Podemos subraya sus diferencias con Sumar para zafarse de su presión para reintegrarlos en la alianza
2026-02-25 - 04:53
Podemos intenta no verse arrastrado por los movimientos tectónicos que están agitando la izquierda alternativa en las últimas semanas. Los morados se han mantenido voluntariamente al margen tanto del acto en el que Gabriel Rufián (ERC) presentó su propuesta de unidad de los partidos progresistas estatales y nacionalistas, celebrado el miércoles pasado, como del mitin que tuvo lugar el sábado, en el que IU, Más Madrid, los Comuns y Movimiento Sumar escenificaron el relanzamiento de su alianza. Y, aunque en los últimos días estos partidos han insistido en que Podemos tiene las puertas abiertas para reincorporarse a Sumar (que cambiará de marca), la formación que lidera Ione Belarra ha redoblado su negativa asegurando que ambas formaciones mantienen profundas diferencias estratégicas y políticas. El pasado sábado, la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, planteó la necesidad de crear "una izquierda más abierta" para que "otros" partidos que no estaban en el acto, pero que habían "acompañado" en algún momento a las formaciones de Sumar, volvieran a hacerlo. Y este martes, el recién elegido candidato de los Comuns a la alcaldía de Barcelona, Gerardo Pisarello, era más claro al afirmar que la "voluntad" de su partido era el reencuentro con Podemos y que "existen vías de diálogo abiertas" para ello, puesto que es algo que "mayoritariamente los votantes progresistas y de izquierda nos están pidiendo, que nos pongamos de acuerdo". No obstante, fuentes de la dirección morada niegan que se estén produciendo estas conversaciones. "No hay ninguna negociación abierta", aunque "mucha gente de Podemos habla con gente de otros espacios, pero eso ha sido así siempre", plantean estas fuentes. Por su parte, Belarra afirmó este martes en el Congreso que la intención de su partido es conformar una izquierda "autónoma al PSOE y que recupere la capacidad de transformación social y política", y sostuvo que es más importante hablar del "para qué" se quiere la unidad de los partidos en lugar de centrarse únicamente en defender una lista única. "Si es para repetir Sumar, Podemos no va a entrar, eso seguro", plantean las fuentes moradas consultadas por 20minutos, que afirman que el único escenario en el que la formación se plantearía un cambio de posición sería uno en el cual IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar se comprometieran a "hacer una lectura crítica de esta legislatura", en la que ellos mismos han participado en el Gobierno, "y reconstruir el espacio de Unidas Podemos". Eso, traduce un dirigente de Podemos, supone que la eventual confluencia debería asumir tanto la línea política de los morados como que ellos —y en concreto Irene Montero, elegida candidata de Podemos a las generales hace meses— lideraran las listas, algo difícilmente asumible para el resto de partidos. La dirección estatal de Podemos decidió hace meses que no participaría en ningún experimento unitario en el que estuvieran la vicepresidenta Yolanda Díaz o Movimiento Sumar, su partido. No solo es que Belarra y los suyos se consideren incompatibles con Díaz, con la que todos los puentes están rotos desde que decidió vetar a mediados de 2023 la presencia de Irene Montero en las listas de Sumar para las elecciones generales. Es que, a juicio de los morados, las diferencias políticas y estratégicas con la vicepresidenta y, por extensión, con Sumar son demasiado profundas como para compartir candidatura. Podemos lleva acusando a los de Díaz de ser demasiado condescendientes con el PSOE desde su ruptura, en diciembre de 2023. Y, desde hace más de un año, la estrategia de los morados pasa por mantener una posición muy crítica con el Gobierno, al que afean haber traicionado sus compromisos de campaña y al que han acusado con palabras muy gruesas de ser el Ejecutivo "de la guerra", de actuar como "colaboracionista del genocidio" perpetrado por Israel contra la población palestina o de inacción ante la presunta corrupción del exministro de Transportes, José Luis Ábalos. Con respecto a esto último, además, Podemos ha llegado a señalar directamente al presidente Pedro Sánchez, de quien ha dicho que no es "verosímil" que no conociera las actividades de Ábalos. En coherencia con ese discurso y esa estrategia tan alejadas de los de Sumar, Podemos se ha presentado en solitario a todas las citas electorales que han tenido lugar desde 2024. El plan, no obstante, ha dado magros resultados: desde 2024, Podemos se ha quedado fuera de los parlamentos autonómicos de Galicia y País Vasco y ni siquiera se presentó en Cataluña, y solo logró un 3,3% de los votos en las europeas con Irene Montero como candidata. La excepción fueron los comicios autonómicos de Extremadura de diciembre de 2025, donde la confluencia de Podemos con IU (liderada por Irene de Miguel, una dirigente con un amplio reconocimiento en su comunidad, y en la que no participó Sumar) obtuvo los mejores resultados históricos de la izquierda a la izquierda del PSOE. Pese a todo, la dirección estatal del partido liderada por Belarra ha decidido mantener la misma línea: no se cierran a pactar con otras fuerzas, pero siempre bajo la batuta de Podemos, la única manera en la que —consideran— pueden imponer al espacio político a la izquierda del PSOE una estrategia de mayor dureza contra los socialistas. Y eso no cambia pese a que, en la última semana, las maniobras para la reconfiguración de la izquierda alternativa se hayan acentuado y a que varios de los partidos que han acordado reconstruir Sumar bajo otro nombre y otro reparto interno de fuerzas han hecho un llamamiento a los morados para que vuelvan a integrarse en la coalición.