TheSpaineTime

Planes para el fin de semana: sueños de tutús iluminados, un gigante en escena y el festival LuzMadrid

2026-03-13 - 12:13

Ópera: Sueño de una noche de verano, de Benjamin Britten Una gran ovación dedicada a la directora de escena Deborah Warner, acabó por confirmar el día del estreno que Sueño de una noche de verano, de Benjamin Britten, había colmado las expectativas del público del Teatro Real. Todo el mundo salió del coliseo madrileño encantado tras despertar de este delicado sueño musical. Ivor Bolton había retomado para la ocasión la orquesta de la que fue director titular, para traducir una música enigmática, aunque marcada por la naturalidad que siempre impregnó las obras del británico, plena de encanto, dentro de los cánones tonales que ya no se estilaban en el año de su estreno, 1960. A partir de la comedia de Shakespeare, el propio Britten y Peter Pears -su pareja- elaboraron un libreto que nos sumerge en un bosque donde tienen lugar equívocos encadenados, persecuciones amorosas y farsas teatrales, siempre envueltas de la presencia de unas hadas que aquí ofrecen un protagonismo especial a un nutrido grupo de niños, como característica más llamativa de esta brillante producción. Los Pequeños Cantores de la ORCAM, el Coro y chiquicoro Algadir-Daniel Marin de Alcorcón, así como otros muchos niños de figuración, algunos de una edad muy temprana, ofrecen a este Sueño una cualidad entrañable que redondea un resultado espléndido. Vestidos con unos tutús iluminados, muchos de ellos aparecen como luciérnagas en un escenario versátil, con algunos elementos naturales, siempre bajo una medida iluminación de Urs Schönenbaum. Deliciosa función. Un cuarteto de enamorados incapaces de ‘hacer match’, recorren los tres actos de esta ópera, bajo la mirada de Oberon y Tytania. La confusión ha sido generada por el duende Puck, que aquí se nos presenta desdoblado en dos intérpretes, uno que declama su texto -su parte no es cantada- y un acróbata que aparece suspendido desde las alturas ejecutando cabriolas imposibles. A este ensoñación se suma un elemento humorístico plenamente acertado: el sexteto de artesanos -ebanista, calderero, tejedor, etc.-, aquí caracterizados como operarios con chaleco reflectante que parecen sacados de cualquier calle de Londres. Esta cuadrilla de hombres consigue momentos de comicidad y se llevan el gato al agua con sus preparativos para la representación de la tragedia de Píramo y Tisbe. Su posterior representación en el acto tercero, entre risas del respetable, ponen rúbrica jocosa a la representación. Unas funciones para no perderse en el Teatro Real. Del 10 al 22 de marzo (19:30 h. y 18 el domingo) | Teatro Real | Desde 18 euros Festival LuzMadrid en la ciudad El Festival Internacional de Luz va a ser el espectáculo nocturno más interesante de este fin de semana, abierto a todo el público. LuzMadrid, reúne intervenciones artísticas distribuidas en 12 ubicaciones de la ciudad. Podrá disfrutarse hasta la medianoche del sábado 14. El festival se extiende por varios distritos con Arganzuela como eje central e incluye propuestas también en Retiro, Centro, Chamberí y Carabanchel. La programación reúne a 15 artistas y colectivos, tanto consagrados como emergentes, de distintas nacionalidades, con obras creadas específicamente para LuzMadrid. La instalación Paisajes tendidos es una intervención hecha con tela blanca, viento, luz y olor a limpio del colectivo Luzinterruptus. Puede verse en la Explanada Negra de Madrid Río. Más de 100 sábanas suspendidas, iluminadas con luz fría y movidas libremente por el aire, forman un gran tendedero transitable que conecta cuerpo, memoria y paisaje urbano, en relación directa con el río Manzanares. No olvidemos que este río fue, durante décadas, un enorme lavadero al aire libre, del que nos han quedado fotografías muy elocuentes. En la fachada de la Casa del Reloj se puede contemplar la pieza E.T.E.R.N.A, la savia del tiempo videomapping, creada especialmente para LuzMadrid por los artistas franceses Camille Gross y Olivier Magermans. La arquitectura neomudéjar del edificio ha quedado transformada en un gran organismo vivo con el tiempo como protagonista. El artista vallisoletano Gonzalo Borondo, presenta una instalación que recrea un gran zoótropo que pone en movimiento imágenes de animales y sus matarifes, en la glorieta de San Víctor, en la colonia del Pico del Pañuelo. El espacio sonoro está confeccionado por Niño de Elche. En la presa número 8 de Madrid Río puede verse Nadar la noche, de Cédric Leborgne, donde esculturas de malla metálica suspendidas en el aire componen una escena poética que parece flotar entre el río Manzanares y el cielo. Entre el resto de las propuestas, figuran las piezas del programa Luces Emergentes, que se ofrecen todas en diferentes lugares de MATADERO MADRID, así como otros artistas