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Pixel 10a: el nuevo móvil de Google se queda a medio gas por la falta de novedad

2026-03-04 - 20:23

Google suma un nuevo integrante a su familia Pixel con la llegada del móvil de gama media Pixel 10a. El nuevo smartphone de la compañía de Mountain View promete potencia, inteligencia artificial, sostenibilidad y autonomía gracias al procesador Tensor G4, el asistente Gemini, los materiales reciclados y los 5.100 mAh. Además, entra al mercado de la telefonía con una idea bastante clara porque aspira a ser el "mejor de su categoría" por 549 euros, como nos pudo adelantar Toni Urban, Pixel Product Manager en Google, en una entrevista exclusiva para 20bits. Con este teléfono, Google ha querido redefinir su promesa de ofrecer un gama media con una cámara correcta, una batería duradera, una buena experiencia Android y un amplio catálogo de funciones con inteligencia artificial, como ya hizo con el Pixel 9a. Pero, ¿en qué se diferencia respecto a su hermano pequeño? ¿Es verdad que realmente hay cambios notables? En esta review te voy a contar qué me ha parecido el nuevo móvil Pixel 10a y si, verdaderamente, Google ha introducido algún cambio respecto al modelo anterior para seguir reinando el mercado de la gama media. Ficha técnica Dimensiones: 153,9 milímetros x 73 milímetros x 9 milímetros. Peso: 183 gramos. Pantalla: Panel pOLED de 6,3 pulgadas, una relación de aspecto 20:9, una tasa de refresco de 60-120 Hz, hasta 3.000 nits de brillo máximo, compatibilidad con HDR, profundidad total de 24 nits con 16 millones de colores y un panel frontal de vidrio Corning Gorilla Glass 7i. Batería: 5.100 mAh para ofrecer más de 30 horas de duración de la batería y hasta 120 horas con el ahorro de batería extremo. También, cuenta con carga inalámbrica y carga rápida con un cargador USB-C PPS de 45W o superior. Memoria y almacenamiento: 8 GB de RAM y 128/256 GB. Procesador: Google Tensor G4 y coprocesador de seguridad Titan M2. Cámaras: Gran angular de 48 megapíxeles, ultra gran angular de 13 megapíxeles y cámara para selfies de 13 megapíxeles. Actualizaciones de seguridad y del sistema operativo: 7 años de actualizaciones del sistema operativo, de seguridad y de Pixel Drops. Sistema operativo: Android 16. Sensores: Sensor de proximidad, sensor de luz ambiental, acelerómetro, girómetro, magnetómetro y barómetro. Conectividad: WiFi 6E, Bluetooth v6, NFC, GPS, GLONASS, Galileo, Beidou, QZSS, Google Cast y 5G. Botones y puertos: USB-C 3.2, botón de encendido y controles de volumen. Otros: SOS por satélite, emergencia SOS, alertas de crisis, detección de accidentes de coche, comprobación de seguridad, servicio de ubicación para emergencias, contactos de emergencia e información médica, sistemas de alertas de seísmos, protección antirrobo, doble SIM, dos micrófonos y altavoces estéreos. Colores: Lavanda, frambuesa, gris niebla y obsidiana. Precio: 549 euros. Google repite la misma estética, aunque tiene un pequeño cambio Siguiendo la línea de tu antecesor, Google ha querido mantener el mismo estilo al integrar las cámaras en el cuerpo del teléfono y despedirse para siempre de la mítica banda que caracteriza a los smartphones de la compañía de Mountain View. Por lo tanto, a simple vista, podrás comprobar que el Pixel 10a es idéntico al Pixel 9a, aunque la única diferencia es que el módulo de cámaras no sobresale. Podríamos decir que Google no ha salido de la zona de confort —si algo gusta, ¿para qué cambiarlo?—, eso sí, como acabo de mencionar, el cambio se ve reflejado en la parte posterior que, ahora, es completamente plana porque las lentes de las cámaras permanecen dentro del cuerpo. Por lo tanto, gracias a este ‘rediseño’, el Pixel 10a se queda 'quieto' en cualquier superficie, sin que se tambalee al dejarlo allá donde se coloque. Bajo mi punto de vista, este pequeño cambio, por minúsculo que sea, es de agradecer. Por el resto, no hay ninguna novedad. El Pixel 10a imita los mismos pasos que el Pixel 9a: es un móvil cómodo en la mano, no resulta pesado, tiene un tacto súper agradable porque es bastante suave, los acabados son preciosos —yo he tenido la oportunidad de probar el color lavanda y me ha encantado—, cuenta