OpenAI se enfrenta a una batalla legal: ChatGPT "canibalizó" el tráfico web de una famosa enciclopedia
2026-03-18 - 05:50
La Enciclopedia Británica y el prestigioso diccionario Merriam-Webster han presentado una demanda contra OpenAI, en lo que se perfila como un nuevo capítulo en la batalla legal por los derechos de autor en la era de la inteligencia artificial. La centenera institución ha acusado a la compañía de Sam Altman de haber utilizado sin pedir permiso cerca de 100.000 artículos en línea de su archivo para entrenar a los modelos de lenguaje que impulsan a ChatGPT, además, en la denuncia, alega que OpenAI ha cometido una "infracción masiva de derechos de autor". La demanda, interpuesta en un tribunal de Manhattan (Estados Unidos), no sólo sostiene que la compañía de Altman se ha servido de conocimiento para enseñar al chatbot, sino que la herramienta ahora genera respuestas que son copias "totales o parciales" de las entradas originales. Asimismo, por si fuera poco, desde Merriam-Webster afirman que OpenAI viola la Ley Lanham al generar alucinaciones inventadas, lo que pone en peligro "el acceso continuo del público a información en línea fiable y de alta calidad". Por otro lado, la demanda señala que "ChatGPT priva de ingresos a editores web como Britannica, propietaria de Merriam-Webster, al generar respuestas a las consultas de los usuarios que sustituyen y compiten directamente con el contenido de editores". Además, en la misma denuncia, Britannica afirma que el chatbot "canibalizó" el tráfico web con resúmenes de su contenido generados por IA. En cambio, un portavoz de OpenAI ha defendido la legalidad del proceso de aprendizaje, indicando que sus modelos se entrenan con "datos disponibles públicamente" y que sus prácticas están amparadas por la doctrina del uso legítimo. Así lo afirma para la agencia Reuters: "Nuestros modelos impulsan la innovación, se entrenan con datos disponibles públicamente y se basan en el uso legítimo" Sin embargo, Reuters añade que la Enciclopedia Británica afirma haber intentado negociar un acuerdo de licencia con OpenAI en noviembre de 2024, una oferta que, a priori, fue ignorada. Por lo tanto, tras infringir las marcas registradas y copiar ilegalmente cerca de 100.000 de los artículos, Britannica ha solicitado una indemnización económica y una orden judicial que bloquea la supuesta infracción.