Politizar el drama
2026-01-26 - 04:59
Causa tribulación que el Gobierno que más ha politizado el drama, el que más propaganda ha hecho de la desgracia ajena, pida ahora que no se haga política con el accidente de Adamuz. En Valencia saben de lo que hablo, y no precisamente por la DANA. En 2006, 43 personas perdieron la vida en un trágico accidente de Metro de Valencia que, desde el minuto uno, saltó a la política por las consecuencias que determinadas negligencias tuvieron en aquel desastre. La asociación de víctimas de entonces emprendió un largo y valeroso camino en busca de justicia, de los responsables, amén de la salvaguardia de la memoria de sus familiares. La oposición a Rita Barberá y Francisco Camps reclamó, de manera lógica, responsabilidades políticas, porque por encima de los técnicos están los cargos políticos, cosa que, en la España de hoy, resulta cada vez más evidente que en el reparto o cambalache de cargos que hacen los partidos no siempre entran los mejores. Hay currículums que no pasarían filtro alguno en cualquier empresa seria y que, por obra y gracia del carnet de un partido, acaban siendo suficiente para puestos impensables. Lo extraño del accidente de Adamuz, parafraseando al ministro Óscar Puente, es que el Gobierno siga viendo la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Los últimos accidentes de tren constatan que hay cosas que no funcionan bien y que, por desgracia, cuestan vidas. Con independencia de la vía judicial están las consecuencias políticas. Por simple ejemplaridad. Más de un año tardó Carlos Mazón en darse cuenta de ello, ¿cuánto va a tardar el ministro Puente? ¿Y el presidente? Vaya usted a saber, pues de nuestra triste DANA del 29 de octubre hay políticos del PSOE que actúan como si nada fuera con ellos, como si toda la responsabilidad fuese del Consell y del PP.