Pepe Begines, de No me pises, que llevo chanclas: "Nosotros somos los comediantes de la música, otros hacen dramas"
2026-02-11 - 08:36
A estas alturas de la vida y con el panorama musical actual, sacar un disco nuevo es casi un acto de fe. O de valentía. O de amor por la música. Por eso Guau, el nuevo trabajo del grupo No me pises que llevo chanclas, se titula así: es una onomatopeya sencilla que resume lo que significa haber grabado un nuevo álbum después de 35 años de carretera, trece discos y miles de conciertos. Además, les quita una espinita clavada. "El último disco que intentamos sacar fue en plena pandemia, lo presentábamos el 13 de marzo del 2020, que fue el día que nos confinaron a todos y el disco se quedó bastante degollado. ¿Quién iba a prestar atención a una cosa que estaba muy por debajo de la salud y de todo el problema que había?", cuenta Pepe Begines, cantante del icónico grupo. La banda de Los Palacios y Villafranca atraviesa una de esas etapas que solo alcanzan quienes han sobrevivido a modas, silencios y resurrecciones. El año pasado dieron cerca de 60 conciertos y, cuando termine el presente, sumarán entre 70 y 80 fechas. "Teníamos la necesidad de refrescar también los directos y esa una de las misiones de un disco, añadir coplas nuevas y que todo sepa un poco nuevo". Porque si algo tiene claro Pepe Begines es el lugar que ocupa No me pises que llevo chanclas dentro del mapa musical. "Nosotros somos los comediantes de la música. Otros hacen dramas, melodramas o histeria; nosotros contamos lo que pasa en la vida desde un punto de vista rural, pero universal". No hay desamor ni lamentos en sus letras. Hay lindes, vecinos, perros, fronteras, fiestas, absurdos cotidianos y tragedias pequeñas contadas con sorna. "Nosotros hablamos de cosas que ocurren en la vida desde un punto de vista pues bastante rural, porque nosotros vivimos en un pueblo, una localidad que tiene 40.000 habitantes pero donde tenemos el campo muy cerca, hacemos mucha vida de campo y al fin y al cabo, como decía uno, todas las ciudades están en medio del campo, ¿no?", hace ver el cantante. En Guau conviven autorretratos y crónicas sociales. Tontorock es una caricatura del propio grupo, que a pesar del humor, eran serios en su trabajo y "los primeros en llegar a las pruebas de sonido, los que cumplían horarios cuando nadie más lo hacía". "Nos auto bautizamos como los tontos del panorama, pero aquí seguimos", dice Begines sobre su profesionalidad excepcional. Otra canción de Guau, La linde es mía, convierte una disputa rural en metáfora geopolítica: "Todas las guerras empiezan por las fronteras, por las lindes. Ucrania, Yugoslavia... todas". Piso salvaje es otro de los temas, en en este caso traslada el conflicto al vecindario urbano, donde la convivencia puede convertirse en una jungla. Soy como un niño resume una filosofía vital que explica también por qué tantos críos llenan sus conciertos: "Todos somos un niño con capas encima". Ese vínculo con el público joven no es impostado. Begines cuenta cómo algunos educadores han utilizado letras del grupo en libros de educación especial porque "despiertan sentidos, provocan atención y emoción". Hacen humor, sí, pero nunca vacío. "Muchas de nuestras canciones son dramas. De cerca son tragedias; de lejos, comedias". El agropop de No me pises que llevo chanclas nació casi por accidente. Un primer concierto improvisado en Utrera, una furgoneta cargada tras descargar gallinas, un nombre elegido sobre la marcha y un público que pasó de 50 a 1.500 personas en cuestión de horas. Tres meses después grababan su primer disco en cuatro noches maratonianas. Seis meses más tarde eran disco de platino. "La vida te habla", dice Begines. Y conviene escuchar. Desde entonces, el éxito fue rápido y no lo hicieron solos, pues artistas como Kiko Veneno, Raimundo Amador, Jorge de Ilegales, Miquel Costa o Silvio Fernández Melgarejo entendieron enseguida que aquel proyecto y aquella música "no se parecía a nada" y colaboraron con No me pises que llevo chanclas. "Lo importante es no parecerse a nadie. Hay gente que canta muy bien, pero imita. Lo difícil es cantar mal y gustar", dice Begines entre risas, evocando la icónica anécdota de Lola Flores y una crítica que le hizo el New York Times. Con miles de conciertos las anécdotas son miles. Nos quedamos con una: "No había móviles ni había nada y me mandaron un recado de que un de un familiar mío que estaba en la puerta. Me fui por la puerta de atrás y luego yo no podía entrar, no me dejaban entrar. Yo jurando al tío de la puerta que tenía que cantar, que era Pepe Begines y recuerdo que decía el tío me decía ‘y yo soy Napoleón’". No me pises que llevo chanclas ha construido una carrera basada "en la autenticidad". Tras un parón a comienzos de los 2000, cada miembro siguió creando: cine, producción, flamenco, bandas paralelas. "Esto es como el campo. Hay cosechas mejores y peores, pero no dejas de sembrar", ejemplifica el vocalista. A No me pises que llevo chanclas el cambio de la industria, las nuevas formas de consumo de la música les han afectado relativamente. "Nosotros somos un grupo de directo. De hecho, nuestros dos últimos discos, quitando este de la pandemia, fueron discos en directo", hace ver, porque ellos pertenecen "a una generación que ya es como los vinos de solera". "Para dar un show de dos horas necesitas tener dos horas de éxitos o de muy buenos temas. Hay chavales que tienen 10 millones de visitas en una canción. ¡Olé! Me parece muy bien. No le quito ni un ápice de mérito, pero tú tienes que defender un show de dos horas arriba de unas tablas", pone de manifiesto el músico sobre las ventajas de ser veteranos y tener muchas canciones famosas y conocidas, como ¿Y tú de quién eres?, Las calles de Chicago, Bolillón, Canario o Contrabando de sandías. Para dar un show también hacen falta redaños, pues la responsabilidad está ahí delante, con cada espectador que ha pagado su entrada. "A mí sobre todo me acojona porque yo tengo un extremo sentido del ridículo", confiesa Begines. "Creo que cada palabra que digo en el escenario y cada cosa que digo, por mucho desparpajo que puede parecer que tenga, está dicha desde un punto de vista muy respetuoso y siendo responsable de una fiesta", añade.