Patrimonio da luz verde al planes para blindar el Centro de Sevilla contra los mamotretos
2026-02-04 - 12:45
La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico ha acordado la aprobación inicial de la modificación de los planes especiales y catálogos de protección del Conjunto Histórico de Sevilla al considerar que contiene la regulación suficiente para la protección de los entornos de los bienes declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) y que afectan a un total de 20 sectores de dicho conjunto de la capital. Respecto a las propuestas de modificación incluidas en los sectores se han realizado tanto a nivel de planimetría, ordenanza y catálogo. El documento propone la modificación de los Planes Especiales y Catálogos de protección de los sectores San Gil-Alameda; San Luis, Santa Paula-Santa Lucía, Los Humeros, Macarena, San Bernardo, Arenal; Casa de la Moneda; Plaza de Armas, San Bartolomé; San Lorenzo-San Vicente; Triana, San Julián-Cruz Roja; Porvenir, Prado de San Sebastián; San Roque-La Florida, La Trinidad, La Palmera, Histórico y Puerto del conjunto histórico. Con este nuevo hito parece que Sevilla, poco a poco, se pone al día en la protección del conjunto histórico más grande de toda Europa, para el que no contaba con unas normas que lo blindaran ante desarrollos urbanísticos con impacto visual más que dudoso. Desde hace décadas, el Ayuntamiento llevaba sin acometer esta responsabilidad a pesar de las reiteradas advertencias de organismos internacionales como la Unesco e incluso una denuncia de la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa) que llegó a tramitarse. La Gerencia de Urbanismo , durante la etapa actual de José Luis Sanz como alcalde, dio un paso adelante para resolver este escenario de excepcionalidad con la redacción y actualización de los planes especiales con el objetivo de que se complete la definición de las condiciones de protección de estos barrios históricos de Sevilla. Urbanismo dividió el trabajo en tres escenario diferentes. Por un lado, un total de 41 zonas de entornos patrimoniales en los que se redactarán los nuevos planes especiales de protección o se actualizarán los ya existentes a las nuevas condiciones urbanas y normativas. El resto de los espacios, los menos numerosos, afectan a un Bien de Interés Cultural (los denominados entornos BIC) y, por lo tanto, no precisan de un planeamiento especial, dado que éste ya se deriva de su propia condición. El tercero, que hace referencia a los alrededores de la Catedral, no prevé la redacción de un plan singular de protección al estar contemplada esta delimitación dentro de la nueva Ley andaluza de Patrimonio Histórico. La cuestión crucial a resolver, por tanto, era la regulación de los sectores convalidados, que son aquellos que deben actualizarse, que están sujetos a una sentencia judicial que obliga a revisarlos o que ni siquiera han llegado a redactarse. Son en total cuarenta zonas históricas, la mayoría en el interior del Casco Antiguo, aunque otras se reparten por Triana, Nervión o la avenida de la Palmera. En relación a todos ellos, Urbanismo licitó un contrato de asistencia técnica para la redacción de los planes especiales para elaborar los nuevos, corregir los suspendidos por el recurso de Adepa y, lo más importante, homogeneizar su contenido. En la modificación de los Planes Especiales de Protección que la Gerencia de Urbanismo se recogen con detalle todos los barrios históricos en los que se desarrollarán estos mecanismos de salvaguarda del patrimonio. El Ayuntamiento, con este impulso, pretende garantizar la protección de todos estos edificios de alto valor patrimonial, lograr una normativa que sea más clara para los interesados y, además, rescatar todas las competencias en la materia para agilizar al máximo los trámites y plazos. Por eso cobra relevancia el paso dado por la Comisión de Patrimonio. Según ha informado la Junta, tras ratificar este miércoles el acuerdo, se ha dado traslado a la Dirección General de Patrimonio Histórico, como órgano competente para la emisión del informe definitivo en base a lo establecido en el artículo 29 de la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía. En otro orden de cosas, el ente provincial ha examinado el estudio de ordenación de