Padres primerizos separados por trabajo: el gran desafío de Úrsula Corberó y Chino Darín
2026-02-22 - 07:33
El 2026 siempre será un año inolvidable para Úrsula Corberó y Chino Darín, el año en el que 'salió a la luz' su proyecto más importante: su hijo Dante. La pareja de actores anunciaba que se habían convertido en padres hace unos días. Y lo hacían con una imagen de la orgullosa mamá primeriza paseando a su bebé por Barcelona, ciudad donde pasará una temporada mientras el argentino termina un rodaje en Argentina. Si bien el hijo de Ricardo Darín ha podido organizar su agenda para estar presente en el momento del parto, y no perderse las primeras horas de vida de su hijo, el compromiso profesional ha mandado. Esta etapa inicial como padres será a distancia, puesto que como comentaba la periodista Lorena Fa en su cuenta de Instagram: "No habían pasado ni 48 horas desde el nacimiento cuando el actor cogió un vuelo de vuelta a Buenos Aires". Desde la perspectiva de la terapia de pareja, este gesto tiene varias implicaciones por el momento en el que se encuentran. Primero de todo, por mucho que sea de mutuo acuerdo, la responsabilidad en la crianza cae enteramente sobre Úrsula. Segundo, el estrés de mantener la relación internacional con los desafíos de las diferencias horarias y la agenda de Chino Darín -así como la catalana pendiente de las necesidades del pequeño Dante-, suponen una dificultad añadida. También que el posparto es un momento de mucha vulnerabilidad física y psicológica para la madre entre los cambios hormonales, el dolor y la necesidad de apoyo constante con el recién nacido. No le va a faltar sostén, ya que se encuentra cerca de su familia, pero sí se pierde la ocasión para la pareja de reforzarse como equipo en esta etapa. Algo que fortalece el vínculo gracias a la sensación de que ambos están en el mismo barco y pueden contar con el otro para todo y en cualquier momento. Por no hablar de que puede afectar el apego temprano entre el padre y el bebé y, de alguna manera, que se instale este patrón en el que el trabajo se convierte en algo prioritario sobre el vínculo familiar. Si esta experiencia no se dialoga y gestiona adecuadamente entre los actores, existe la posibilidad de que pueda aparecer en futuros conflictos, sobre todo si hay momentos de estrés o desequilibrio en la corresponsabilidad de la crianza. Amor por Madrid, Argentina y Barcelona Por otro lado, si a algo están habituados por su profesión es a pasar tiempo separados, ya que la distancia, las apretadas agendas y la presión mediática han sido los hilos conductores de su historia de amor. Un romance que ha transcurrido sin altibajos desde que la pareja se conoció en Madrid en el rodaje de la serie española, La embajada, donde, casualmente, interpretaban a una pareja. Un par de meses después, la artista invitó a salir al argentino y de aquella cita improvisada llegó su primer beso detrás de las cámaras. Poco después, a través de Instagram, confirmaron su relación justo antes de que Úrsula se convirtiera en una estrella mundial con el estreno de La Casa de Papel. Su etapa a distancia dio comienzo al poco tiempo, puesto que los proyectos de la catalana la requerían en España y lo mismo sucedía con la carrera de Chino Darín en Argentina. Sin embargo nunca fue un obstáculo en la relación: se adaptaron incluyendo en sus rutinas viajes para poder verse y pasar temporadas juntos hasta 2020. Con la pandemia, Úrsula se mudó a Argentina con la familia del intérprete, una prueba de fuego que confirmó que querían seguir viviendo juntos. Finalmente, los actores se establecieron en Barcelona, aunque siendo su carrera profesional una prioridad en la vida de ambos, son conscientes de que pasar algunos meses separados es algo que seguirá sucediendo mientras sigan en esta industria. Con su pequeño, iremos viendo cómo manejan la conciliación, ya que Dante será el proyecto que más tiempo, energía e ilusión requiera en sus vidas.