Patrick Smith, sobre lo que más asusta a los pilotos de avión: "Suelen temer cosas que no pueden controlar"
2026-03-03 - 17:03
Los pilotos de avión deben estar atentos a innumerables factores que pueden poner en peligro a los centenares de personas que viajan en la aeronave, por lo que es de vital importancia que tengan la templanza e incluso cierta frialdad a la hora de operar un vuelo desde España o desde cualquier otra parte del mundo. Eso sí, dichas cualidades no implican que los comandantes no puedan tener miedos, y de hecho los tienen, como es completamente lógico. Patrick Smith, un piloto de aviación del Reino Unido, ha publicado un libro titulado Cockpit Confidential, en el que desvela aspectos tanto positivos como negativos de su profesión, como recoge la publicación británica Daily Star. En sus páginas, el comandante ha revelado que no siente miedo al pilotar, pero sí que, por lo general, se asusta en ciertas situaciones en las que los culpables son factores fuera de su control. ¿De qué tienen miedo los pilotos de avión? En el libro, Patrick Smith confiesa que los pilotos de avión "suelen tener miedo de las cosas que no pueden controlar", es decir, que cuando más tensión viven es cuando se produce un contratiempo provocado por un elemento totalmente externo a su labor: "Tememos menos miedo de cometer un error fatal que de encontrarnos como víctimas por un fallo de otra persona o a merced de fuerzas insensibles a nuestras habilidades". Hay un contratiempo que claramente provoca pavor a quienes están en cabina, que es el fuego: "Arriba de la lista pondría los incendios, que podrían ser causados por las baterías de litio, las explosiones rápidas, el impacto de pájaros que podría causar daños a la aeronave, fallos mecánicos o un impacto con el suelo", escribe el piloto de avión en su libro. Confiesa que los posibles fuegos originados en la zona de pasajeros no son preocupantes, ya que pueden extinguirse "con el extintor", pero si los que se producen en lugares inaccesibles, como la bodega. Todas estas situaciones que no dependen de la habilidad del piloto son las más peligrosas que pueden suceder en pleno vuelo, y por ello es normal que los comandantes teman que se produzcan mientras se está a 11.000 metros de altura. Es cierto que suelen ser testimoniales, pero no por ello hay que dejar estar muy alerta por si ocurren de manera inesperada, ya que la falta de control que tienen quienes viajan en cabina sobre ellas podría desembocar en una coyuntura muy peligrosa tanto para la propia tripulación como para los pasajeros.