con certificación IP68 para hacer frente al agua y polvo, mantiene la estética de lo bordes rectos con esquinas redondeadas, no se resbala de la mano y es muy manejable. De sacarle algún ‘pero’ al diseño, te diría que me ha costado adaptarme a los botones laterales porque estoy acostumbrada a que los botones de volumen estén en el lateral izquierdo y el botón de encendido esté en el derecho. Evidentemente, para gustos los colores, aunque reconozco que, al principio, me resultaba un poco incómodo que todo estuviese en el mismo lateral. Antes de hablar de la pantalla, no me gustaría olvidar de mencionar que el Pixel 10a está está hecho con la mayor cantidad de material reciclado porque tiene un marco de aluminio 100% reciclado con acabado satinado, integra una cubierta trasera de plástico 81% reciclado e incluye por primera vez cobalto, cobre, oro y tungsteno reciclados. La pantalla mantiene su brillo y fluidez Google conserva el panel pOLED de 6,3 pulgadas y la tasa de refresco de 120 Hz para garantizar una buena fluidez —en este punto, me gustaría mencionar que de serie vienen 60 Hz, por lo que hay que activar los 120 Hz desde el menú de ajustes—, además, a diferencia del Pixel 9a que venía con 2.700 nits, incorpora 3.000 nits de brillo máximo para ver perfectamente la pantalla en cualquier condición lumínica —incluso en los momentos en los que el sol incide directamente sobre el móvil—. El conjunto de estas características hace posible que la pantalla del Pixel 10a se vea bastante bien desde cualquier ángulo de visión porque proporciona un color equilibrado y unos negros intensos, aunque, sinceramente, los biseles le quitan parte del encanto. Personalmente, considero que los biseles son muy anchos y molestan en cierta parte, ya que le quitan espacio visible al panel —estando ante un gama media, dicha característica no me pilla por sorpresa, aunque mantenía la esperanza de que fueran un pelín más estrechos de lo prometido—. El hardware se queda estancado y Gemini se convierte en un buen aliado El móvil de Google está equipado con el chip Tensor G4 personalizado y el coprocesador de seguridad Titan M2, se encuentra disponible en 128 GB o 256 GB con 8 GB de memoria RAM para que la experiencia sea fluida, e incluso ofrece siete años de actualizaciones del sistema operativo, de seguridad y de Pixel Drops para garantizar una larga vida útil. Sinceramente, pensaba que el Pixel 10a iba a heredar el chip Tensor 5, pero tenemos el mismo procesador que el Pixel 9a. Por lo tanto, en lo respecta al apartado del rendimiento, no hay ninguna novedad. Dejando de lado el hardware, la inteligencia artificial es uno de los principales motores de Google y, como era de esperar, la presencia de Gemini reina en el Pixel 10a. Desde Mountain View prometen que la IA facilita la búsqueda de información y la realización de tareas de una forma más rápida y eficiente, además, al igual que el anterior modelo, el Pixel 10a también dispone de Gemini Live para interactuar por voz con el asistente de forma natural, sin necesidad de usar comandos escritos. Pero más allá de Gemini Live, el Pixel 10a posee Nano Banana para crear o editar imágenes, obtener información sobre cualquier cosa que aparezca en la pantalla gracias a la función Rodea para buscar, e incluso evitar las tediosas llamadas spam gracias al Filtro de llamadas. También, como ya nos comentó Toni Urban, por primera vez en la serie A, este teléfono Pixel proporciona las experiencias 'Enfoque Macro' y 'Visión Nocturna'. A modo de reflexión personal, queda claro que la evolución tecnológica también se mide por cómo las herramientas inteligentes transforman nuestras tareas diarias. La integración de Gemini va como la seda y, en mi caso, se ha convertido en un aliado fundamental para agilizar la edición de imágenes o la realización de tareas complejas. Las cámaras del Pixel 10a son aceptables, pero podrían mejorar Si nos adentramos en el ámbito fotográfico, Google ofrece un sistema de cámara trasera dual que está compuesta por un gran angular de 48 megapíxeles y un ultra gran angular de 13 megapíxeles —ambas con un zoom de alta resolución de hasta ocho aumentos y estabilización óptica—-, mientras que la cámara frontal tiene 13 