fuera de esta denominación, también en esos amplios espacios. La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, la Plaza de la Villa o el Frontón Beti Jai, serán otros lugares donde podremos disfrutar de LuzMadrid, siempre con entrada libre hasta completar aforo. Puedes construir tu propio itinerario en este enlace. Hasta la medianoche del sábado 14 de marzo | Diversas localizaciones | Entrada libre hasta completar aforo ROM (Range Of Motion) por la Compañía Nacional de Danza Un exigente programa doble presenta este fin de semana la Compañía Nacional de Danza en Teatros del Canal. El título de la propuesta es ROM, acrónimo de Range of Motion. "La mirada de estos rangos es la esencia de la CND, donde convergen conceptos, estilos y lenguajes coreográficos que parten de orígenes distintos y confluyen en la Europa de entre siglos". Son palabras de Muriel Romero, directora de la compañía. El espectáculo se inicia con una compleja coreografía del maestro William Forsythe, donde pone a carburar su capacidad combinatoria partiendo de un lenguaje de danza clásica, apuntando caminos alternativos siembre bajo una coherencia estética abrumadora. No hay juego de luces ni nada que pueda distraer nuestra atención. The Second Detail representa la pureza de Forsythe sin aderezos. La música de Thom Willems, basada en investigaciones de música electrónica con apoyos informáticos, genera cierto desasosiego, como de retazos tonales sin conclusión, pero sirve de malla rítmica sobre la que dibujar las estructuras que ideó Forsythe. Colaboraron estrechamente durante años y se percibe la adecuación de sonido y forma. Un solo elemento disruptivo surge en el tramo final de la coreografía, con vestuario diferenciado. Trabajo minucioso de la compañía, sólo al alcance de los más dotados. Tras el descanso, llega el trabajo de Johan Inger, coreógrafo sueco de amplia trayectoria que estos días ha estado en Madrid y asistió a la representación. Become es la obra que completa el programa. Estrenada en Sevilla en 2025, en ella se advierte un componente más dramatúrgico y una gestualidad expresionista, aunque la combinación con Forsythe no genera conflicto en absoluto. La aparición de un personaje vestido de oscuro produce reacción en el cuerpo de baile, que desde ese momento adquiere mayor autonomía y personalización. Todo finaliza en un crescendo grupal que trata de exhibir su protagonismo, desde un espíritu liberador y exteriorizado. De nuevo una coreografía que requiere notable labor de conjunción para unos bailarines que van adquiriendo un vuelo excelente bajo la dirección de Muriel Romero. Del 12 al 15 de marzo de 2026 (20:00 h. excepto domingo 18:30h.) | Sala Roja Concha Velasco (Teatros del Canal) | De 9 a 30€ Teatro: José María Pou protagoniza Gigante Gigante tiene hechuras del teatro tradicional, de acción en tiempo real y diálogo trenzado con agilidad y compensación. Una cuarta pared sólida e impenetrable, algo que hoy apenas se estila, nos permite asistir sin sobresaltos a una persuasión psicológica que pretende rendir una posición. Una posición y una figura enorme, que nadie mejor que José María Pou podría asumir desde su altura actoral y física. Gigante es Pou, y Pou es un gigante de la escena. Llega esta obra directamente desde el West End de Londres, y allí ha recibido tres premios Olivier en 2025, incluido el de Mejor Espectáculo. En un amplio salón en obras, reproducido de manera realista por el escenógrafo Sebastià Brosa, reina el personaje principal con aire de patriarca. Es uno de los escritores más vendidos del planeta: Roald Dahl, autor de numerosos títulos orientados a un público infantil y juvenil. Su actitud es condescendiente y sarcástica, empleando la ironía casi a cada paso. Roald Dahl se metió hace años en un profundo charco del que parecía complicado salir indemne, a cuenta de una reseña literaria de su puño y letra, publicada en un periódico británico. En dicho escrito, Dahl deslizó el deseo personal de que el Estado de Israel desapareciera de la faz de la Tierra, además de otras lindezas sobre el pueblo judío. La intervención generó un gran escándalo, intentos de cancelación y reacciones adversas. A resultas de ello, su imagen se ensombreció y las salpicaduras de aquel embrollo comprometieron las ventas editoriales. La acción refleja una batalla dialéctica colectiva que trata de paliar los efectos de este ataque. Detrás de ello se esconde la relevancia de la política de comunicación, algo que se ha convertido en eje central de cualquier actividad económica y artística hoy en día. De ahí se deriva un debate político-religioso, pero también la defensa de la independencia personal. Otro de los aspectos que sobrevuela esta función es la capacidad de diferenciar entre la obra y el autor; entre los frutos de su creación y algunas opiniones, hábitos de vida o tendencias