Paloma Isasia: "Los tribunales deberían contar con especialistas veterinarios cuando interviene un animal"
2026-03-23 - 06:30
Durante siglos, la veterinaria estuvo ligada casi exclusivamente al cuidado práctico de los animales de trabajo y producción. Sin embargo, como disciplina científica, su consolidación es relativamente reciente. La fundación en 1761 de la primera escuela veterinaria moderna en Lyon, Francia, marcó el inicio de una profesionalización que, con el paso de los años, ampliaría su radio de acción mucho más allá de las cuadras y las explotaciones ganaderas. En España, la celebración del Primer Congreso Nacional de Historia de la Veterinaria en 1973 supuso un hito decisivo para el reconocimiento académico de la disciplina y para reivindicar su peso en la salud pública, la economía y la sociedad. Esta evolución histórica ha ido acompañada de una diversificación creciente de funciones y hoy en día, la ciencia veterinaria no solo se ocupa de la clínica de animales de compañía o de producción, sino que participa en ámbitos tan diversos como la seguridad alimentaria, el control de zoonosis, la conservación de la fauna silvestre o la investigación biomédica. Dentro de esa expansión y especialización surge también el peritaje veterinario, una rama que traslada el conocimiento técnico al terreno judicial y extrajudicial, donde cada vez es más frecuente que los animales, y los conflictos que los rodean, estén presentes. Podríamos decir que la figura del perito veterinario responde a una realidad social evidente, donde convivimos más que nunca con animales y su estatus dentro de las familias ha cambiado profundamente. Esto tiene implicaciones legales que hace apenas unas décadas eran impensables, desde reclamaciones por presunta mala praxis hasta disputas en procesos de divorcio, pasando por conflictos con aseguradoras, accidentes de tráfico o casos de maltrato y violencia doméstica y de género. En todos estos escenarios, el conocimiento técnico debe traducirse en informes rigurosos, comprensibles y útiles para jueces, abogados y ciudadanos, aportando claridad allí donde las emociones y los intereses pueden enturbiar la interpretación de los hechos. En nuestro país, esta especialización ha ido ganando terreno de forma paulatina, aunque todavía resulta desconocida para buena parte del público, que desconoce que el peritaje veterinario puede facilitar acuerdos en vías de mediación y mecanismos alternativos de resolución de conflictos, evitando procesos largos y costosos. Para profundizar en esta realidad y entender cómo se está estructurando el peritaje veterinario en nuestro país, hablamos con Paloma Isasia Infante, directora general de Grupo PROMEDE y una de las impulsoras de Perivet, una plataforma que se presenta como la primera estructura integral de peritaje veterinario en España. Con ella abordamos el presente y el futuro de esta especialidad, su encaje en el panorama legislativo actual y los retos que plantea una sociedad en la que los animales ocupan un lugar cada vez más central. “Para muchas personas, su animal no es una mascota: es un miembro de la familia, y eso también llega a los tribunales”