Pipi Estrada arremete contra el clan Campos y cuestiona a Alejandra Rubio
2026-03-06 - 11:33
El enfrentamiento entre Pipi Estrada y el entorno de Terelu Campos vuelve a reavivarse casi dos décadas después de su ruptura. El periodista no ha dudado en pronunciarse nuevamente sobre el conocido clan televisivo durante su asistencia al aniversario de la empresa Discarlux, donde cargó duramente contra la familia. La relación entre ambos, una de las más mediáticas de principios de los años 2000, terminó en 2006 tras varios años marcados por tensiones públicas y desencuentros. Desde entonces, Estrada ha mantenido una postura muy crítica hacia las Campos, y sus últimas declaraciones vuelven a evidenciar que la relación entre ellos sigue lejos de cualquier reconciliación. En esta ocasión, el periodista ha ido más allá al cuestionar abiertamente la actitud pública tanto de Terelu Campos como de su hija, Alejandra Rubio. La historia entre Pipi Estrada y Terelu Campos comenzó a principios de los 2000 y rápidamente se convirtió en uno de los romances más comentados de la televisión española. En aquel momento, el periodista llevaba más de veinte años casado con Teresa Vieira y tenía dos hijos con ella, pero su relación con la hija de María Teresa Campos terminó provocando la ruptura de su matrimonio. Tras varios años juntos, la pareja puso fin a su relación en 2006. Aquella etapa estuvo marcada por discusiones mediáticas y episodios que alimentaron titulares durante años. Recordando aquel momento, Estrada habló también de su participación en el reality Supervivientes, que coincidió con su separación. «Si echo la vista 20 años atrás, en 2006 fue mi separación con Terelu y fue mi primer reality en Supervivientes. Fue una experiencia maravillosa, con valores y con muchas cosas aprendidas», explicó ante los medios. Durante su intervención pública, el periodista fue especialmente duro al referirse al entorno mediático que rodea a la familia Campos. «Me parece una situación patética. Yo, que he escuchado tantas y tantas veces que la dignidad es muy importante. ¿Ahora qué pasa? La dignidad son valores, lo que pasa es que en ese sistema de las Campos, los Flores y demás, es muy claro y evidente que, entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero», afirmó. Estrada añadió que, a su juicio, se trata de una dinámica que ha visto repetirse en el tiempo. «Y pasan por encima de quien sea. Que no presuman de moral ni de valores. Son unos auténticos teóricos de la moral y de los valores», sentenció. El periodista también aprovechó para recordar su relación profesional con el recientemente fallecido Fernando Ónega, a quien definió como uno de los directores más importantes de su carrera. «Fernando fue el mejor director que yo tuve. Me pilló en pleno tsunami en mi relación con Terelu, por el 2003. Eran momentos muy difíciles para mí y Fernando me metió en el despacho y me animó, me valoró y me protegió», recordó. Sin embargo, Estrada no ocultó su malestar al escuchar las palabras que Terelu Campos pronunció en el tanatorio del periodista. «Por eso cuando escuchaba a Terelu delante de los medios hablar de la muerte del gran Fernando Ónega y sacar a relucir a su madre... Estás en otro escenario, estás en otro momento», criticó. En ese sentido, añadió: «Habla de la persona que se acaba de ir. ¿Por qué tienes que ser protagonista otra vez? Es una situación absurda, patética y lamentable». Las declaraciones más polémicas llegaron cuando se le preguntó por el nuevo proyecto profesional de Alejandra Rubio, que recientemente ha debutado en el mundo editorial con su primera novela. Lejos de mostrarse conciliador, Estrada cuestionó el interés que podría despertar la publicación. «¿Alejandra sabe escribir? ¿O quién se lo ha escrito? ¿Entre 0 y 10 cuántos libros va a vender? A quién le interesa el libro de Alejandra Rubio. Esto es un chiste», comentó ante los periodistas. Aun así, concluyó su intervención asegurando que no le desea nada malo: «Que tenga mucha suerte, no va a vender nada, pero oye, yo no le deseo nada malo, le deseo lo mejor». Unas palabras que vuelven a evidenciar que la relación entre Pipi Estrada y el clan Campos sigue marcada por la polémica casi veinte años después del final de su historia sentimental.