Parece obra de Gaudí, pero está en Tarragona: el templo modernista que tardó 73 años en construirse
2026-03-05 - 12:53
Entre viñedos y muy aferrado a la tierra, el Santuari de la Mare de Déu de Montserrat, en Montferri (Tarragona) se encuentra un sorprendente santuario, fruto de uno de los discípulos de Gaudí. Este inició sus obras en 1925, pero no se inauguró hasta 1999 tras décadas de parones y restauraciones. En lo alto de una pequeña colina de Montferri se alza este templo que parece salido de una postal modernista. Lo que pocos saben es que su historia no fue rápida ni sencilla, como el gran hito de Gaudí (la Sagrada Familia): el pueblo tardó más de siete décadas en verlo terminado. Arrancó en 1925 El Santuari de la Mare de Déu de Montserrat comenzó a construirse en noviembre de 1925, pero su final se hizo esperar. Las obras se detuvieron apenas seis años después por falta de financiación, dejando el proyecto inacabado durante décadas. Su autor fue Josep Maria Jujol, arquitecto modernista y discípulo directo de Antoni Gaudí. Esa relación no es un simple dato biográfico: marca el carácter del edificio, que bebe de la expresividad formal y del simbolismo que definieron al modernismo catalán más singular. Jujol pudo ver cómo su proyecto arrancaba, pero también cómo quedaba interrumpido durante años. Tras la Guerra Civil, parte de la estructura resultó dañada y un fuerte golpe de viento agravó su deterioro, dejando el santuario en una situación precaria. No fue hasta 1984 cuando se retomaron los trabajos de restauración y consolidación. La recuperación fue lenta, pero constante, hasta que finalmente el templo pudo inaugurarse en 1999, cerrando un proceso que se había alargado 73 años. La impronta de Jujol es evidente en cada detalle. Siguiendo la estela modernista y la influencia gaudiniana, el arquitecto buscó una conexión directa entre la ermita y la tierra. Optó por una textura y unas formas que evocan las rocas redondeadas de la montaña de Montserrat de las que uno no puede separar la vista. El edificio, de planta poligonal, está compuesto por múltiples triángulos de diferentes proporciones, lo que genera un perímetro irregular formado por 24 segmentos. La flecha central, coronada por una cruz, alcanza los 27 metros de altura y se rodea de cúpulas diversas que recuerdan al perfil montañoso de la montaña sagrada de Montserrat. Hoy, el santuario se ha convertido en un referente del modernismo tardío en el Camp de Tarragona. En la web del Ajuntament de Montferri se facilita un teléfono de contacto para concertar visitas y descubrir de cerca una obra que une fe, arquitectura y perseverancia colectiva. Un buen plan para las semanas de bonanza que se avecinan.