Piden ayuda al papa León XIV para que los restos de dos reyes visigodos tengan un entierro digno en Toledo
2026-01-29 - 09:10
Los impulsores de la iniciativa para dar sepultura a los reyes visigodos Recesvinto y Wamba han solicitado la intervención del papa León XIV con el fin de poner fin al depósito que mantiene sus restos en la Catedral de Toledo desde el siglo XIX. El abogado Joaquín Sánchez Garrido y el historiador Jorge Miranda han hecho pública la carta enviada al pontífice, en la que reclaman que el Cabildo catedralicio rescinda el acuerdo firmado en 1845 y permita un entierro digno para ambos monarcas. ¿Dónde están los restos de Recesvinto y Wamba? Según explican en su misiva, los restos de Recesvinto y Wamba permanecen guardados en una pequeña arqueta de madera forrada de terciopelo, depositada en la Catedral Primada desde febrero de 1845 a petición del Estado español. Desde entonces, la caja ha sido exhibida en distintos puntos del templo, pero nunca ha salido de él. Los promotores sostienen que la continuidad de aquel acuerdo administrativo carece hoy de sentido y piden al papa que dé prioridad a la tradición eclesiástica y a la doctrina de la Iglesia para poner fin al depósito. Solicitan que se emitan las instrucciones necesarias para declarar extinguido el compromiso de 1845 y permitir que los legítimos responsables del patrimonio -el Estado español- puedan organizar un entierro acorde con la dignidad de dos reyes. Sánchez Garrido y Miranda consideran que el año 2026, coincidiendo con el 800 aniversario de la Catedral de Toledo, ofrece una oportunidad excepcional para devolver a los monarcas una inhumación solemne. Desde marzo de 2024 han contactado con instituciones públicas, entidades culturales e incluso la Casa Real para impulsar un enterramiento de Estado para ambos soberanos. Recesvinto, el rey legislador Recesvinto gobernó el reino visigodo entre los años 653 y 672, tras un periodo de cogobierno con su padre, Chindasvinto. Su reinado destacó por la promulgación del Liber Iudiciorum, un código legal que unificó las leyes aplicables a visigodos e hispanorromanos, poniendo fin a la dualidad jurídica que había caracterizado al reino. Su política combinó una mayor conciliación con la Iglesia y la nobleza con un endurecimiento de las medidas contra los judíos, a quienes impuso restricciones severas y penas extremas por incumplir la normativa religiosa. También impulsó reformas para separar los bienes privados del monarca de los bienes vinculados a la Corona, aunque mantuvo tensiones con el episcopado por la gestión del patrimonio real. Wamba, el rey que gobernó a pesar de sí mismo Wamba, sucesor de Recesvinto, reinó entre 672 y 680. A pesar de su reticencia inicial -atribuida a su avanzada edad- fue proclamado rey por la nobleza en Gérticos, lugar donde había fallecido su antecesor. Exigió ser coronado en Toledo, convirtiéndose en el primer monarca hispano ungido según el rito litúrgico. Su reinado estuvo marcado por continuas revueltas internas, enfrentamientos entre facciones nobiliarias y conflictos entre católicos y arrianos. También tuvo que sofocar levantamientos en territorios del norte y hacer frente a un intento de incursión norteafricana por Algeciras en el año 672.