megapíxeles. En pocas palabras: estamos ante el mismo sensor principal, el mismo gran angular y el mismo selfie que el año pasado. Por lo tanto, bajo mi punto de vista, el aparato fotográfico del Pixel 10a sigue consolidándose como un buen referente dentro de la gama media porque ofrece naturalidad en los resultados con un gran detalle y color. Además, pese a que carece un teleobjetivo real, el procesado de las imágenes compensa correctamente las limitaciones del hardware en condiciones de poca luz, aunque algunas veces es poco forzado. Por el resto, el Pixel 10a hace fotografías nocturnas bastante aceptables, el modo retrato sorprende por los resultados y el modo macro llama la atención por el detalle. No obstante, la cámara frontal me ha dejado un sabor agridulce porque considero que le falta un poco más de nitidez, mientras que el zoom 8x me ha defraudado porque, si amplías la fotografía, el resultado está pixelado. Por otro lado, cabe mencionar que la aplicación de la cámara es súper intuitiva y dispone de varias funciones, como astrofotografía, enfoque facial, larga exposición, tono real y panorámica. Además, por primera vez en la serie a, este Pixel incluye un asistente que utiliza Gemini para mejorar las fotos automáticamente según el entorno, e incluso posee herramientas clásicas de Google como 'Mejor Versión' e 'Inclúyeme' para asegurar que nuestros amigos o familiares salen bien en las fotos. Autonomía para pasar un día entero El Pixel 10a tiene 5.100 mAh, promete más de 30 horas de duración de la batería y hasta 120 horas de duración con el modo ahorro de batería extremo, posee carga rápida para alcanzar hasta un 50% de la batería en tan solo media hora gracias a un cargador USB-C de 45W o superior y, además, dispone de carga inalámbrica de 10W. En mi día a día, la batería ha durado día y medio a pleno rendimiento, pero, ¿qué mejor que poner a prueba al Pixel 10a en el Mobile World Congress? El ritmo frenético del uso del móvil para hacer fotografías, grabar vídeos o conferencias, compartir datos móviles, consultar correos electrónicos y mandar mensajes ha supuesto que la autonomía haya descendido al día. El móvil ha aguantado perfectamente la jornada, pero ha tenido que pasar por boxes al final del día. Entonces, ¿en qué se diferencia del Pixel 9a? En un mercado saturado de móviles, el Pixel 10a se presenta como una evolución conservadora que mantiene la estética y presentaciones de su predecesor, el Pixel 9a. A grandes rasgos en lo que se refiere al diseño, la única diferencia visual es la integración de las cámaras en el cuerpo del móvil y la mejora ligera del brillo de la pantalla hasta los 2.000 nits. Por el resto, el Pixel 10a mantiene la misma línea al consolidarse como un móvil compacto y agradable al tacto, pero, a mí parecer, los marcos siguen siendo bastante pronunciados. A nivel técnico, este smartphone repite el hardware del año pasado porque incluye el procesador Tensor G4, los 8GB de RAM —que están bien para ser una gama media— y los 5.110 mAh de batería. Mientras tanto, en el apartado fotográfico, también se mantienen los mismos sensores que en la generación anterior. Como conclusión, podría decir que los principales atractivos son los siete años de actualizaciones y las funciones inteligentes heredadas de los modelos superiores. No obstante, por un precio de 549 euros, el Pixel 10a se encuentra en una situación complicada porque compite directamente con su hermano pequeño, el Pixel 9a, al ofrecer especificaciones (casi) idénticas a un precio mucho más bajo —actualmente, el Pixel 9a cuesta un poco más de 390 euros en Amazon—. Por ende, desde mi perspectiva, si quieres un Pixel barato puedes optar por el modelo anterior porque proporciona las mismas prestaciones que la nueva generación. En cambio, si quieres un móvil que destaque por la IA de Gemini, el Pixel 10a facilita enormemente las tareas diarias y agiliza la edición de imágenes. Cada uno sabe qué opción debe elegir según sus preferencias y presupuesto, pero hay que considerar que el valor real de estos dispositivos reside tanto en los componentes físicos como en el software. Valoración personal de 20bits: 7,5/10

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