ideológicas. Es algo que supone un reto moral que no todos aceptan, echando por tierra la carrera de muchos artistas, tantos que sería prolijo aquí enumerar, en el cine y la música, sin ir más lejos. Los polos de esta oposición se centran en la emisaria de la editorial, llegada desde Nueva York, y el empecinado escritor con su cohorte. La función discurre con ritmo adecuado, sin descuidad en ningún momento la atención del respetable, hasta llegar a una consecución que se espera con cierta intriga. Buenas interpretaciones del resto del elenco, especialmente Pep Planas y Clàudia Benito, que están espléndidos. Desde el 20 de febrero | Teatro Bellas Artes | Duración: 150 minutos con entreacto de 15 minutos incluido | Entradas desde 21 a 31€ Arte: Dibujo y escultura del siglo XX en Museo ICO La relación entre el dibujo y la escultura se muestra en el Museo ICO en una preciosa exposición titulada Transitar el siglo XX. Dibujo y escultura en las Colecciones ICO. Son 34 artistas los representados en el recorrido que ocupa un par de plantas, siempre con obras de pequeño formato, ofreciendo esa doble visión de dibujo y escultura. Comenzando con Antoni Gaudí, se atraviesan las primeras vanguardias con maestros del cubismo como Pablo Picasso o Juan Gris, pasando por Julio González y Eduardo Chillida, hasta finalizar con figuras más próximas como Jaume Plensa, Juan Muñoz, Miquel Barceló o Susana Solano. María Toral es la comisaria de la exposición y ha intentado, en la primera parte de la muestra, emular el estilo expositivo de los salones de arte a principios del siglo XX en París. Para ello ha empleado cortinas que otorga un especial realce a las piezas. Comenzar con Gaudí tiene todo el sentido en una entidad como ICO, volcada en la arquitectura, además de porque es el autor más alejado en el tiempo. Todos estos artistas fueron españoles afincados en París: Gargallo, Huguet, Joan Miró, Juan Gris. Algunos de ellos no fueron nunca considerados como escultores, por ejemplo Juan Gris, del que se muestra una pequeña figurita. Alguna refinada escultura surrealista de Salvador Dalí también llama la atención. De Julio González se celebran los 150 años de su nacimiento. Reconocido como uno de los pioneros de la escultura moderna, empleó fundamentalmente el metal, con los conocimientos y la cercanía que adquirió trabajando en una factoría de automóviles. Confrontar dibujos y esculturas de un mismo autor, permite adentrarse en los universos estéticos y observar la relación entre los lenguajes del trazo y el volumen, de manera reposada. La primera planta nos ofrece un panorama totalmente diferente, tanto en el diseño del espacio expositivo, como en el tipo de creación generada tras las dos grandes guerras mundiales del siglo XX. Poco a poco, los artistas han transitado hacia el descreimiento en el ser humano. "Traumas como Hiroshima o los campos de exterminio producen en los artistas un rechazo muy fuerte hacia la humanidad, hacia la persona. Tras un período de reflexión, desaparece la figura humana de las referencias". Así lo interpreta María Toral, que considera este trayecto un terreno abonado sobre el que surgieron movimientos como el informalismo o la abstracción. Grupo El Paso, Oteiza, Chillida, Navarro Baldeweg, Juan Muñoz o Palazuelo, ocupan un espacio atractivo y agradable, impecablemente iluminado y estructurado, que finaliza con espléndidas piezas de Eduardo Arroyo o Adolfo Schlösser, hasta finalizar con el autor más joven, Miquel Barceló. Con una vocación pedagógica, esta exposición nos facilita una aproximación concentrada a la evolución de la escultura en el siglo XX. Hasta el 10 de mayo | Museo ICO | Entrada gratuita Infantil: fútbol y lenguaje expresivo en Espacio Abierto Que el fútbol es capaz de alcanzar altura artística lo saben quienes vieron jugar a Zidane o Messi, pero también a pequeña escala, la práctica del balompié nos ofrece actividades donde expresar algo diferente a la competición. En Oxímoron, Checho Tamayo aborda el fútbol como danza popular y performance comunitaria para poner en tensión los encuentros y desencuentros de esta práctica deportiva popular con el mundo del arte contemporáneo. El domingo 15 de marzo, Checho Tamayo demostrará que, como ex futbolista profesional, se dedica a plasmar artísticamente sus habilidades técnicas. Mediador, pedagogo y artista transdisciplinar, nos acerca el deporte como lenguaje expresivo y sensible, buscando dislocar sus valores vinculados al éxito, la rivalidad y la supremacía, en pro de una aproximación que potencie lo delicado, lo creativo y la búsqueda del goce colectivo. A través del espectáculo Oxímoron y del taller familiar Un calentamiento fabuloso -disponible ya para adquirir entradas- se combina deporte, danza y creación contemporánea. 15 de marzo 12.30 y 17.30 h | Auditorio Espacio Abierto | 6€ 35 minutos

Share this post: