Plató de cine y cuna de Joan Miró, este pasaje barcelonés es una de sus pocas joyas todavía ocultas
2026-02-08 - 09:35
Hay rincones de Barcelona que no necesitan neones ni carteles para imponerse. Basta con saber que existen. El Passatge del Crèdit, en pleno distrito de Ciutat Vella, es uno de ellos: un pasaje semicubierto que atraviesa una manzana histórica y que, pese a estar a dos pasos de la hipercéntrica y concurrida calle Ferran, sigue pasando inadvertido para la mayoría. Aquí nació en 1893 Joan Miró, en el número 4 del pasaje, en una vivienda familiar que hoy forma parte del Hotel Rialto y que está señalizada con una placa discreta, casi tan silenciosa como el lugar. El dato no es menor. Miró pasó en este entorno sus primeros años, en una Barcelona todavía anticuada, marcada por el comercio, los pasajes privados y una vida urbana mucho más contenida. Aunque su obra acabaría vinculándose a paisajes abiertos y a un lenguaje artístico radicalmente moderno, su origen está anclado a este corredor estrecho y tranquilo, lejos de cualquier épica. Un contraste que añade una capa simbólica al pasaje: un espacio discreto, casi escondido, del que salió uno de los artistas más universales del siglo XX. Proyectado por el arquitecto Magí Rius i Mulet entre 1875 y 1879, el pasaje conecta la calle Ferran con la Baixada de Sant Miquel mediante dos accesos monumentales de arco de medio punto.