actuación de mejora urbana en una parcela considerada como SIPS-SP de la calle San Jacinto , en donde se plantea para ello el cambiando su uso a residencial. La Comisión ha informado favorablemente sobre este planteamiento, ya que las determinaciones que plantea son compatibles con la protección de los valores del Conjunto Histórico de Sevilla, así como con los del BIC Iglesia de San Jacinto, de cuyo entorno forma parte. El proyecto mantiene las condiciones de ocupación y altura de la edificación existente. Por otro lado, también en la capital hispalense, ha dado luz verde al proyecto de reconstrucción y reforma de un edificio para uso turístico en la calle Conde de Ibarra por la situación actual del solar y por no suponer ninguna afección negativa sobre el entorno protegido del Convento Madre de Dios. Se recomienda, no obstante, que se dispongan las instalaciones en cubierta de la manera menos visible posible, adosándose a medianeras y evitando posiciones centrales. A efectos de la posible afección en el BIC Muralla de la Judería, en el límite trasero dela parcela será preceptivo llevar a cabo un análisis arqueológico de estructuras emergentes previsto por el que se aprueba el Reglamento de Actividades Arqueológicas de Andalucía. En caso de que resulten evidencias de restos de muralla deberán preservarse la integridad de los elementos que aparezcan. Respecto al cambio de uso y para una mejor valoración, la Comisión ve necesario un análisis y planificación integral de estos procesos, desde un desarrollo sostenible que sea respetuoso con los valores patrimoniales de la ciudad histórica. Por ello, se propone la realización de actuaciones previas con el fin de conocer posibles afecciones al entorno y la conveniencia o no de iniciar procedimiento sancionador. La Comisión Provincial de Patrimonio ha admitido el proyecto de ejecución para la restauración y puesta en valor de la muralla almohade y Palacio Ducal , así como del frente oriental de la Alcazaba medieval en la Muralla de Marchena por suponer una mejoría en el estado de conservación del BIC Recinto Amurallado de esta localidad. El proyecto, según la Comisión, conlleva la puesta en valor de su apreciación, interpretación y disfrute para la colectividad del mismo y del resto de estructuras históricas presentes en el área, en coherencia con el contexto urbano en el que se integra y con actuaciones anteriores. Así, considera adecuada la metodología y de acuerdo con los criterios expuestos en la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía y en los documentos internacionales que abordan la materia. La Comisión estipula que, a nivel arqueológico, en las áreas en las que se vayan a remover terrenos para la ejecución del nuevo saneamiento, será necesario llevar a cabo un control arqueológico de movimientos de tierra. No obstante, la intervención arquitectónica estará condicionada a los resultados de estas actividades y al término de las intervenciones, deberá presentarse un informe sobre la ejecución de las mismas. El proyecto básico y de ejecución tiene como objeto la consolidación y restauración de los restos del lienzo Este de la muralla almohade, así como su puesta en valor mediante la liberación de su frente visual y la creación de un recorrido visitable, con el objetivo de alcanzar una mejor comprensión de las estructuras históricas. La actuación forma parte de las fases que conforman el Plan Especial, siguiendo así con las actuaciones realizadas hasta el momento en el lienzo norte de la muralla, en el área de la puerta de Carmona. El organismo provincial se ha mostrado, por último, a favor del proyecto de alumbrado ornamental de la Puerta de Sevilla del Alcázar de Carmona por suponer una mejora en la percepción visual del monumento, constituyendo una actuación reversible y sin suponer una afección negativa al mismo. Dicho sentido favorable se condiciona a que el tubo metálico de las canalizaciones posea una tonalidad mimetizada con los paramentos por los que discurra y refiriéndose, únicamente, a la actuación incluida en la planimetría del proyecto. En las nuevas canalizaciones será necesario llevar a cabo un control arqueológico movimientos de tierra y, finalizada la intervención, se deberá de presentar un informe final descriptivo de la naturaleza,