló en primicia que iba a abandonar el mundo de la música. «Llevo ya diez años cantando, me he recorrido todos los lados, he estado número 1, número 2, número 0... Y me he llevado muchas alegrías, he disfrutado de mi sueño, que era cantar», comenzó explicando. «Lo de la música es una mierda, Pablo. Es una falsedad» , comentó, harto del trato que según él se les da en España a los artistas urbanos patrios. «No tenemos el apoyo que deberíamos. Y estoy un poco hasta los cojones, hablando claro. Este es mi último año en la música», reiteró ante un incrédulo Pablo Motos. Sin embargo, el artista lo tiene todo pensado y no se va con una mano delante otra detrás. Desde hace años se ha iniciado en el mundo empresarial y ahora puede retirarse tranquilo con la certeza de que seguirá generando muchos ingresos con su nueva faceta. Uno de los negocios por el que más se le conoce es por su cadena de restaurantes de kebab. Tras la exitosa inauguración el pasado diciembre de Orijin Kebab, situado en el Centro Comercial Madrid Río 2 (Carabanchel), se han abierto nuevos locales para la expansión del proyecto: «Hemos cogido 3 o 4 más. Uno en Isla Azul, otro en Atocha..», comentó hace poco ante la prensa. «Eres el Amancio Ortega de los kebabs», le dijo con cierta ironía Pablo Motos. «Soy un joven atractivo que se está haciendo rico con los kebabs, tengo claro que me van a sacar en Forbes este año», respondió él. «El secreto es la salsa blanca, es lo que le da el flow al kebab, son como las cadenas de oro a mí. Mi padre introdujo en este país los kebab y mejoró la receta de la salsa», añadió. Además de esto, el cantante posee Montes Inversiones Inmobiliarias S.L. , una empresa con la que adquirió la enorme propiedad que posee en una de las urbanizaciones más exclusivas de Boadilla del Monte, conocida por acoger a numerosas familias de famosos a las afueras de Madrid. La casa, por la que pagó cuatro millones de euros, consta de una parcela de poco más de 2.000 metros cuadrados y un nivel de seguridad extremo con cámaras térmicas e infrarrojos y patrullas de vigilancia privada constantes. Además de estar rodeada de altos muros y vegetación densa para garantizar la total privacidad de sus habitantes. Con un diseño geométrico y moderno, la vivienda cuenta con una piscina es de estilo infinity de piedra pulida y un solárium de suelo porcelánico claro plagado de tumbonas. Además en el porche tiene una zona de sofás y una gran mesa de madera donde el artista celebra fiestas y barbacoas con sus amigos más íntimos. Son numerosas las ocasiones en las que Montes ha hablado de la suerte que ha tenido en su vida que le ha permitido comprar esa casa: «He pasado de dormir en un suelo con humedades a tener una casa que parece el Palacio de Versalles, pero con más flow», comentó en una ocasión, confesando que aunque la propiedad le había costado ««un riñón y parte del otro», «prefiero gastármelo en ladrillos que en tonterías. Es el patrimonio para mis hijos y para mi abuela». «He dejado de comer muslos de pollo y arroz en casa y ahora puedo ir a restaurantes e invitar a toda mi familia. Cambian las circunstancias, pero yo sigo siendo el mismo», reconoció en una entrevista con ABC en 2019. Su empresa le tiene como administrador único a él y, si se visita el BORME (Boletín Oficial del Registro Mercantil), se puede ver que se dedica a «la compra, venta e intermediación de toda clase de fincas rústicas y urbanas, la promoción y construcción sobre las mismas de toda clase de edificaciones, su rehabilitación, venta o arrendamiento no financiero, y la construcción de toda clase de obras públicas o privadas».

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